México dio "tratamiento de cortesía" a Elizardo Sánchez

miércoles, 20 de agosto de 2003
La Habana, 19 de agosto (apro) - El gobierno mexicano otorgó visa y tratamiento de cortesía en el 2002 al disidente cubano Elizardo Sánchez, cuando éste era ya un supuesto informante de la Seguridad del Estado del gobierno de su país, en un doble juego político que duró casi seis años, según un libro presentado el lunes en La Habana Sánchez pasó entonces 15 días de vacaciones en México --del 1 al 15 de octubre del 2002-- con su “amante” Bárbara Estrabao Bichili, a la cual la Seguridad del Estado le facilitó todos los trámites de viaje, pues ya el disidente-agente se encontraba en ese país “Previamente, ambos habían recibido visas y tratamiento de cortesía del gobierno de ese país”, afirman los periodistas oficialistas Arleen Rodríguez y Lázaro Barredo en su libro El Camaján (vividor) Según el texto, Sánchez, de 59 años de edad y 35 en la oposición interna a Fidel Castro, hizo insistentes contactos en diciembre de 1997 con la Seguridad del Estado cubana, a las que ofreció sus servicios como informante El presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) propuso tres seudónimos para su trabajo: Juan, Pestano y Eduardo La contrainteligencia cubana, después de muchas reticencias, aceptó el juego del disidente, pero sin creer en él, y bautizó a su peculiar agente con el nombre de “Juana” "Lo desmiento absolutamente, no merece ningún comentario", dijo Sánchez a la prensa y agregó: "No oculto que he dialogado con funcionarios cubanos, entre ellos oficiales del Ministerio del Interior, por peticiones de ellos o bajo arresto, pues estoy dispuesto a hablar con Satanás si ello contribuye a arreglar las cosas en el país" En el libro se muestran, incluso, fotos de cuando Sánchez Santa Cruz fue condecorado con la orden de Servicios Distinguidos del Ministerio del Interior cubano, así como de reuniones, contactos y encuentro de trabajo con oficiales de la Seguridad del Estado Los autores del libro indican que después de la condena de 75 disidentes en abril pasado, Elizardo se distanció como agente y hasta la fecha "no ha notificado su decisión de romper su pacto de 'colaboración' con la Seguridad del Estado" El libro, de unas 70 páginas, está dedicado en buena parte a la presentación de fotos y documentos, entre los cuales está la invitación que le realizó el entonces presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Luis Felipe Bravo Medina, para participar como observador en las elecciones mexicanas “La derecha mexicana entra en el juego”, es el breve comentario de los autores a pié de página del documento Para los autores, Sánchez es "un pillo devenido disidente" y "un hombre péndulo, que pasó de la ultraizquierda a la ultraderecha", pues en los años 60 padeció de una "intoxicación de ultraizquierdismo" que le valió el mote de "Elisoviet" La denuncia se produjo cinco meses después que el gobierno cubano destapara 12 agentes suyos infiltrados en la disidencia interna como activos militantes, los cuales suministraron información en los procesos judiciales contra los 75 opositores condenados y den entrevistas de prensa recogidas den otro libro: Los disidentes El caso de Elizardo es diferente según los autores, pues mientras que los 12 son considerados “héroes” por el gobierno cubano, a Sánchez se le considera un oportunista, un “hombre camaleón” Tocados en lo profundo de sus filas, otros disidentes reaccionaron inmediatamente, desmintiendo las acusaciones y solidarizándose con Sánchez "La calumnia contra nuestro hermano Elizardo Sánchez Santa Cruz-Pacheco no merecen análisis, ni siquiera respuesta Pero él si merece y tiene nuestra solidaridad y apoyo frente a la infamia", dijo Oswaldo Payá Sardiñas, promotor del Proyecto Varela, en un comunicado escrito entregado a la prensa Agregó: "Al menos nosotros, sus compañeros, no caeremos en la trampa Advierto que en esto de la infamia, cualquiera puede ser víctima" Por su parte, Vladimiro Roca, amigo personal de Sánchez y correligionario en la agrupación “Todos Unidos”, dijo: "A mí me lo tienen que probar con pruebas contundentes y no con libros Estoy acostumbrado a este tipo de acciones del gobierno cubano que busca destruir desde dentro la oposición interna" También Gisela Delgado, esposa del opositor Héctor Palacio, condenado a 25 años de cárcel en abril pasado, dijo que “quieren buscar (los del gobierno) el desánimo en las filas de la disidencia interna y lo único real es que es el propio gobierno el que está acabado"

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