En México ya no se dirimen decisiones políticas en los tribunales: Ojesto

viernes, 22 de agosto de 2003
México, D F, 21 de agosto (apro)- Fernando Ojesto Martínez, presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), dijo hoy que en México “las decisiones políticas no se están resolviendo en los tribunales”, al afirmar que “la llamada ‘judicialización de la política’ (sic) no es más que el sometimiento de los conflictos de carácter electoral al imperio de la ley, a través de un órgano ajeno a las partes” Precisó: “no es que la política se esté llevando o resolviendo en los tribunales En realidad, lo que estamos haciendo es resolver los conflictos electorales --no la política-- en un tribunal” Al dictar una conferencia sobre el tema en la Facultad de Derecho de la UNAM, Ojesto Martínez manifestó que “aún causa sorpresa el hecho de que en los tribunales electorales se estén resolviendo conflictos de ese carácter, cuando ya debería ser normal “En la mayoría de los países democráticos, cuando llegan a suscitarse controversias --porque hay una gran confianza en los procesos electorales--, son dirimidas por el Poder Judicial, y nadie cuestiona si debe tener o no, injerencia en la materia”, explicó Durante la inauguración del “Curso de apoyo académico a los cursantes del doctorado en derecho”, el titular del TEPJF dijo que “en el mundo global que estamos viviendo, los poderes judiciales tienen cada vez una participación más activa” Agregó que: “en países como Italia, Francia o España, los Congresos son cada vez más plurales, por lo que es difícil tomar decisiones legislativas” Agregó que aun en la teoría de la soberanía máxima, los propios poderes legislativos no tienen fuerza suficiente para hacer cambios en materia de decisiones fundamentales Esto también provoca un choque con los ejecutivos, y ello no es una circunstancia nacional, sino de carácter mundial “Por eso, en múltiples ocasiones, se concurre al Poder Judicial para que decida si se debe realizar determinada acción, o si alguna ley cumple con los requisitos de la Constitución, y entonces los abogados y tribunales fungen como el árbitro de decisiones que le corresponderían en otros estadios, a los poderes Ejecutivo y Legislativo”, explicó Ojesto señaló que “en México puede explicarse, desde un punto de vista histórico, el que un tema como este cause sorpresa, pues fue hasta 1988 cuando se intentó por primera vez someter los conflictos político-electorales a la resolución de un tercero imparcial, distinto de los actores políticos” Recordó que en 1991 se creó el Instituto Federal Electoral (IFE), y el Tribunal Federal Electoral se dividió en Salas Regionales, dándoles mayores facultades para revisar los procesos comiciales y, por primera vez, dicho órgano nulificó algunos procesos por la vía jurisdiccional

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