Irak después del atentado a la ONU

domingo, 24 de agosto de 2003
El atentado que tuvo lugar contra la sede de la ONU en Bagdad el 19 de agosto --en el que perecieron varias personas incluyendo al Representante Especial de la ONU para Irak, el diplomático brasileño Sergio Vieira de Mello--, fue sin duda un acto bárbaro y sin justificación, destinado a minar el ya complicado proceso de estabilización del Irak de la posguerra Es indudable que a partir de este hecho, se ha evidenciado la necesidad de aumentar la participación de la comunidad internacional en el arreglo de la situación iraquí, de conformidad con las resoluciones existentes del Consejo de Seguridad Será importante que, ante este hecho, el trabajo en Irak de Naciones Unidas continué con un enfoque integral que no sólo contemple cuestiones de seguridad y aumento de contingentes militares, sino que también promueva el desarrollo de este país Sólo así podrá cambiar la percepción de muchos iraquíes que ven en el ejercicio internacional en su país como una ocupación de su territorio Son muchos los analistas que por diversos motivos han señalado que ante el atentado del pasado 19 de agosto, Naciones Unidas debería salir del territorio y dejar que las potencias ocupantes se hagan cargo de una situación que ellos iniciaron Nada sería más peligroso El Consejo de Seguridad no puede eludir su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales en todos los lugares del mundo No se puede ser selectivo y tener dobles estándares para ayudar a un país y desconocer los problemas en otro porque las situaciones no son idóneas Es precisamente en los lugares que no son idóneos, como Irak, donde más hace falta el trabajo de la Organización Dejar que la Coalición pudiere trabajar al margen de Naciones Unidas, sería desconocer los mandatos de la Carta de las Naciones Unidas en materia de paz, seguridad y protección de los derechos humanos, así como los mandatos de las resoluciones pertinentes sobre Irak en materia de ayuda humanitaria y reconstrucción del país Sólo la actividad de Naciones Unidas puede garantizar que los siguientes principios fundamentales subyacentes en la resolución 1483 (2003) sean respetados: la necesidad de respetar la independencia y la integridad territorial del Irak; la necesidad de restablecer la soberanía del pueblo iraquí cuanto antes; la necesidad de respetar el derecho del pueblo iraquí a determinar su futuro político; la necesidad de respetar la soberanía del Irak sobre su territorio y sus recursos naturales; y la necesidad de hacer que Irak vuelva a ser un asociado responsable y de pleno derecho en la comunidad internacional A pesar de los atentados ocurridos, el objetivo de Naciones Unidas, marcado en sus propias resoluciones, sigue siendo poner fin cuanto antes a la ocupación militar mediante la formación de un gobierno representativo e internacionalmente reconocido Para alcanzar este fin, es fundamental que Irak pueda disponer de un calendario claro con un orden concreto de acontecimientos que lleven al pleno restablecimiento de la soberanía lo antes posible Esto significa que debe ahora iniciarse un proceso constitucional dirigido por los iraquíes en el que Naciones Unidas debe y puede desempeñar un papel activo para facilitar y apoyar este proceso político La experiencia de la organización en operaciones de reconstrucción de los conflictos en lugares como Timor Leste, Sierra Leona y Kosovo le dan a Naciones Unidas la credibilidad y experiencia para actuar en este tipo de operaciones, buscando reedificar comunidades apoyándolas en lograr por ellas mismas los arreglos para su convivencia política, respaldándolas en la creación de instituciones, dándoles los medios para hacer frente a las situaciones humanitarias más difíciles, preservando los derechos humanos y ayudando en la organización de marcos constitucionales para la celebración de elecciones Estas acciones son las que el pueblo de Irak espera de la comunidad internacional y que el trabajo de Naciones Unidas puede garantizar Tras los atentados, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, recordó que en el corto plazo "la potencia ocupante es responsable de la seguridad en el país" Sin embargo aclaró que la responsabilidad de estabilizar Irak es una tarea compartida de Naciones Unidas que no debe claudicarse Como señaló el Señor Vieira de Mello en su última aparición ante el Consejo de Seguridad el pasado 22 de julio “tenemos una deuda con la población del Irak y la mejor manera de enfrentarla es a través de nuestros actos, palabras y hechos y de nuestro compromiso de apoyar la rehabilitación de su país ahora y en el futuro” La mejor manera de rendir homenaje al trabajo de este gran diplomático de la comunidad internacional, es que Naciones Unidas siga trabajando la creación de un Irak estable y democrático que contemple la transferencia rápida del poder a un gobierno iraquí legítimo, así como el éxito de su reconstrucción política y económica El pueblo de Irak no se merece menos --------------------- *Fernando González Saiffe es maestro por The Fletcher School of Law and Diplomacy Actualmente director en el área del Consejo de Seguridad de la Dirección de Naciones Unidas de la Secretaría de Relaciones Exteriores, e imparte la cátedra de Formulación de Política Exterior en el ITAM Sus opiniones en este artículo las hace a título personal

Comentarios