"Blanco fácil", los ombudsman, denuncia Amnistía Internacional

martes, 26 de agosto de 2003
México, D F 25 de agosto (apro)- El asesinato de Sergio Vieira de Mello, representante especial del secretario general de Naciones Unidas en Irak, es una prueba más de que las personas que están al servicio de la humanidad y defienden sus derechos, son un blanco fácil en un mundo donde la seguridad de los países tiene más valor que la de sus habitantes, afirmó Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional (AI) Su muerte, agregó, es un atentado intolerable contra los defensores de los derechos humanos de todo el mundo “No permitiremos que quede impune Nuestro dolor no hace más que aumentar nuestra determinación de hacer algo Han matado al hombre, pero jamás podrán matar su legado”, aseguró En un artículo de opinión difundido a todo el mundo, en el que expresa su duelo y destaca su respeto por el mensaje del brasileño, la señora Khan precisa que como representante especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Irak, Vieira de Mello era un símbolo del compromiso de la comunidad internacional con el país Como alto comisionado de ONU, era la máxima autoridad del mundo en materia de derechos humanos Estos momentos son de gran dolor para todos los que se preocupan por Irak y por las garantías individuales, dice “Lloro la muerte de Sergio como amigo y como líder internacional Era una persona amante del riesgo, con mucha energía y encanto; un hombre de acción y de principios, que irradiaba todo lo que hay de positivo y apasionado en la vida Pero su muerte significa mucho más que el fallecimiento de una buena persona”, apuntó La secretaria general de Amnistía Internacional sostiene en su artículo que se ha atentado contra los habitantes de Irak que creen en la justicia y la paz, contra la comunidad internacional, contra los derechos humanos “Con el asesinato de Sergio están en juego los derechos humanos fundamentales del pueblo iraquí Corre peligro la capacidad de la comunidad internacional para estar con el pueblo iraquí en su lucha por los derechos humanos “Sergio estaba convencido de que la participación de todos los iraquíes constituía la piedra fundamental sobre la que tenía que levantarse Irak Defendía la causa de los derechos humanos de los iraquíes ante quienes no querían escuchar”, subrayó Para que la muerte de Sergio tenga sentido, añadió, Irak tiene que ser un campo labrado para los derechos humanos: no debemos dejar que se convierta en un serial Verdad y justicia para el pueblo iraquí, ésa era la meta de Sergio No se deben sacrificar ahora los principios que tan preciados eran para él en la vida Es preciso detener a sus asesinos y ponerlos a disposición judicial, pero sin hacer de su muerte un pretexto para emprender una caza de brujas o cometer abusos generalizados contra los derechos humanos: nada de detenciones arbitrarias ni de uso excesivo de la fuerza, dice Hay quien considerará esta tragedia un prueba de que Sergio estaba equivocado en sus planteamientos sobre Bagdad: el respeto de los derechos humanos y la participación del pueblo iraquí Sin embargo, subraya que Amnistía Internacional y otros activistas saben que sólo convirtiendo los derechos humanos en el elemento fundamental de la seguridad, puede ponerse fin a esta violencia sin sentido Así lo creía Sergio, y es por esta convicción por lo que él y sus colegas trabajaban y por lo que han muerto El homicidio del alto comisionado es un atentado intolerable contra los defensores de los derechos humanos de todo el mundo, denunció Khan, quien advirtió que en Amnistía Internacional: “no permitiremos que quede impune Nuestro dolor no hace más que aumentar nuestra determinación de hacer algo Han matado al hombre, pero jamás podrán matar su legado”

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