Análisis político: Fuego amigo

jueves, 28 de agosto de 2003
México, D F, 27 de agosto (apro)- Durante la invasión de Estados Unidos a Irak uno de los eufemismos que se utilizaron para cubrir los errores de los ejércitos estadunidense e inglés que cobraron muchas vidas de sus propios soldados fue el llamado “fuego amigo” En nuestro país de surrealismo maravilloso, ese mismo concepto ha sido adoptado por la clase política nacional para justificar los enfrentamientos internos que ha habido en los últimos meses y que sólo muestran la lucha canibalezca que habremos de ver a la víspera de la elección del 2006 “Fuego amigo” le llamó Diego Fernández de Cevallos a las filtraciones que se hicieron en un periódico sobre los negocios que ha hecho a través de su equipo de abogados, utilizando sus influencias como coordinador del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado de la República, y que le han redituado millones de pesos La misma frase fue utilizada por la perredista Rosario Robles antes de renunciar a la presidencia de su partido, cuando, sin dar nombres, acusó a varios de sus correligionarios de filtrar a la prensa el gasto excesivo que hizo para la campaña del 6 de julio y, también, de meterse en su vida privada De igual manera en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la maestra Elba Esther Gordillo ha usado el mismo sentido de la frase “fuego amigo” para señalar a miembros de sus mismo partido como los autores de una “guerra sucia” en su contra, como fue la publicación del folleto Elba de Troya o Lady Macbeth Gordillo, donde se hacen públicas conversaciones telefónicas privadas que ha tenido con gobernadores, empresarios y secretarios de Estado como parte de su lucha por ganar mayores espacios de poder desde la Cámara de Diputados La ironía de usar esta frase militar por los políticos mexicanos no es otra cosa que tratar de ocultar, bajo el velo de la lingüística, una realidad de la que todo mundo se da cuenta Es decir, la lucha de grupos de poder en los propios partidos, principalmente el PAN, PRI y Partido de la Revolución Democrática (PRD), que buscan ocupar la mayor parte de los espacios de decisión y de incidencia, sobre todo conforme se acerca el proceso de elección de candidatos presidencial, de diputados y senadores, en 2006 Por lo que hemos visto hasta el momento, en su lucha por los cotos de poder estos grupos parece que no se van a detener en utilizar todos los instrumentos que estén a su alcance para derrotar a su enemigo, ya sea dentro de su propio partido o contra otros Incluso, ya se empieza a temer que podrían salirse de los cauces políticos o mediáticos y alcanzar la violencia del 94 cuando el candidato presidencial priista, Luis Donaldo Colosio, fue asesinado en Lomas Taurinas En esta lucha encarnizada la sociedad queda al margen, como mera observadora de un espectáculo absurdo, pero de cuyas consecuencias será víctima como lo ha sido en el pasado Acaso le puede interesar a Elba Esther Gordillo, Roberto Madrazo, Carlos Salinas y compañía lo que se piense de ellos desde la opinión pública cuando se observa que únicamente les interesa satisfacer sus propias ambiciones: ser secretaria de Gobernación, para la maestra; ser el candidato presidencial del PRI en las próximas elecciones, para el tabasqueño; y lavar su imagen y sacar a su hermano de la cárcel, en el caso del expresidente Se podría pensar que a Fernández de Cevallos le importa que se critique el tráfico de influencias que ha hecho para obtener grandes ganancias en su bufete de abogados, cuando en su lista de prioridades lo que existe es mantener esos espacios de poder, que se construya cuando antes el aeropuerto de Querétaro sobre terrenos que están muy cerca de sus propiedades y que quede en el gobierno entrante parte de su grupo de amigos O alguien se podría preguntar si a Rosario Robles acaso le va a importar la opinión de la sociedad sobre su actuación como dirigente de su partido si lo que ella está buscando es recuperar el apoyo de su mentor político Cuauhtémoc Cárdenas y, así, asegurar su futuro político ante las corrientes de su partido que le propinaron un revés en su carrera política El “fuego amigo” es para esta clase política nacional un intento malogrado de autojustificar la ausencia de acuerdos en el interior de los propios políticos y la deficiencia que tienen para alcanzarlos Lo que hace evidente el uso de la frase es que los intereses de grupo vuelven a estar por encima de los generales y que así habrán de mantenerse en la contienda electoral de 2006 Es en las altas esferas partidistas, empresariales e incluso eclesiásticas donde, para no variar, se está decidiendo el proyecto de nación y el “fuego amigo” no es otra cosa que el ajuste de cuentas que se da al interior de las cúpulas cuando se acercan los momentos de definición y de decisión Este tipo de fenómenos de poder también se han presentado entre las mafias, pero bajo el nombre de “purgas” En este caso, cuando los grupos más fuertes tienen la necesidad de deshacerse de algunos elementos indeseables, lo que propician es la “limpia” en su interior con “fuego amigo”, hasta logra el objetivo de reacomodar los espacios de poder Todo parece indicar que esta vieja práctica gangsteril se está ejerciendo en la política bajo el eufemismo del “fuego amigo” Pero al igual que en la estrategia militar, el “fuego amigo” puede ser manipulado y las “bajas” pueden ser previstas con una sola intención: la sobrevivencia del más fuerte Este sería el peor escenario en la política nacional y lo deseable es que se lleguen a los acuerdos en los partidos y se termine con el “fuego amigo” antes de que incendie la pradera

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