Chile: El intento de "autogolpe"

jueves, 11 de septiembre de 2003
Santiago de Chile, 10 de septiembre (apro) - La noche del 5 de octubre de 1988 fue una de las más largas en la reciente historia chilena El régimen militar había convocado a un plebiscito que ponía en la mesa la continuidad de Pinochet en el poder por ocho años más y su gobierno entregaba con cuentagotas los resultados, que en un principio favorecían al “sí” oficialista El ambiente era tenso Los chilenos estaban a la expectativa Pasada la medianoche, Fernando Matthei –comandante en jefe de la Fuerza Aérea y miembro de la Junta de Gobierno-- fue de los primeros en distender el ambiente Citado por Pinochet al “búnker” del Palacio de La Moneda, se dio tiempo antes para hablar con los periodistas y señalar que, según le parecía, el “no” había ganado Con ello, de paso, se granjeó para siempre el rechazo del pinochetismo más recalcitrante Quince años más tarde, el retirado general publica Matthei, mi testimonio, libro en el que confirma uno de los secretos a voces que circularon a partir de entonces: Que Pinochet consideró seriamente la posibilidad de un “autogolpe” Es decir, sacar tropas a la calle para “barrer con los comunistas” y aferrarse al poder Señala Matthei que nueve días antes del plebiscito, Pinochet informó a la Junta de Gobierno que el Partido Comunista estaba preparando “una gran asonada” y que “el acto plebiscitario podría interrumpirse” El general se respaldaba en informes de inteligencia de la CNI –sucesora de la DINA--, que adelantaban una “noche roja”, donde militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y del Frente Patriótico “Manuel Rodríguez” (FPMR) efectuarían acciones armadas, sin importar el resultado electoral Agrega que Pinochet creyó hasta el final que ganaría, pero que preparó con anticipación una estrategia político-militar para desconocer un virtual resultado adverso En la mencionada reunión del “bunker”, según el testimonio, los miembros de la Junta “le hicimos ver (a Pinochet) que era necesario ser realistas (…) Mencionamos también la posibilidad de elegir la mejor oportunidad política para llamar a elecciones abiertas, incluso adelantando los plazos” A todo ello, Pinochet habría respondido con un firme: “Yo no me voy”, para agregar: “Como siempre, tendré que hacer las cosas yo solo, con el Ejército” Terminada la cita, el dictador pretendió que los representantes de las demás ramas castrenses firmaran un acta en la que se le entregaban facultades para actuar sin consulta Matthei dice que hizo pedazos el documento Marco Antonio Pinochet, hijo del general, calificó de “cuento” la versión de Matthei Hernán Larraín, senador de la UDI –partido derechista en el que milita la hija de Matthei-- dijo que los hechos que describe “deben ser esclarecidos” Para el presidente del Senado, el demócrata cristiano Andrés Zalidívar, el libro constituye “un buen aporte” para la historia

Comentarios