Impugna México la concentración de poder en la ONU

martes, 12 de octubre de 2004
* Incrementar número de asientos electos, no de miembros permanentes, plantea Washington, 11 de octubre (apro) - Para evitar la concentración de poder en unos cuantos; agilizar la toma de decisiones y contrarrestar la pérdida progresiva de contribuciones sustantivas y eficaces, México propone aumentar el número de asientos electos, y no de miembros permanentes, en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) “Abonaría positivamente a fortalecer la rendición de cuentas que estimamos es imprescindible en los trabajos del Consejo de Seguridad”, dijo Enrique Berruga, embajador de México ante la ONU, durante su participación en la sesión plenaria del 59 periodo ordinario de la Asamblea General del organismo multilateral La idea de México, que ha tenido eco entre los gobiernos de otras naciones, requeriría de la modificación del artículo 23 de la Carta de las Naciones Unidas Patrocinador también del Grupo de Amigos, creado para analizar, estudiar y hacer propuestas para una reforma a la ONU, el gobierno mexicano considera que en el Consejo de Seguridad es necesario exista una ampliación “regionalmente equitativa y balanceada de asientos electos”, con pleno respeto a las competencias de los grupos regionales y garantizando la igualdad de oportunidades para todos Berruga señalo que los 191 países miembros de la ONU están frente a una paradoja con respecto de las propuestas que circulan para la reforma del organismo y composición del Consejo Permanente “Asignar asientos a un numero limitado de nuevos miembros permanentes conduciría a que menos países, no más, concentren la toma de decisiones Dicha concentración de poder se haría todavía más profunda si los nuevos miembros permanentes contaran con el poder de veto, entorpeciendo la toma de decisiones y propiciando la pérdida progresiva de una contribución efectiva del conjunto de Estados miembros a las labores de la organización”, acotó el embajador El ejemplo más claro de los problemas que menciona México y que hacen urgente la reforma de la ONU y composición equitativa en el Consejo de Seguridad, es la guerra unilateral que lanzó Estados Unidos contra Irak en marzo de 2003, por encima de la negativa y contrariedad de los países miembros del órgano de poder más importante del organismo multilateral con sede en la ciudad de Nueva York El Consejo de Seguridad está compuesto por 15 países, cinco permanentes y diez rotatorios, que tienen una membresía de estancia de dos años sin reelección inmediata Los cinco miembros permanentes son presuntamente las naciones más poderosas del planeta, que además ejercen poder de veto sobre cualquier resolución que ahí se debata o formule, con lo que instantáneamente un mandato del Consejo queda aniquilado si hay veto por parte de uno de los poderosos: China, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Rusia En estos momentos los diez asientos rotatorios del Consejo están ocupados por Alemania, Angola, Argelia, Benin, Brasil, Chile, España, Filipinas, Pakistán y Rumania “Coincidimos por ello con la tesis planteada conjuntamente por Australia, Canadá y Nueva Zelanda, en el sentido de que la reforma considere un incremente en los miembros no permanentes, de manera que las oportunidades se amplíen, no se reduzcan”, agregó el embajador de México El debate sobre la ampliación de membresías en el Consejo de Seguridad, y en general de la reforma a la ONU, recobró importancia en los últimos dos años, y se convirtió en el tema más urgente para evitar nuevas acciones unilaterales que pasen por encima de las decisiones y propuestas de la comunidad internacional, que además ponen en grave peligro a la paz, estabilidad y seguridad del planeta El embajador mexicano enfatizó que la inequidad en el Consejo de Seguridad, más el enorme poder que tienen los cinco países miembros permanentes, propician la pérdida progresiva de contribuciones y la ausencia de un sistema efectivo de rendición de cuentas

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