Lamenta Samuel Ruiz que la Iglesia tome decisiones sin tomar en cuenta al pueblo

martes, 12 de octubre de 2004
* Sigue siendo jerárquica y vertical, dice * Necesita una orientación diferente, afirma Guadalajara, Jal , 11 de octubre (apro)- En cierta medida escéptico, pero esperanzado ante los futuros resultados del XLVIII Congreso Eucarístico Internacional (CEI), se mostró el obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Samuel Ruiz García, quien lamentó que la Iglesia católica siga siendo jerárquica y vertical en sus decisiones sin tomar debida cuenta del pueblo En entrevista, Samuel Ruiz, dijo, no obstante, que el Congreso es un inicio significativo, tal como se esperaba, porque ha habido una preparación en este sentido y no solamente hay una expresión local, "sino que es una manifestación y un acontecimiento en el que se requiere a toda la Iglesia universal" Dado que se está terminando un tipo de sociedad y se requiere de una nueva, "también hay la exigencia de un nuevo tipo de Iglesia", de la que se tiene conciencia desde el Concilio Vaticano II Agregó que "se necesita una orientación diferente", una Iglesia que no se presente desde la óptica de la jerarquía, sino como la definió el Concilio: Pueblo de Dios Añadió García Ruiz que hasta ahora, el Congreso Eucarístico Internacional "es la representación de un modelo de Iglesia que está cumpliendo con su límite histórico, para empezar un nuevo modelo que será el de Iglesia-Pueblo de Dios, donde la jerarquía no es la cúspide, sino la base, el fundamento" Luego cuestionó: “¿Por qué expectativas sobre este Congreso? Simplemente sé que llega en un momento histórico determinado, que expresa una fe cristiana que tiene un cauce determinado en el momento presente, pero estamos viendo que ya hay un impulso hacia otro lado Inclusive en Europa, pues hay un modelo de Iglesia jerárquica, como la llamábamos antes: ‘La Iglesia dice, la Iglesia propone’, y no es el pueblo de Dios, sino que se hablaba del Papa Ése es el modelo que terminó” Afirmó entonces que ya se gesta un nuevo modelo no sólo de sociedad, sino de Iglesia; y agregó que las actividades del Congreso representan un modelo que termina y empieza una nueva etapa, “de manera que es un cierre y, obviamente, por eso tiene una importancia histórica determinada; es una expresión de fe de una Iglesia concebida desde la jerarquía, pero lo que el Concilio marcó es una Iglesia que es pueblo de Dios, donde la jerarquía es la base, no la cúspide” Interrogado sobre la participación de la gente con sus manifestaciones propias o religiosidad popular, dijo: “Ha estado presente, pero en ese modelo de Iglesia (la jerárquica); el Congreso representa ese modelo y se ve claramente en todas sus manifestaciones ¿Cómo sería un Congreso Eucarístico desde el modelo de una Iglesia-Pueblo de Dios? Hay que imaginarlo, pero ya está pensándose por dónde va ese carril histórico, porque hay un nuevo tipo de sociedad a la cual tiene que responder la Iglesia “La Iglesia no tiene que quedar anclada en el pasado, sino que tiene que anunciar y construir el Reino de Dios, sabiendo que ella no es el fin de la historia, sino que es llamada para construir el Reino y no es el reino ella En cambio, este acontecimiento da la impresión de la que la Iglesia es el fin, como si ella fuera lo último Es un elemento que entra en juego con otros muchos para construir el Reino de Dios”, concluyó

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