Condenan jerarcas católicos trato inhumano a migrantes

jueves, 14 de octubre de 2004
* Rechazan que el uso político de su condición en campañas presidenciales, sobre todo en EU Guadalajara, Jal , 13 de octubre (apro)- Tanto el cardenal Stephen Fumio Hummao, presidente del Comité Pontificio para los Migrantes e Itinerantes, como el obispo Javier Navarro, responsable de la misma área del Episcopado Mexicano, condenaron, por un lado, el trato frecuentemente inhumano que se da a refugiados y migrantes, como el uso político de su condición, cuando así conviene en campañas presidenciales, como ahora sucede en Estados Unidos Por su lado, el cardenal Fancis Arinze --de raza negra--, quien presidió hoy la misa central del Congreso Eucarístico Internacional, rechazó cualquier signo de discriminación que se dé en el mundo, bien por raza, color de piel, clases sociales o condiciones económicas Como un signo de nuestro tiempo calificó el cardenal Fumio, de origen japonés, el fenómeno de la emigración en el mundo Dijo que muchos tienen que salir de su país de origen fundamentalmente por falta de oportunidades en materia económica, como es la carencia de empleos, en tanto que otros lo hacen por cuestiones catastróficas o simplemente ideológicas Cualquier mal trato que se dé a los migrantes y refugiados, como es el caso estadunidense del uso de balas de goma en contra de los ilegales, es, a todas luces, condenable porque atenta contra la dignidad humana, expresaron en conferencia de prensa conjunta con motivo del Congreso Eucarístico Internacional, tanto el titular del Obispado de San Juan de los Lagos como el cardenal japonés radicado en el Vaticano El cardenal Fumio Hummao juzgó que mucha de la emigración en nuestros días es causa de la globalización, porque cada día hay menos oportunidades de vivir siquiera con lo mínimo necesario: "La globalización está produciendo gente cada vez más rica y pobres cada vez más pobres; y es por eso que este fenómeno de la migración no termina", dijo el prelado en castellano entrecortado Javier Navarro indicó que si bien cada país tiene sus leyes respecto a los extranjeros, "no siempre lo legal es moral y que es ahí donde la Iglesia tiene que hablar, porque nada de lo humano les es ajeno"; y su palabra siempre está iluminada por el Evangelio Cuando se le preguntó al obispo de San Juan por qué la religiosidad popular no se manifiesta siempre en la vida práctica de las personas, respondió que son las debilidades humanas, pero que, pese a todo, siempre queda en el individuo algo o mucho de lo que aprende y pone en práctica de la religión, cualquiera que sea, pero en este caso de la católica Aclaró también que esas grandes manifestaciones de fe como las peregrinaciones a la virgen de Guadalupe o de San Juan, siempre son espontáneas y las personas se organizan solas, no la Iglesia: "nosotros no podemos ser insensibles ante quienes caminan a nuestro lado" Luego defendió el derecho que tienen los católicos de ganar las calles y las plazas como lo hacen, con toda libertad los creyentes de otras denominaciones religiosas Antes, en una misa concelebrada con varios cardenales y decenas de obispos y sacerdotes, el presidente de la Congregación para el Culto y la Disciplina de los Sacramentos, el cardenal Francis Arinze, de origen africano, condenó todo tipo de discriminación racial y puntualizó en seguida: "La Iglesia, como testigo de Cristo, se empeña también en curar las divisiones entre los pueblos, por causa o por motivos de raza, clases sociales, factores económicos o políticos y por otros motivos Los refugiados y los exiliados, las personas socialmente marginadas y sin techo, tienen necesidad de ser rehabilitados para verse a sí mismos aceptados como miembros de pleno derecho de la familias humanas También es así para los enfermos y moribundos" Expresó que la reconciliación y el perdón recíproco podrán inaugurar, cuando se termine la discriminación, la llegada de la armonía, la justicia y la paz

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