Cuba: "Un ideal falsificado"

domingo, 17 de octubre de 2004
Fidel Castro luchó como hombre libre y hoy niega la libertad de los hombres: se volvió uno de aquéllos, despótico, cínico y prepotente hasta el paroxismo; ni mejor ni peor que un Fox, un Bush, un Berlusconi o un Putin cualquiera; Castro es uno de ellos: tan igual como diferente –la misma cosa, la misma basura, en otro contenedor, dice Canek Sánchez Guevara en una misiva que publica Proceso en su edición de este domingo 17 de octubre En la carta en la que expone a Proceso los motivos por los cuales no concedería una entrevista al semanario, Sánchez Guevara habla del régimen de Fidel Castro y la diferencia que hay entre éste y el comunismo: “Es común que los cuestionamientos de la prensa occidental al régimen cubano comiencen por denostar la insistencia de éste en prácticas caducas e ineficaces, tiránicas y victimistas, heroicas y pobres A ese sistema se le llama con harta ignorancia, mucha desinformación y peor mala leche, comunismo”, señala La revolución (el movimiento que ésta fue) hace años falleció en Cuba –de muerte natural, por cierto: hubo de ser asesinada por quienes la invocaron para evitar que se volviera contra ellos, dice la misiva En algún momento del camino Fidel Castro comenzó a creer en sí mismo; no contento con ello, nos obligó a todos a creer en él En lugar de pugnar por una sociedad escéptica, librepensante y crítica, aplaudió la credulidad, la sumisión y la obediencia absoluta de su pueblo, dice la carta de Canek Sánchez Guevara que publica Proceso de manera íntegra en su número 1459 de este domingo 17 de octubre

Comentarios