Francisco Prieto, Gerardo Estrada

lunes, 18 de octubre de 2004
México, D F, 18 de octubre (apro)- El novelista de origen cubano Francisco Prieto se mete al escenario y desarrolla una obra de teatro que tiene por tema a Salomé Salomé o el amor de Dios, editada por Jus, son datos suficientes para saber que Prieto continúa dentro de su línea católica Tercer dato, la reproducción de un fragmento de la carta que envió al autor el escritor Vicente Leñero, donde se lee: “La verdad es que leí Salomé de un tirón La empecé y la terminé de golpe, como lee uno las cosas que le interesan Me admiró mucho tu capacidad de convertir en historia dramática tus obsesiones y tu capacidad de entender el mundo ideológico Eres, sin duda, un pensador católico en toda la extensión de la palabra, que se vale de la literatura como una herramienta para construir parábolas, el género literario que utilizó Jesús” Y más adelante: “En esta obra específicamente me encandiló la fuerza, el vigor, la pasión de los personajes” La obra transcurre en la corte del rey Herodes, en las horas del banquete en que, a cambio de una danza, Salomé pide al tetrarca la cabeza de Juan el Bautista * * * Por su parte, el sociólogo Gerardo Estrada, director de Difusión Cultural de la UNAM, intenta una explicación de cómo el año de 1968 dio lugar a la transición política en México, en 1968, Estado y Universidad, publicado por Plaza & Janés El prólogo es de Alain Touraine y el epílogo de Carlos Monsiváis El primero destaca que la obra “es uno de los caminos más seguros para penetrar en la sociedad mexicana, y sobre todo en su sistema político”, mientras que el segundo califica este ensayo como “muy informado y analítico”, y señala: “En el país en donde todo se ha querido resumir en una sola ciudad (una definición típica y dramática del centralismo), la UNAM ha sido y aún lo es en buena medida, la Universidad, la no necesitada de especificación Todavía ahora, cuando las mejores oportunidades (sobrevivientes) al alcance de los profesionistas tienden a concentrarse en los egresados de las universidades privadas (elite convoca a elite), la UNAM, a cargo del porcentaje mayoritario de la investigación científica, retiene el prestigio histórico y las realidades correspondientes que no alcanza a mellar la huelga de 1999” De ahí que el libro de Estrada, “así aborde el conjunto de las universidades públicas, se aboca inevitablemente a la vida política, los cambios ideológicos y las transformaciones académicas de la UNAM” Volumen también “interpretativo y descriptivo” que provoca, a decir de Monsiváis, juicios y comentarios en torno a cuatro asuntos básicos en México: “a) la trayectoria de la UNAM, b), el proceso educativo, c) los avances de la libertad de expresión, y d) el desarrollo de la oposición política y social” El libro de 301 páginas está organizado en siete capítulos, conclusiones, notas y una extensa bibliografía

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