Protestan ONG por parálisis gubernamental contra transgénicos

jueves, 28 de octubre de 2004
México, D F, 27 de octubre (apro)- Integrantes de Presencia Ciudadana, Unión de Grupos Ambientalistas y de Greenpeace protestaron este miércoles, por la inacción de las autoridades ambientales del país para frenar la contaminación de cosechas de maíz, derivada de la comercialización de semillas transgénicas Ante mil científicos de 15 centros de investigación agrícola de todo el mundo, ministros de agricultura, organizaciones regionales e internacionales y fundaciones privadas de 46 países que participaron en la quinta asamblea anual del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (CGIAR, por su sigla en inglés), advirtieron que el acto podría servir para definir políticas agrícolas, entre las que se contempla la promoción de variedades transgénicas Demandaron que este grupo se pronuncie porque el gobierno mexicano acate las recomendaciones de la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) en su informe “Maíz y Biodiversidad”, para proteger el grano nativo mexicano La asamblea que celebra el GCIAG por primera vez en México, en el marco de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados que actualmente se discute en el Congreso de la Unión, podría significar un aval al dominio del sector privado sobre la biotecnología agrícola, indicaron Durante la inauguración, a cargo del secretario de Agricultura, Javier Usabiaga –a quien responsabilizaron de la contaminación de maíz nacional --, miembros de estas agrupaciones ambientalistas repartieron maíces criollos de distintos colores y desplegaron pancartas en inglés, francés, español y zapoteco con la leyenda “Alto a la contaminación transgénica” “Usabiaga no sólo no ha protegido la biodiversidad de los maíces mexicanos y a los campesinos mexicanos, sino que ahora intenta ignorar y descalificar las recomendaciones de la CCA para tomar medidas inmediatas para detener la contaminación transgénica del maíz en su centro de origen”, se quejaron Las ONG ecologistas consideraron que el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) y el CGIAR deberían pasar por alto lo anterior y debería asumir una postura al respecto Acusaron al Cimmyt --centro mexicano de investigación miembro del CGIAR--, de defender la biotecnología como una forma de mejorar la productividad, estabilidad, calidad, y uso de variedades de maíz y trigo en países en desarrollo, pues sería “la mejor solución” para abordar los retos de la seguridad alimentaria y la protección ambiental En México, alrededor de 15 millones de personas dependen de manera directa del cultivo de milpas de maíz criollo Por eso, la asesora científica de Greenpeace Internacional para la campaña de ingeniería genética, criticó que las decisiones sobre la investigación agrícola sean influidas “por los principales financiadores del CGIAR, que son el gobierno de Estados Unidos, el Banco Mundial y las fundaciones privadas Kellog’s, Rockefeller y Syngenta” La postura oficial Durante la inauguración, Usabiaga consideró indispensable el impulso de la biotecnología “como disciplina fundamental por excelencia, para una producción agroalimentaria sana y rentable en lo económico y en lo social, con pleno respeto a las variedades de origen” Aseguró que la política agroalimentaria del presidente Vicente Fox tiende a desarrollar “una nueva sociedad rural” y para lograrlo, aseguró, “consideramos como un verdadero pilar y una herramienta para el desarrollo la investigación y transferencia de tecnologías de avanzada” Paralelamente, el secretario de Medio Ambiente, Alberto Cárdenas Jiménez, consideró que liberar la comercialización de transgénicos no es la medida “más adecuada”, pero sí es una decisión del país, “hay que acatarla” Aunque sostuvo que el gobierno federal no está cerrado a la biotecnología, sí pugna por una protección y por eso piden la aprobación de la Ley de Bioseguridad que está detenida en la Cámara de Diputados, aun cuando ya fue aprobada en el Senado

Comentarios