Abre sus puertas el Museo Regional Cristero en Colima

lunes, 4 de octubre de 2004
* Exhibe objetos de religiosos, laicos y militares que vivieron el movimiento Colima, Col , 4 de octubre(apro)- Tras 18 años de recopilación de objetos, fotografías y documentos relacionados con la Cristiada, se encuentra abierto al público el Museo Regional Cristero, impulsado por la Asociación Cultural Antigua y operado a través de un convenio de colaboración firmado con la Secretaría de Cultura del estado El recinto histórico se encuentra en un espacio de aproximadamente 60 metros cuadrados de superficie, distribuidos en dos salas de una vieja casona ubicada a unas cuadras del centro de esta capital Armando Castro Verduzco, su fundador, comentó en entrevista que la idea de este proyecto surgió de la percepción de que la etapa de la Cristiada es un momento histórico que aún tiene pasajes en la penumbra El Museo Regional Cristero, dijo, era una necesidad porque su único precedente de este tipo, el museo nacional que se encuentra en Aguascalientes, prácticamente no cuenta con material de Colima, pues en su sección dedicada a esta entidad “sólo tiene tres o cuatro fotografías y dos no corresponden a cristeros de Colima, sino al sur de Jalisco” Además, “la diferencia entre el Museo Nacional de la Cristiada y el Museo Regional Cristero de Colima es que este último además de la sala de los combatientes cristeros cuenta con otra dedicada a las fuerzas del gobierno” Castro Verduzco es nieto del teniente de infantería Antonio Castro Verdín, quien como integrante del 90 Regimiento de Caballería llegó a Colima en 1928 a participar en los combates contra el movimiento cristero “Mi abuelo le transmitió sus vivencias a mi padre, que también fue militar, y él me las contó a mí Con el paso del tiempo me interesó profundizar sobre el tema; entablé contacto con otras personas y nos dimos a la tarea de visitar a descendientes de cristeros y militares en varios pueblos, quienes generosamente facilitaron pertenencias de sus familiares para la conformación de este museo”, explicó Armando Castro El Museo Regional Cristero, que cuenta con alrededor de 1,200 objetos significativos correspondientes a esa época, tiene en exhibición, entre otras cosas, una casulla italiana y una estola francesa que pertenecieron al padre Enrique de Jesús Ochoa, que fue el capellán del movimiento cristero Así también, posee objetos personales como una daga, un escapulario, una serie de medallas, cartas, fotografías, zapatos y sombreros de Dionisio Eduardo Ochoa, hermano del padre Ochoa, considerado el iniciador del movimiento cristero en Colima “Por el lado de los sacerdotes –comentó Castro Verduzco- existen un par de zapatos, sombreros, cartas y vinateras del padre Miguel de la Mora, recientemente canonizado por el papa Juan Pablo II, ubicado como mártir de la guerra cristera “También se encuentran en el museo una estola, una casulla, unas cartas, un misal romano y un crucifijo del padre Mateo Macías Mancilla, así como un fémur del cuerpo del padre Guadalupe Michel, quien fue fusilado en marzo de 1929 en Manzanillo Tenemos también reliquias del conocido coronel cristero Marcos Torres, quien fue seminarista: un par de dientes, un mechón de pelo, la esquirla de la bala que fue encontrada en su cráneo, unos documentos en los que otorga grados militares firmados por él, cartas de su puño y letra, su daga, un cinto y un crucifijo”, añadió De parte del asistente de Marcos Torres, José Plascencia, también hay objetos como fotografías, unos miralejos, un sable y una pistola En relación con los combatientes gobiernistas, el museo cuenta con sables, pistolas, rifles, carrilleras, sombreros y garnieles: “Hay algunos objetos de mi abuelo, como su pistola Parabelum 9 milímetros y una 45 colt reglamentaria del Ejército, sus guantes, una gola de servicio, su espada con todo y la vaina, la fornitura, uniforme, gorra de guarnición, sus condecoraciones, las patentes de oficial con los grados militares, los documentos donde se le reconocen méritos en campaña y un rifle máuser de 1924 que fue utilizado en el movimiento cristero: es un rifle completo, una joya que todavía conserva su bayoneta” Hay, además, objetos militares del general Pablo Gámez Galván, del general Víctor Terán Basurto, unas fotografías de Daniel Galván Medina, y fotografías y documentos de generales como Maximino Ávila Camacho, Manuel Ávila Camacho, Espiridión Rodríguez Escobar y Carlos Landón “Tenemos unas cartas o radiogramas de Eulogio El Güero Ortiz, un testimonio muy importante escrito del puño y letra del asistente del general Heliodoro Chaires Castro, que fue jefe de las operaciones militares en el conflicto cristero, y algunas fotografías del gobernador Francisco Solórzano Béjar y del señor Laureano Cervantes, de don Salvador González, presidente municipal; tenemos un moño, un cinto, unas plumas, unas cartas escritas de puño y letra de ellos”, agregó Para Armando Castro, entre más significativo del acervo del museo hay dos banderas, una perteneciente al Segundo Regimiento Cristero, que lleva estampado un Cristo Rey en la parte superior y en la parte inferior una águila abierta, iturbidista, así como un estandarte de 1912 elaborado en seda, lino e hilo de oro y plata Otra de las reliquias es una virgen del Inmaculado Corazón de María de 1880, una custodia utilizada en los cerros en combate, una capa pluvial del padre José de Jesús Urzúa y una mitra francesa elaborada en hilo de oro y plata que perteneció al V obispo de Colima, Ignacio de Alba y Hernández, su casulla, un par de guantes y un crucifijo “Se tienen unos bonetes y algunas indumentarias religiosas del padre Crispiniano Sandoval, que fue quien acompañó al padre Miguel de la Mora cuando lo capturaron las fuerzas agraristas en Cardona y en su ejecución” Así también, se exhibe en el museo una montura de plata que perteneció a Alfredo de la Mora, sobrino y ahijado del padre Miguel de la Mora, un armamento de las infanterías y de las caballerías federales, un clarín de órdenes del 90º Regimiento de Caballería, unos casquillos que fueron percutidos en el cerro de la Cruz, en Manzanillo, y por el lado de El Borbollón, además de casquillos, bolas de cañón, dagas y bayonetas encontradas en el campo La mayor parte de los objetos fueron donados por familias descendientes de combatientes de la Cristiada, entre ellas las familias Cuevas, Ramírez, Ochoa, García, Anguiano, Torres, Urquizo, Figueroa, Torres, Virgen, Castro, Terán y Rosales, puntualiza Armando Castro

Comentarios