La democracia no siempre es suave, remacha Tony Garza

miércoles, 3 de noviembre de 2004
* El embajador de EU congregó a empresarios, diplomáticos y periodistas * Acuden Pedro Cerisola, Héctor Osuna y Ramón Sosamontes México, D F, 2 de noviembre (apro)- “Si quieren aplaudir a Kerry, háganlo; si quieren aplaudir a Bush, mejor todavía”, dijo Tony Garza, embajador de Estados Unidos en México, provocando la risa de los asistentes Relajado, de buen talante, bromista, Garza disfrutaba de la “Noche de Elecciones 2004” No era para menos: el presidente Bush aventajaba en los votos electorales a su contricante, John Kerry --¿Por quien votó? --preguntó un reportero al embajador --Hay pocas dudas de por quién voté —contestó con sonrisas Garza, quien fue exsecretario de gobierno en Texas, durante la administración estatal con Bush y amigo personal del actual presidente --¿Si ganara Kerry continuaría usted como embajador? --repreguntó el mismo reportero --¿Me pregunta si mañana tendré chamba, sí o no?; pues si gana Bush, ojalá Organizado por la American Society y la embajada de Estados Unidos en México, la “Noche de Elecciones 2004” congregó a unos 2 mil asistentes en el salón Las Terrazas del restaurante Hacienda de los Morales: estadunidenses radicados en México, funcionarios de la embajada de ese país aquí, empresarios, diplomáticos y periodistas Pocas fueron, sin embargo, las personalidades de la política que acudieron a la cita: el secretario de Comunicaciones, Pedro Cerisola; el senador panista Héctor Osuna, y el exdirigente perredista Ramón Sosamontes Incluso, la representación de la Secretaría de Relaciones Exteriores fue de bajo perfil: asistió Juan Bosco, director para América del Norte de la cancillería mexicana Y es que, más que un acto de la embajada, parecía un evento republicano: se repartía la tarjeta “Soy republicano”, y buena parte de los asistentes portaba botones con la fórmula “Bush-Cheney” Jovak, un estadunidense radicado en México asistió con su playera azul con el letrero: “Kerry to Withe House” Era casi una provocación --¿Quién crees que va a ganar? --le preguntó jocoso el embajador --El mejor --contestó Kovac, con aire despreocupado Pese a ser un evento estadunidense, abundaron las marcas nacionales: tequila 100 Años, cerveza Victoria, vinos blanco y rojos de Casa Domecq, jugos Jumex… Solícitas edecanes con una banda de Jumex apenas se daban tiempo de pasar a los invitados a un salón rodeado de pantallas de televisión que difundían los resultados electorales de las cadenas CNN y Fox News A las 19:45, Garza –traje negro, camisa blanca, corbata con rombos en tono verde— dirigió unas palabras a los invitados: agradeció su presencia, habló de la experiencia democrática en Estados Unidos que, dijo, “nos ha dejado con una profunda fe en el poder de cada ciudadano para hacer la diferencia”; señaló que “a los largo de la historia de Estados Unidos, continuamente hemos adaptado nuestras instituciones democráticas y nuestros procesos electorales, con el fin de que estén acordes con las necesidades y realidades de la actualidad” Y adelantó: “Esta noche habrá alegría desbordante para unos y desilusión para otros Quizá también podríamos ser testigos de nuevas controversias La democracia no siempre está libre de dificultades, no siempre es suave y nunca termina el proceso de mejorarla y perfeccionarla Pero, al fin y al cabo, funciona” Luego, dio una conferencia de prensa en un salón contiguo Con las banderas de Estados Unidos y México detrás, Garza dio a los reporteros la nota: “Para cualquier candidato que sea ganador, México debe ser una prioridad”, dijo a pregunta de los reporteros No obstante, prometió: “En un segundo periodo, con el presidente Bush habrá nuevas oportunidades para mejorar la relación (…) La agenda de Bush sería muy amplia con México” Previamente, señaló que durante los dos años como embajador en México se dio cuenta que existe “una manera estrecha de trabajar (entre ambos países) en asuntos como migración y narcotráfico” Refirió que Bush, “como nativo de un estado fronterizo con México, ha tenido un trato muy especial” con esta nación A preguntas sobre las irregularidades en la jornada en curso y sobre las fallas estructurales que padece el sistema electoral estadunidense, Garza se defendió: Dijo que “ningún país ha tenido unas elecciones perfectas”; consideró que, a pesar de algunas irregularidades, “vamos a tener unas votaciones eficientes”; y señaló que después de estos comicios “cada estado va a tener el derecho a revisar sus elecciones y va a tener derecho a mejorar sus sistema” “Pero –añadió— eso no lo veo como cosa extraña, sino normal” Terminada la conferencia, Garza se puso a celebrar Abrazaba a conocidos, se tomaba fotos con ellos, brindaba por las tendencias electorales: Las pantallas daban 165 votos a Bush contra 112 de Kerry Todavía venía algo más: una rifa que sorteó una cena en la Hacienda de los Morales y libros donados por la Biblioteca Benjamín Franklin Además, se puso a prueba el conocimiento de los estadunidenses sobre la datos fundamentales de la historia política de su país: una trivia en la que había preguntas como la siguiente: “¿Número de artículos contenidos en la primera Constitución de Estados Unidos?” Y los estadunidenses se consultaban unos a otros ¿”El símbolo del Partido republicano: a) un burro b) un león; c) un elefante? --¿Es un burro? --preguntó uno --No mames --contestó otro en trabajoso español

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