Un negocio llamado Cancún

domingo, 7 de noviembre de 2004
Juan Ignacio García Zalvidea, el controvertido exalcalde de Benito Juárez, Cancún, que dejó el ayuntamiento en quiebra, con una deuda pública que se duplicó en su gestión y que supera los 600 millones de pesos, tiene pendiente una averiguación previa por peculado por 97 millones de pesos y abuso de autoridad, pero la Procuraduría General de Justicia del Estado no puede ejercer acción penal en su contra sino hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resuelva dos controversias constitucionales promovidas por el ayuntamiento de Benito Juárez expone Proceso en su edición de este domingo 7 de noviembre Se trata de un complejo litigio judicial que encubre la riña política que el gobernador Joaquín Hendricks y García Zalvidea mantienen desde que éste contendió por la presidencia municipal, en el 2002, y que ha provocado el colapso de las finanzas del ayuntamiento y el deterioro de la imagen turística de Cancún En el caso proliferan también señalamientos sobre actos de corrupción y depredación ambiental del principal centro turístico del país, pero El Chacho, como se le conoce al exalcalde, los minimiza: “A mí sólo me pueden acusar de empobrecimiento inexplicable No estoy apegado a hacer fortuna” Aun así, García Zalvidea --quien el viernes 1 de octubre solicitó licencia al cargo de alcalde de Benito Juárez-- se dice confiado en arrebatarle el poder estatal al PRI y cobrarle al gobernador Joaquín Hendricks --su declarado enemigo político-- el “golpe de Estado” que le costó un encarcelamiento de seis días, destaca el reportaje que aparece este domingo 7 de noviembre en Proceso

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