INEGI, lucha sindical e intolerancia religiosa

lunes, 8 de noviembre de 2004
* Saldos de la gestión de Gilberto Calvillo Vives al frente de la dependencia Aguascalientes, Ags , 8 de noviembre (apro)- Demandas de reconocimiento laboral a eventuales, pelea entre dos gremios sindicales y hasta acusaciones de intolerancia religiosa, son parte de las controversias que ha visto la gestión de Gilberto Calvillo Vives al frente del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) Con poco más de tres años al frente de la dependencia, Calvillo Vives ha sido cuestionado de crear “un sindicato espurio para dividir a los trabajadores”, lo que ha sido censurado por la secretaria general del SNTINEGI, Arely Hernández Rodarte Así mismo, en este año se han presentado demandas de despidos por trabajadores que se negaron a participar en la Iglesia Cristiana Bautista, a la que supuestamente pertenece Calvillo, quien ha negado cualquier vínculo con esa agrupación religiosa El INEGI opera en Aguascalientes desde mediados de los ochenta, cuando se descentralizó a esta capital Su actual director Gilberto Calvillo fue nombrado en mayo de 2001 Desde entonces, además de aportar datos estadísticos, el instituto se ha visto envuelto en numerosas polémicas que han sido notificadas públicamente Guerra sindical El control del gremio del INEGI ha sido motivo de discordias de tiempo atrás Pero la modalidad que ha enfrentado Gilberto Calvillo, es la existencia de dos sindicatos, ambos encabezados por mujeres: Arely Hernández Rodarte y Guilda Martínez Hernández Rodarte afirma que el sindicato encabezado por Martínez es “espurio” y que es el mismo Calvillo Vives quien lo controla, y añada que esto ha generado “privilegios” para Guilda, quien por su parte revira que ella es la verdadera líder de los trabajadores Arely Hernández se ha quejado de que se ha presionado a trabajadores que participan en el gremio que ella encabeza En julio último informó que algunos empleados que inicialmente habían contemplado participar en el gremio encabezado por Martínez, al final desistieron y retornaron al SNTINEGI El 22 de enero de 2003, abogados como Néstor de Buen y Alfredo Sánchez Castañeda, enviaron una carta abierta al secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, pidiéndole su intervención, a fin de “someter al estado de derecho” a Gilberto Calvillo Vives, “quien ha impuesto una dirección sindical contra la voluntad de la mayoría de los trabajadores” Con todo y el conflicto, algunos trabajadores de la dependencia señalan que los dos sindicatos agrupan a pocos empleados, pues la mayoría ha desistido de involucrarse en alguno de éstos Tensión laboral La situación laboral del INEGI se ejemplifica en el hecho de que varios trabajadores, quienes laboran en calidad de eventuales, ya suman al menos dos décadas de servicios El 29 de enero último, el SNTINEGI emitió un pliego de peticiones al titular del instituto, en donde se exige principalmente la retabulación y reconocimiento de años de antigüedad ante el ISSSTE A la fecha, la situación se ha conservado idéntica Otro tipo de empleados también se han visto envueltos en la controversia Personal de una empresa de vigilancia que labora en el edificio del instituto realizó un plantón en esas instalaciones, a comienzos de marzo último Los vigilantes exigieron el pago de salarios atrasados, mientras la firma de seguridad se defendió alegando que “el INEGI mantiene ante ellos un saldo negativo” En el desfile del Día del Trabajo que se desarrolló el uno de mayo en esta ciudad, empleados del INEGI caminaron entre cadenas y cargando un ataúd, manifestándose en contra de la política laboral de Calvillo La batalla mediática entre Hernández y Calvillo se ha agudizado El jueves 3 de junio, la dirigente gremial afirmó que el SNTINEGI demandó al titular del instituto por la retención de cuotas sindicales en perjuicio de una docena de empleados, ocho de ellos con plaza en esta ciudad Arely Hernández asegura que el SNTINEGI cuenta con mil 282 integrantes Intolerancia religiosa Durante el presente año se han notificado denuncias de supuesta intolerancia religiosa en el seno del INEGI, en las que trabajadores han revelado presiones para ingresar a una agrupación a la que pertenecen los directivos de la dependencia El 13 de febrero, Ricardo Posada Ávila, quien laboraba en el área de Control de Rendimiento Energético del Parque Vehicular, denunció públicamente que fue despedido del INEGI luego que se negó a ingresar a la Iglesia Cristiana Bautista Posada Ávila acusó directamente al jefe de Coordinación Administrativa, Lino Arturo Vera Pérez, quien junto al titular de su departamento, Cuauhtémoc Torres Cruz, le “invitaron” a participar en la agrupación religiosa El empleado lo rechazó y el martes 6 de enero se le despidió sin mayores argumentos Semanas después, Ricardo Posada mantenía su defensa legal por el despido y pedía el apoyo de medios de comunicación para que le fuera reinstalado el empleo La dirigente Arely Hernández ha denunciado que continúa el hostigamiento hacia los empleados y las presiones para atraerlos a la Iglesia Bautista, a la que, sostuvo, pertenece el propio Gilberto Calvillo El presidente del INEGI se ha defendido de las acusaciones El viernes 4 de junio, mediante un comunicado, negó pertenecer a la Iglesia Cristiana Bautista; rechazó se promueva algún culto religioso en el instituto, y enfatizó que no se atenta contra la libertad religiosa de ninguno de los trabajadores

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