Adiós al acuerdo migratorio

lunes, 13 de diciembre de 2004
Washington (apro) - La lucha sin cuartel del gobierno de George W Bush contra el terrorismo podría ser otra vez un obstáculo para los intereses de México en su relación con Estados Unidos Está claro que para su segundo mandato presidencial Bush colocará a la guerra contra el terrorismo como su única prioridad y eso significa atrasos y olvidos a la promesa de reforma a las leyes de inmigración, la que tanto anhela el presidente mexicano Vicente Fox y unos 8 millones de inmigrantes indocumentados La ley para reestructurar a los sistemas de inteligencia de Estados Unidos que aprobó hace unos días el Capitolio y que significó un triunfo político para Bush, es posiblemente el primer eslabón de la larga cadena de problemas a los que se enfrentarán los proyectos de legislación sobre reforma migratoria Ensimismados en la idea de garantizar la invulnerabilidad de su seguridad nacional, Bush y los legisladores republicanos quieren que para el Departamento de Seguridad Interior, que deja Tom Ridge, todos lo extranjeros sean vistos como terroristas potenciales La ley de reestructuración a las agencias de espionaje tiene un apartado sobre asuntos fronterizos que deja ver cómo en Washington, de a poco, el Capitolio y la Casa Blanca quieren sellar la frontera con México Con esa ley que Bush promulgara con bombo y platillo, se autoriza el despliegue anual de dos mil agentes federales para un proyecto estipulado en cinco años a las ya de por si saturadas tareas de vigilancia fronteriza Aunque los 10 mil nuevos agentes fronterizos serán repartidos entre las zonas limítrofes de Estados Unidos con Canadá y México, mas del 60 por ciento del total serán desplazados en la frontera sur, con base en que para el gobierno de Bush la frontera norte de México es tan porosa y fácil de cruzar, que teme que por ahí puedan ingresar terroristas a su territorio; de la misma manera que lo hacen todos los días y a todas horas inmigrantes indocumentados que huyen de su país por razones económicas Como para darle mas realce y eliminar dudas de que el presidente va con todo para instrumentar la ley de reforma a los sistemas de inteligencia con todos sus apartados, Scott McClellan, el vocero de la Casa Blanca, reiteró que Bush seguirá apoyando medidas para fortalecer la vigilancia de las fronteras Entre algunos congresistas republicanos sigue circulando la idea de empujar un proyecto de ley para financiar y concretar la construcción de una barda o cerca metálica a lo largo de la frontera que comparten con México Este tipo de legisladores es el que una vez que se formalice el próximo año el debate de las reformas a las leyes de inmigración, presentarán medidas radicales como la de negarle la licencia de manejar en todo Estados Unidos a los inmigrantes indocumentados, que originalmente habían endosado a la ley de reforma a los sistemas de inteligencia; entre muchas enmiendas mas La discusión y debate en el Capitolio de la reforma migratoria va a ser un proceso largo y envenenado, con Bush, Fox no logrará que le den residencia legal a más de 6 millones de mexicanos indocumentados que viven y trabajan en Estados Unidos desde hace varios años; la Casa Blanca sólo ofrece empleo temporal por 3 años con una sola posibilidad de renovación y luego sin excusas ni clemencia la deportación La reelección de Bush y la consolidación de poder de los republicanos en el Congreso es un mal augurio para los deseos migratorios del foxismo, el mandatario estadunidense no se va a pelear ni a crear grietas en su partido por quedar bien con el gobierno de México en materia migratoria Aunque definitivamente se irá de la presidencia dentro de 4 años, Bush intentará dejar la mesa puesta para que su partido siga hospedado en la Casa Blanca y perpetuando su poder en el Capitolio La presidencia de Estados Unidos no meterá las manos al fuego ni arriesgará poder político por los inmigrantes indocumentados de México, un ejemplo es su cautela para expresar su posición sobre la idea de instaurar el programa federal para negarle licencia de manejo a los indocumentados “Lo estudiará y discutirá con los gobiernos de los Estados”, fue lo que dijo McClellan al respecto En Washington ya se habla de que esto se hará realidad en un futuro no muy lejano en base al temor de que hasta un terrorista indocumentado pueda obtener la licencia en algún estado para poder manejar, y en un automóvil mover sus explosivos, o transformar al vehículo en una bomba con cuatro ruedas o más; si lo hizo en Oklahoma el estadunidense Timothy McVeigh ¿Por qué no un terrorista extranjero? Para colmo de males del foxismo, otro amigo del gobierno mexicano --como le dice el embajador Carlos de Icaza, a Asa Hutchinson, subsecretario de Asuntos Fronterizos del Departamento de Seguridad Interior--, que sería bueno que el Congreso creara un programa piloto para que los empleadores puedan diferenciar a los inmigrantes indocumentados de los residentes legales o personas extranjeras con permisos de trabajo, no sea que se les cuele un terrorista y aparezca después vendiendo hamburguesas contaminadas con ántrax detrás de un McDonalds

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