La izquierda, "anticuada"

domingo, 19 de diciembre de 2004
Para Porfirio Muñoz Ledo -uno de los fundadores del PRD y exfuncionario del gobierno foxista-, a la izquierda mexicana le urge una profunda "redefinición" ante las actuales necesidades sociales El analista José Antonio Crespo coincide con él en que la izquierda requiere de una modernización programática e ideológica pero, además, no cree que el PRD constituya un soporte exitoso para la candidatura de Andrés Manuel López Obrador en 2006 Sin crecimiento político ni electoral desde 1988, sumida en el descrédito por los escándalos de corrupción en el PRD, la izquierda mexicana está en una etapa de "redefinición", dice Porfirio Muñoz Ledo, y rechaza calificarla como "crisis" En contraste, el politólogo José Antonio Crespo no solamente acepta la situación crítica de la izquierda nacional, sino que advierte que tal es su condición permanente y el reto por superar antes de convertirse en una opción real de gobierno Fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 1989 junto con Cuauhtémoc Cárdenas y otros miembros de la izquierda, Muñoz Ledo sostiene que sí existen hoy condiciones para que la izquierda mexicana redefina de nuevo su papel frente a la transición democrática, como ha ocurrido recientemente en Brasil, Uruguay y Chile No obstante, advierte que este trabajo de reconstrucción no puede ser planteado como una tarea de recolección de los jirones de la antigua izquierda militante o de los residuos de la actual, sino que debe considerarse como una "reestructuración mental y programática" "La izquierda no puede pensar simplemente que es un Arca de Noé, que recoge todos los pequeños pedazos de los antiguo pensamientos de izquierda: una pareja de trotskistas, una pareja de videoescándalos, una pareja de la antigua izquierda revolucionaria Tiene que tener una morfología, una condición propia, no puede ser una izquierda tribal, porque el tribalismo rompe la ética misma de un movimiento de izquierda, tiene que ser más ciudadana y democrática", sostiene el exembajador de México ante la Unión Europea Desde su punto de vista, la izquierda necesita reconstruir su programa y después, si es posible, rehacer su articulación orgánica en dos niveles: el programático y el institucional Sobre el primero, explica que debe mantenerse un programa claro de izquierda para la transición democrática del país, como el que presentó en 1988 el Frente Democrático Nacional "La transición democrática fue un programa de izquierda porque, mientras la derecha buscaba más bien la toma del poder, nosotros pretendíamos la democratización del país y de la sociedad En gran parte, el pensamiento de izquierda -y ésa fue la critica que nos hicieron- inspiró los estudios para la reforma del Estado De una izquierda a veces moderada, de una centroizquierda, de una izquierda socialdemócrata, algunas de una izquierda más radical, pero las grandes reformas nunca han sido de un pensamiento de la derecha", precisa El segundo gran reto para una izquierda en desarrollo, sostiene, es el de impulsar una institucionalidad republicana, es decir, que haya instituciones capaces de mantener los márgenes de autonomía para procesar los conflictos políticos con un sentido de cambio Mientras no haya esa institucionalidad no puede hablarse de un progreso social, sino de un círculo vicioso, asegura Muñoz Ledo Y pone un ejemplo: "En Latinoamérica, el poder del Estado se ha venido debilitando, el poder está en los poderes fácticos, en el crimen organizado, en el narcotráfico (que son los ilegales), en las empresas trasnacionales, en los grandes medios de información electrónico (ésos son los legales), así como en los antiguos caudillismos, pero no está en el Estado Yo he estado abogando por una izquierda republicana que piense, primero, en el establecimiento de una República democrática, porque la República es el mundo de la igualdad, el 'todos somos iguales ante la ley', y en el que la moral del Estado tiende a lograr mejores condiciones de vida para todos, fundada en la solidaridad y la honestidad" Muñoz Ledo destaca que el tema del modelo económico que debe seguir la izquierda es fundamental porque plantea el interrogante de si la globalización es compatible con la democracia "En este proceso de globalización, está claro que ha habido un descenso de crecimiento en toda la región latinoamericana, estamos prácticamente en un crecimiento cero, y sobre todo se ha ampliado la desigualdad como nunca lo habíamos visto, no sólo los márgenes de pobreza y de pobreza extrema, sino la desigualdad" Entonces el problema es descubrir "cómo puede haber políticas de desarrollo que privilegien lo social sin salirse de los parámetros, sin los cuales uno no está ahora en la economía de mercado: la macroeconomía, el déficit fiscal, el equilibrio en la balanza de pagos, inflación Mientras no haya recursos suficientes en el Estado, seguiremos viviendo un Estado ausente, un Estado jibarizado que no es capaz de resolver los problemas" La siguiente gran asignatura, dice Muñoz Ledo, es la construcción de la "ciudadanía política" que participe no sólo en las elecciones, sino en la gestión de los asuntos públicos Para eso, explica, se requiere de otro aparato de justicia, convertir al público en ciudadano y que todos tengan acceso a los bienes que produce la colectividad "Hay en América Latina una profunda heterogeneidad estructural La mitad de la población está en la pobreza, en la ignorancia; la mitad de la población está manipulada por los medios y está cayendo en la economía informal, ése es el gran problema, cómo reconstruir el tejido social", advierte Y añade que el programa de la izquierda tiene que desarrollar estos temas y sus especificidades, como los derechos de la mujer y de la niñez, entre otros "Sí hay condiciones" Muñoz Ledo dice que hay condiciones propicias para que la izquierda logre la "redefinición" que necesita Incluso, recordó que esas mismas dudas se presentaron en 1987-1988, cuando se formó la Corriente Democrática que buscaba transformar al PRI "Hay condiciones y una necesidad En el pasado la gente decía que no había condiciones para el movimiento democrático del 88, Miguel de la Madrid decía que cuando más se saldrían 300 personas del PRI, que bastaba con coparnos, acosarnos, satisfacer algunas vanidades, dar algunos cargos y promover a algunos de los que estábamos más o menos identificadas con el movimiento, y bueno, pues les ganamos las elecciones" Agrega: "Las condiciones sociales ahora están perfectamente dadas, estas condiciones sociales del país casi obligan a la formación de un espectro amplio de izquierda, como está ocurriendo en América Latina con distintas modalidades: la izquierda democrática, institucional y culta, como es en Chile; la izquierda movimientista en Venezuela; una izquierda también democrática e ilustrada, como ocurre en Uruguay; y la izquierda laborista y democrática cristiana que encabeza Lula" -Entonces, ¿cuáles son los problemas para esta "redefinición" de la izquierda? -Es conceptual primero y, segundo, social Nosotros cometimos el error de fortalecer a los partidos, pero era un error necesario porque había uno que era demasiado grande, que estaba entretejido con el aparato del Estado y tiene una presencia hasta el último rincón del país: era el partido del gobierno "Por una parte, había que lograr la democracia electoral, porque a pesar de todo la movilización social nos llevó a la victoria en el 88 Yo creo que el no haber seguido adelante, en la medida en que era posible sin provocar una desestabilización del país en 88, dio un vuelco histórico y el cambio democrático no se hizo a la izquierda, sino a la derecha, pero esa es otra historia" Muñoz Ledo dice que necesaria una "reconstrucción mental y programática de la izquierda, con un llamado a la juventud, a las mujeres, a los intelectuales, a los profesionistas, que pase sobre la frontera de los partidos" Y aunque insiste en que ésa es la gran tarea pendiente para la izquierda mexicana, aclara que él no tiene ninguna pretensión partidaria ni electoral, pues su único interés es la construcción del Estado mexicano Desorganización José Antonio Crespo, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), ve en la división y en la desorganización los principales problemas de la izquierda mexicana A pesar de ello y de los señalamientos de corrupción que afronta actualmente, señala que la izquierda tiene una oportunidad de alcanzar el poder presidencial en las elecciones de 2006 con Andrés Manuel López Obrador Sin embargo, advierte que los puntos débiles del perredismo son su evidente concentración regional y la carencia de una maquinaria política electoral que le dé un adecuado soporte a la candidatura de López Obrador José Antonio Crespo sostiene que el desorden del PRD es mayor que el del PRI o el del PAN, a pesar de que estos dos partidos también enfrentan crisis internas Por ejemplo: "A pesar de estar en una situación de reacomodo y ajuste por haber perdido su eje central, que era la Presidencia, veo al PRI más organizado y disciplinado en su elección interna, no obstante que hubo fraude, que cuando el PRD nombró como su presidenta a Rosario Robles: fue un desastre" Eso no es una crisis, sostiene el investigador, sino un rasgo característico del PRD que lo hace vulnerable como opción de gobierno En ese sentido advierte: "López Obrador podría ganar la Presidencia, pero veo con preocupación que en tal caso el PRD no tenga un soporte sólido para que pueda ser un buen partido en el gobierno" -¿Ve que la izquierda tenga proyecto de nación? -Es un proyecto que no me gusta, pero independientemente de esto, es un proyecto envejecido porque prácticamente es el de Lázaro Cárdenas de los años cuarenta Incluso en muchos priistas veo más modernidad; no en todos, pero en un sector del PRI hay más apertura, contrario al PRD, donde noto un proyecto obsoleto, sin capacidad de renovación, muy alejado de la socialdemocracia que hay en Europa y en algunos países de América Latina En opinión de Crespo, las posibilidades de renovación de la izquierda mexicana no están en el PRD, sino en los intentos que han hecho el Partido Democracia Social de Gilberto Rincón Gallardo o México Posible, "en donde surgen ideas más frescas de renovación de la izquierda, de adecuación a los nuevos tiempos" -¿Cómo definiría a la izquierda mexicana actualmente? -Es una izquierda muy anticuada, quizá porque durante muchos años fue clandestina, marginada, y en el caso del desprendimiento del PRI que le dio cuerpo al PRD como la mayor expresión política de izquierda, tiene un proyecto muy envejecido "Yo veo a una izquierda retrasada desde el punto de vista programático e ideológico, respecto de lo que requiere el país y de lo que está ocurriendo en otros países de América Latina, donde vemos expresiones de izquierda más renovadas, como Chile, Uruguay o Brasil" No obstante, Crespo observa que, de cara a la elección de 2006, el PRD puede ser una alternativa ante el PRI, "que no se renueva, sino que revive las partes más oscuras", y ante un PAN "totalmente inepto para gobernar, muy conservador, sin capacidad para haber dado la articulación al cambio democrático" Pero reitera: "A pesar de eso, yo veo que no es la izquierda que se requiere para los tiempos de la globalización, para los desafíos internos y externos, para una adecuación a la democracia Creo que le hace falta mucho por renovarse ideológica y programáticamente"

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