Domingo de Cantos a Dios

lunes, 20 de diciembre de 2004
México, D F, 15 de diciembre (apro)- El domingo 12 de diciembre recibí la invitación de mi amiga Audrey para asistir a una función teatral más bien amateur, en la cual participaría cantando una excompañera suya y que organizaba el Centro de Entrenamiento Bíblico RHEMA, al que su antigua colega acababa de ingresar Pese a no saber la dirección precisa en esos rumbos de Taxqueña y Tlalpan, no fue tan difícil dar con el sitio, pues sólo había otra iglesia con los datos que teníamos; lo duro fue obtener estacionamiento para mi viejo Renault, ya que los vecinos son católicos guadalupanos y deben estar ya fastidiados del rollo RHEMA en su colonia o peor, a la entrada de sus cocheras Mira qué herejía esto de escoger el mero 12 de diciembre y montar una obra navideña en pos de nuevos simpatizantes para la "secta" evangélica RHEMA Audrey y yo nos sentamos junto a unos 200 fieles "obreros" de dicha congregación, en su mayoría jóvenes, entre familias con niños y padres con bebés en brazos, pero nadie ocupó las sillas y, de pie, notamos que traían sus gargantas bien dispuestas Al frente, un veinteañero (del cual en ningún momento pusimos en tela de juicio la sinceridad de su voz cantante) arrancó notas sublimes de la guitarra acompañado de un trío musical con "sinte", bajo y bataca y, envalentonados por la arenga de un pastor quien denotaba un ligerísimo acento gringo (¿o era canadiense?), la gente levantó palmas para alabar a Dios gritando las letras de los salmos que leían en una pantalla, colocada arriba y adelante del foro Eran traducciones plagadas de hipérbaton y ritmos que apoyaba el contratiempo del baterista; sus autores denotaban influencia del musical neoyorquino y me recordaron las adaptaciones que oí al castellano en México de aquellos musicales hacia la década de los setenta A un lado del escenario, descubrimos que la amiga de Audrey era parte del coro: iba vestida de angelita en túnica azul turquesa como las otras chamacas, y uno que otro morenazo querubín colado, en total trece devotos serafines balanceando el cuerpo y acompasando con aplausos Su aureola enroscada en papel orito se sostenía encima de sus cabezas por un largo palillo Pensé en cuánto debió sufrir don Enrique Alonso allá por 1960 en los estudios de Televicentro, para lograr la veracidad escenográfica de su Teatro Fantástico de Cachirulo Esperábamos una suerte de pastorela y casi dimos al clavo Ya luego que el pastor gabacho (¿o era canadiense?) pidió depositásemos nuestro generoso diezmo en los sobres vacíos que comenzaron a circular ("para la escuela", dijo), tercera llamada y ¡ta-tán!, comenzó la función en la que actuarían puros chavitos y adolescentes El mayor la hacía de "papá ratón", un jefe de una familia clase media mexicana del siglo XXI en la Ciudad de México y quien fungiría como adoctrinador de sus vástagos ratoncitos narrando el nacimiento de Jesús Audrey y yo pensamos en felicitar de "a lejitos" y en discreta despedida a su cuatacha pero estábamos atrapados, no había manera de cruzar entre los zapatos de la congregación concentrada en el canto con los ojos cerrados y, así de pie como estaban, no iba a ser tan fácil huir El pastor apenas comenzaba un discurso de tonos elocuentes acerca de la excelencia divina y exultó a que levantásemos la mano todos aquellos que nos agobiara una necesidad de cualquier tipo para que él, personalmente, intercediera por nosotros y rezara la plegaria a Dios Creí que me veía con sospecha cada vez que preguntaba: --¿Estás dispuesto a renunciar a tú, a Satán y tomar tú, en tu corazón a Cristo como tu salvador? ¡Es tu oportunidad, levanta la mano y yo rezaré por ti y por tu salvación! No había dormido bien por el reven del sábado, y tan cansado como para comprometer algo que de antemano mi corazón sabía mejor, me quedé dormido en la silla Oí la rola De bonzo, trinos de Jaime López en mi inconsciente: Y me fui al Cielo poco después de aquel infierno George Harrison hizo segunda, con Awaiting For You All ("Esperando por todos"): Para ver a Jesús no necesitas iglesia ni templos, si abres tu corazón sabrás que ahí está, ahí siempre estuvo y estará para salvarte en todas tus preocupaciones Audrey, un tanto asustada, murmuró en mi oído los versos del primer éxito de Depeche Mode, Jesús Personal; no vi que levantara su mano Una señora a mi lado me despertó llamando al pastor, quien envió a uno de sus asistentes y éste, en secreto, realizó con suficiente claridad un conjuro para alejar al Diablo Total: luego de esos momentos de agitación, subió al forito una cuarentona rubia encargada del centro RHEMA para cantar con excelente entonación los aleluyas finales, aunque su fonética castellana era bastante pobre (¿sería enviada de los ángeles su acento anglo tan "chic"?) Ahora sí no tuvimos más remedio que pararnos, Audrey se despidió de su amiga y salimos en un santiamén A una cuadra de rodar el Renault vimos la sombra de un pordiosero en huesos (su cara barbona me evocaba al protagonista de La pasión, de Mel Gibson), arrinconando un sucio bolsón indigno de Papá Noel y repleto de papeles, entre un basurero perdido de Taxqueña; vimos a aquel Aqualung caer como fardo, de bruces, entre la porquería Nuevamente desde las alturas resonó otra rola; esta vez era Ian Anderson de Jethro Tull con Himno 43: Lo he visto por la ciudad y en los cráteres de la Luna, con su cruz empapada en sangre y apenas podía cargar su piedra Oh, Jesús, ¡sálvame! Si Jesús salva, que mejor se salve a sí mismo de los buscadores de gloria quienes, manchados de sangre, usan su nombre en vano Para entonces, creíamos que el Malo Mayor había conspirado contra nuestra cita Íbamos a comer y mientras circulábamos por uno de los ejes viales de la colonia Del Valle, resplandeció el espectacular comercial donde leímos "los sonidos del silencio" (canción del mismo título y punta de lanza de Simon & Garfunkel) Era un mensaje adecuado para estas fechas decembrinas, tan llenas de espiritualidad (sí ¡cómo no!): Si le vas a pedir una señal a Dios, pídele una digital No miento Es un anuncio de publicidad puesto por Cablevisión Ya: comimos sagrados alimentos vegetales que nos supieron a gloria y pudimos hablar sobre aquella experiencia del centro RHEMA Siempre es bueno, coincidimos Audrey y yo, repasar o analizar La Biblia, "el libro de libros"; en todo caso, lo cuestionable estriba en fanatizar las creencias al grado de sentirse un cruzado con misión para matar infieles en el nombre de Dios Ya ven lo que le pasó a la chica de El padre Amaro por confundir al sacerdote (Gael García) con seres perfectos al punto de obedecerlos ciegamente hasta que en la cama entra Luzbel; no, Audrey no es así y jamás se unirá a ninguna institución religiosa, pues sus firmes creencias son de mayor libertad y apertura Pero en cuanto a mí (además de que muy frecuentemente recibo visitas auditivas de Los Beatles cantando su rola El diablo en el corazón), yo no he logrado desterrar de mi alma esta contradictoria mezcla de fervor guadalupano unido a cierta admiración por esos himnos protestantes durante las misas Uno de mis discos preferidos son las musicalizaciones medio folk que realizó mi camarada danés Erik Grip a los salmos de su paisano pastor y músico Gruntvig, creador de las escuelas para el pueblo en Dinamarca, ai? se los dejo de tarea a mis lectores de "Canto rodado" (Post-data: Ya una vez en casa, entré al sitio wwwrhemaorg para enterarme más sobre este organismo del cual jamás había escuchado nada y hallé: RHEMA fue fundado en 1974 como centro de entrenamiento bíblico por el reverendo Kenneth E Hagin (quien comenzó su ministerio evangelista en Texas, hacia 1934) A la fecha, RHEMA ha preparado a 23 mil graduados para la "segunda venida de Cristo" en 110 países, siendo México uno de los más recientes donde ha instalado sus operaciones Además de una oficina central en W Kenosha in Broken Arrow, Oklahoma, cerca de Tulsa, Estados Unidos, RHEMA cuenta con otra más en Toronto, Canadá A dicho portal debe usted escribir si quiere que sus plegarias sean atendidas O sea, no hace falta cantar: sólo pedir para que Dios lo oiga)

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