Ucrania: una guerra política

domingo, 5 de diciembre de 2004
La disputa entre Este y Oeste no ha terminado Las elecciones en esta exrepública soviética estuvieron marcadas por los intereses compartidos de Estados Unidos y la Unión Europea, enfrentados a los esfuerzos de Vladimir Putin para consolidar un cinturón de seguridad alrededor de Rusia PARÍS- Ambos se llaman Víctor Ambos claman haber ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales Oficialmente, salió victorioso Víctor Yanukovich Pero Víctor Yushenko, partidarios suyos, observadores de la OSCE, líderes europeos y estadunidenses hablan de fraude masivo y descalifican a Yanukovich, quien en cambio fue felicitado por Vladimir Putin Desde el pasado 21 de noviembre, una grave crisis política paraliza Ucrania y agudiza tensiones dignas de la Guerra Fría entre la Federación de Rusia, por un lado, y Estados Unidos y la Unión Europea, por el otro La primera lleva meses apoyando y asesorando a "su" candidato, Víctor Yanukovich Los segundos hicieron exactamente lo mismo con el suyo, Víctor Yushenko Los expertos rusos, partidarios de Putin, describen a Yushenko como un traidor financiado por la CIA, mientras que especialistas occidentales consideran que Yanukovich se convirtió en marioneta de Moscú ¿Cómo explicar esa asombrosa retórica que recuerda décadas de enfrentamientos entre los bloques Occidental y Oriental? ¿La meta de Estados Unidos y la Unión Europea es realmente ayudar a los ucranianos a acelerar el proceso de democratización de su país? ¿Víctor Yushenko es el demócrata ideal que describen sus aliados en Washington y Bruselas? Basta con mirar el mapa de Ucrania para entender que ese país de 603 mil 700 kilómetros cuadrados -el más grande de Europa después de Rusia- y de 484 millones de habitantes, se encuentra en una zona geoestratégica capital tanto para la Federación de Rusia como para las nuevas ambiciones de la Unión Europea y Estados Unidos en las exrepúblicas soviéticas Favorece también todo tipo de injerencias foráneas en ese país, su división, por razones históricas, en dos grandes zonas geográficas profundamente heterogéneas Toda la parte oriental de Ucrania, corazón económico del país, es industrial, rusófona y rusófila Perteneció a la Rusia zarista hace 300 años y fue integrada de nuevo a la Unión Soviética en 1922 La religión predominante es la ortodoxa Una amplia mayoría de ucranianos orientales votó a favor de Víctor Yanukovich Las regiones occidentales de Galicia y Volhynia, dominadas sucesivamente por el imperio austro-húngaro y por Polonia, se vanaglorian de su cultura europea y sólo fueron integradas a Ucrania a final de la Segunda Guerra Mundial Son esencialmente agrícolas Su capital es Lviv y la religión dominante es la de la Iglesia uniate, catolicismo de rito bizantino ligado a Roma Sus habitantes votaron masivamente por Víctor Yushenko Existen también otras dos "pequeñas Ucrania" Una es la que rodea Kiev, capital del país Es la cuna histórica de Rusia: fue en esa ciudad que, en 882, se creó el primer Estado Eslavo y donde 16 años después el príncipe Vladimir adoptó la religión ortodoxa Para millones de rusos, es un lugar altamente simbólico, casi mítico La cuarta parte es también chiquita: se trata de Crimea Esa región rusa fue regalada por Kruchov a Ucrania en 1954 Después de la independencia del país en 1991, Crimea -poblada exclusivamente por rusos- negoció con Kiev un estatuto de autonomía respetado hasta ahora En su afán por "conquistar" a Ucrania -en el caso de Washington y Bruselas- o por mantener y extender su influencia en ese país -en el caso de Rusia-, ambos campos multiplican intervenciones cada vez más audaces La ayuda económica estadunidense a Ucrania es considerable Explica Jean Lemière, presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD): "Con 200 millones de dólares al año, Ucrania es el tercer país, después de Egipto e Israel, en recibir tantos fondos estadunidenses" Semejante "prodigalidad" constituye una poderosa arma de presión Precisa Lemière: "Una amenaza sobre la perennidad de esa ayuda podría ser considerada como una señal negativa por banqueros e inversionistas occidentales" Es en el marco del Freedom Support Act (FSA) que Washington procede a esa profusión financiera en Ucrania Pero esa ayuda está supeditada a una evolución política del país conforme a los planes de la Casa Blanca En la crisis política actual, el deseo claramente expresado por Washington es que Víctor Yushenko acceda a la Presidencia De hecho, el primer personaje en denunciar fraudes masivos durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales fue Richard G Lugard, presidente republicano de la Comisión de Asuntos Exteriores del senado estadunidense, que George W Bush despachó a Kiev para "observar" esos comicios Colin Powell no se quedó atrás: de inmediato también condenó las elecciones por fraudulentas Más inquietante aún para los políticos ucranianos apoyados por Putin -Leonid Kuchma, presidente saliente, Víctor Yanukovich y los oligarcas que los rodean- es que, según ciertos rumores, sus nombres aparecerían en "listas negras" elaboradas en Washington En otras palabras, corren el riesgo de no poder entrar a Estados Unidos y de que se congelen las fortunas que tienen guardadas en bancos estadunidenses Motivos judiciales no faltan para perseguirlos Según el periódico británico The Guardian, la reciente aceptación por Leonid Kuchma de la celebración de nuevas elecciones se hubiera dado justo después de una llamada telefónica de Colin Powell Varias fundaciones estadunidenses intervinieron también en el proceso electoral ucraniano otorgando ayuda financiera y asesoría técnica a la oposición aglutinada detrás de Víctor Yushenko Destacan el National Democratic Institute, de Madeleine Albright; la Open Society, de Georges Soros, muy activa en todo el exbloque soviético; la Freedom House, de James Woolsey, exdirector de la CIA, y el International Republican Institute, de John MacCain Fueron ampliamente financiados por Estados Unidos, Socis y el Centro Razumkov, dos institutos de sondeos de opinión que, en la noche del 21 de noviembre, prendieron el polvorín al denunciar el contraste entre sus previsiones electorales a favor de Yushenko y los resultados oficiales que celebraron la victoria de Yanukovich Es, sin embargo, la organización estudiantil Pora, creada hace un año, la que parece haberse beneficiado más de la liberalidad y de los consejos prácticos del National Democratic Institute y de la Open Society Pora es, de hecho, el centro neurálgico de la "revolución anaranjada" que sacude actualmente a Ucrania: lo organiza y coordina todo, reparte comidas, alojamiento, ropa caliente, dispone de centenares de carpas -mil 300, según reportes periodísticos- y de una excelente infraestructura tecnológica: televisores, teléfonos celulares, computadoras Está en contacto permanente con el Canal Cinco, cadena televisiva privada Corresponsales extranjeros y ONG insisten en que el movimiento de protesta pacífico que paraliza actualmente Ucrania es todo menos espontáneo Un número creciente de politólogos europeos subrayan, además, el paralelismo entre la "revolución anaranjada" ucraniana y la "revolución de las rosas" que provocó la caída de Eduard Shevardnadze en Georgia hace un año, o la movilización popular que sacó a Slobodan Milosevic del poder en 2000 En los tres casos, se parte de un rechazo popular auténtico y justificado de gobernantes desacreditados por incapaces y corruptos Gracias a presiones de todo tipo ejercidas por líderes políticos estadunidenses y europeos, los "revolucionarios" sacan a estos gobernantes del poder sin derramar una gota de sangre e instalan en su lugar a dirigentes "pro-occidentales" El mecanismo es siempre el mismo, insisten los expertos: programas de ayuda europeos y fundaciones estadunidenses relacionadas con fuerzas políticas y económicas locales crean organizaciones estudiantiles, como Kmara, en Georgia; Otpor, en Serbia, y Pora, en Ucrania Éstas prenden chispas en la población: desfilan, manifiestan, movilizan, pegan miles de carteles, mueven banderas, distribuyen volantes, utilizan ampliamente Internet y cuentan con un medio de comunicación para asegurar eco a su movimiento: en Serbia tenían a su disposición a Radio B-92; en Georgia, al canal televisivo Rustavi; hoy, en Ucrania, al Canal 5, propiedad de un oligarca ligado a Yushenko La influencia de la Unión Europea en Ucrania se ejerce también a través del programa de asistencia Tacis que abarca aspectos macroeconómicos y humanitarios Se calcula que en los 13 últimos años, la UE "ayudó" a Kiev con mil millones de dólares Desde la integración de 10 nuevos miembros -ocho de los cuales pertenecían al exbloque soviético-, la Unión Europea disputa a Rusia el rango de primer socio comercial de Ucrania Los rusos, sin embargo, siguen asegurando la mayoría de las inversiones directas en ese país, que además depende totalmente de Moscú para su abastecimiento en gas y petróleo Una evolución "positiva" de la situación política de Ucrania, es decir, por lo pronto, la victoria de Víctor Yushenko, "incitaría" a la UE a apoyar la entrada de ese país en la Organización Mundial de Comercio (OMC) Permitiría, además, al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) otorgarle más préstamos: "Hasta ahora Ucrania recibió mil 500 millones de dólares, pero podría pedir mucho más", recalca el director del BERD Consolidaría también los acuerdos económicos firmados entre Ucrania y la UE en 1998 y renegociados el pasado mes de abril El inmenso mercado ucraniano integrado por 47 millones de consumidores potenciales hace soñar a un número creciente de empresarios europeos conscientes, además, de que la mano de obra en ese país es tal vez altamente capacitada y mucho más "barata" que la de Europa Occidental Pero más allá de todas estas "ventajas", el interés estratégico capital de Ucrania para Washington y Bruselas huele a petróleo Dotados de importantes oleoductos y gaseoductos, Ucrania es el corredor por el cual transitan actualmente 90% de las exportaciones rusas de hidrocarburos hacia Europa Controlar rutas petroleras de la región o asegurarse que están en "manos de aliados", es uno de los mayores objetivos de Washington Y para Moscú, impedir ese control en su zona tradicional de influencia es una meta prioritaria Prueba de ello es el enfrentamiento entre Estados Unidos y la Federación de Rusia acerca del flamante gaseoducto Brody, que sale de la ciudad ucraniana de Brody para llegar al puerto de Odesa en el Mar Negro Según Washington, ese nuevo oleoducto debería encaminar el petróleo del Mar Caspio hacia Hungría, Polonia, Eslovaquia y la Republica Checa Según Moscú, debería servir exclusivamente para transportar petróleo ruso hacia el Mar Negro En abril pasado, Leonid Kuchma optó por la solución rusa Washington, apoyado por Bruselas, no se da por vencido Fue en parte por esa "guerra de los oleoductos" que Vladimir Putin decidió oponerse frontalmente a los líderes occidentales en la batalla electoral ucraniana La oposición de Víctor Yanukovich a la integración de Ucrania a la OTAN fue otra razón de peso En 1997, Kiev firmó un acuerdo de cooperación con la Alianza Atlántica En 2002, Kuchma anunció su voluntad de integrar formalmente a Ucrania a la organización, pero hace tres meses canceló esa perspectiva Víctor Yanukovich optó por el mismo rechazo de la OTAN, mientras que Víctor Yushenko jugó la carta de la Alianza Atlántica La adhesión de Ucrania a la OTAN es un problema crucial para la Federación de Rusia que se siente, con justa razón, cada vez más cercada militarmente Tropas estadunidenses ya están presentes en Kirgistan, Georgia y Uzbekistán Estos dos últimos países, junto con Azerbaiján y Moldavia, tocan con impaciencia a la puerta de la organización atlántica La penetración económica europea es otra fuente de preocupación para Vladimir Putin Una de las principales metas del líder ruso es consolidar "un perímetro de seguridad política y económica" en todas las zonas fronterizas del país Es precisamente con ese objetivo que está creando un espacio de libre comercio con Bielorrusia, Kazajstán y Ucrania Estas tres exrepúblicas soviéticas son muy solicitadas: el año pasado, Bruselas les ofreció aprovechar ciertas ventajas reservadas a los países miembros de la UE En fuerte competencia durante la campaña electoral, rusos y europeos multiplican esfuerzos ahora para evitar que la crisis ucraniana desemboque en guerra civil o desintegración del país Sus emisarios en Kiev lograron sentar a la mesa de negociación a los contrincantes Al cierre de esta edición, Leonid Kuchma, Víctor Yushenko y Víctor Yanukovich parecían estar de acuerdo en celebrar nuevas elecciones, pero divergían sobre su organización

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