Argentina: Tironeo por la deuda

lunes, 16 de febrero de 2004
Buenos Aires -- Dos años después de caer en cesación de pagos con los acreedores privados, Argentina enfrenta un período crucial para "volver al mundo" desde el oprobioso terreno del "default", declarado en diciembre del 2001 por el fugaz presidente provisional Adolfo Rodríguez Saá "Este es un momento importante para cerrar la reestructuración de la deuda (estimada en 180 mil millones de dólares en total)", dice en entrevista con Apro el consultor económico Orlando Ferreres, exviceministro de Economía durante el primer gobierno de Carlos Menem La lucha se da hoy en dos frentes: Por un lado, los miles de tenedores privados de bonos argentinos caídos en "default"; y por el otro, los organismos financieros internacionales con el FMI a la cabeza y el poderoso Grupo de los 7 (G-7) presionando cada vez más al país El primer round con los "privados (con una deuda de unos 80 mil millones de dólares) concluyó con una oferta argentina de quita del 75 por ciento del capital, realizado el año pasado en la cumbre del FMI en Dubai "No nos bajaremos de esta oferta", repiten una y otra vez el presidente Néstor Kirchner y su ministro de Economía, Roberto Lavagna Pero los damnificados por el default no se quedaron atrás: Se unieron en asociaciones de damnificados por la crisis argentina y recurrieron a la justicia Por lo pronto, un juzgado estadounidense trabó la inhibición de varios bienes argentinos (unos 15) en ese país, entre ellos la residencia del agregado naval en Washington La embajada argentina ya comunicó al canciller Rafael Bielsa que son 19 los inmuebles posibles de ser inhibidos por la justicia de Estados Unidos La lista incluye la residencia del embajador, José Octavio Bordón, y la del representante en la OEA "Es una realidad Esto constituye una fea imagen A mi no me gustaría que inhibieran mi casa Esto además trae una imagen negativa en la población Políticamente este hecho puede complicar en forma interna Incluso, puede ahuyentar a inversores y compradores que elegirían adquirir sus productos en otro país porque Argentina tiene muchos problemas", dice Ferreres Pero el gobierno tiene otra lectura: "Estos bienes no están sujetos a embargo, ya que son sedes diplomáticas y todas las sedes diplomáticas, según la convención de Viena, son inembargables", dice el jefe de Gabinete, Alberto Fernández "Es una medida inconducente, que tiene como objetivo presionar" al gobierno, agrega El FMI El gobierno y el FMI vienen manteniendo periódicos contactos para hallar un acuerdo que permita a Argentina no caer en "default" Los contactos también son con los organismos internacionales para solucionar de una vez el tema de los bonos en manos privadas "Argentina podría caer en nuevo default, pero por unos días El Fondo puso una cláusula específica que obliga al país a no incurrir precisamente en cesación de pagos Esto complica el panorama Yo creo que se va a arreglar Sería ridículo para el FMI no aprobar la revisión (que vence el 28 de febrero) cuando Argentina ostenta un superávit fiscal de más de 3 por ciento del PIB, que serviría para pagar la deuda", dice Ferreres "En otras épocas (durante el gobierno de Carlos Menem) aprobaban las metas con déficit siderales", acota Con el FMI hay un acuerdo vigente que tiene metas para este año, "pero no se pusieron de acuerdo con el 2005 y 2006 El FMI, el BID y el Banco Mundial renuevan la deuda vencida Argentina paga y el FMI lo devuelve", agrega Las revisiones son trimestrales, y esta semana el organismo enviará una misión a Buenos Aires para aprobar lo actuado por el gobierno argentino El FMI virtualmente ató la aprobación de las metas trimestrales con un acuerdo con los acreedores privados "Argentina no se atrasó en relación a lo que se comprometió, salvo en algunos puntos como la ley de coparticipación y la ley de quiebras de empresas, entre otros", afirma el economista "El FMI va a mandar el 17 de febrero una misión para ir adelantando el chequeo técnico de manera tal que antes del 9 de marzo pueda aprobar la revisión de febrero", indica Argentina tiene que hacer en marzo un pago de 3 mil 100 millones de dólares y en caso de no llegar a un acuerdo debería hacerlo efectivo con sus propias reservas, de unos 15 mil 000 millones De no hacerlo, caerá en "default" "Si a nosotros nos llama, como en la última revisión el señor (director del FMI Horst) Kohler y tenemos las metas aprobadas, entonces no habría problema (en pagar), sino, no", dijo Kirchner, en un nuevo desafío al Fondo "No usaremos las reservas", advirtió el mandatario, que utilizó la palabra "genocidio" en caso de comprometerse a un acuerdo a la medida del FMI y los acreedores El ministro del Interior, Aníbal Fernández, abre el paraguas y dice que "nadie dijo que esto iba a ser fácil" y advierte que "van a surgir nuevas presiones" del FMI para pagarle a los acreedores privados "Hemos comenzado a ser serios Una de las muestras de buena fe fue cuando se pagó hasta el último centavo a los organismos internacionales", dice Pero el "default" de los acreedores privados sigue siendo el principal punto de presión El poderoso Grupo de los 7 (G7), reunido recientemente en Boca Ratón, Estados Unidos, pidió que Argentina realizara "una mejor oferta" a los acreedores particulares y que negociara de "buena fe" "Es bastante claro que Argentina no va a poder seguir prorrogando los plazos para hacer una oferta concreta si se quiere tener el apoyo del G7", dice el director de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daniel Artana Política interna En tanto, el presidente Kirchner sigue las negociaciones con el FMI con un ojo en la política interna, ya que teme que repercutan en forma negativa en la imagen de su gobierno, altamente positiva en la población Los duros discursos del mandatario contra el FMI, según economistas como Ferreres, tienen como objetivo el mercado local, donde Kirchner tiene una imagen positiva de más del 80 por ciento, según sondeos coincidentes Incluso, se llegó a filtrar la posibilidad, ampliamente desmentida por el gobierno, de un plebiscito sobre el tema de la deuda, mientras sus colaboradores planean un acto público para respaldar la posición oficial y medir "fuerzas" con los acreedores Kirchner llegó a afirmar que "si se paga (a los tenedores de bonos) más del 25 por ciento será con el hambre del pueblo y será un nuevo genocidio que no podemos permitir" El duro discurso presidencial acaparó respaldos en el sector "piquetero" más cercano a la línea oficialista Carlos Alderete, líder de la Corriente Clasista y Combativa, dice a Apro que el gobierno "tiene que ir más a fondo y convocar al pueblo", aunque califica de "correcta" la postura oficial "El gobierno está resistiendo Pero debe hacerlo con el pueblo en la calle Estamos dispuestos a resistir y decirle al FMI que no queremos más chantaje de los imperialistas que roban nuestro futuro", dice el líder "piquetero" "Los que nos endeudaron deben pagar con la cárcel Se ha verificado que gran parte de la deuda es ilegítima, ha sido un ´curro´ (negocio turbio) para empresarios y políticos", agrega "Las inhibiciones de la justicia norteamericana tienen un mensaje político: Que seguirán chantajeando a la Argentina", afirma Pero las críticas al manejo oficial de las negociaciones llueven desde la prensa liberal "El gobierno deberá reconocer" que las inhibiciones agregan "una seria complicación a sus trámites para renegociar la deuda en default con los acreedores privados", escribió en el diario La Nación el analista Joaquín Morales Solá El diario Ámbito Financiero, que durante las últimas elecciones de abril se alineó con el expresidente Carlos Menem, dijo que Kirchner "sigue despotricando contra el Fondo y con el insostenible 75 por ciento" de quita Pero Kirchner contraataca: "yo les preguntaría a todos los argentinos, y a aquellos que hablan, cómo piensan pagar más si no es a costa de las espaldas del pueblo (?) No hay forma de pagar más y es la realidad concreta" Por lo pronto, el gobierno realizó una nueva movida Presentó el "sindicato de bancos" (Merril Lynch, Barclays y UBS) como un avance en el proceso de reestructuración de la deuda, aunque bajo fuerte presión del G-7 y el FMI y las dudas de Wall Street sobre las reales intenciones de Buenos Aires Los bancos ayudarán a Argentina a canjear su deuda en default por nuevos títulos con quita de capital, pero los acreedores sospechan que se trata de una nueva "fachada" para ganar tiempo y "abrochar" un acuerdo en la revisión de metas del Fondo Las barajas, ahora, están sobre la mesa

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