Aplastar a la guerrilla, instrucción de Echeverría y López Portillo

jueves, 19 de febrero de 2004
Proceso 1366 publicó sobre Miguel Nazar Haro, El pasado del torturador se revuelve contra él México, D F, 18 de febrero (apro)- La Procuraduría General de la República (PGR) detuvo esta noche a Miguel Nazar Haro, exdirector de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), sobre quien pesaba una orden de aprehensión derivada de las investigaciones sobre la guerra sucia contra los movimientos guerrilleros en los años setenta Desde enero del año pasado, Proceso reveló que el hombre fuerte de la lucha antiguerrillera de los años setenta, el hombre célebre por su crueldad, el creador de la implacable Brigada Blanca, estaba en la mira de las investigaciones que la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp) realiza para sacar a la luz a los responsables de asesinatos, torturas y desapariciones, que hasta ahora se mantienen impunes Miguel Nazar Haro, desde aquella fecha, tenía que ser llamado a rendir cuentas, en particular sobre el caso de Jesús Piedra Ibarra En sus tiempos en la DFS, hizo y deshizo para cumplir la misión que le encomendaron los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo: exterminar la guerrilla, en particular a la Liga Comunista 23 de Septiembre Proceso 1366, edición del 5 de enero de 2003, publicó que finalmente el pasado del torturador “se revuelve contra él” Le llegó la hora de rendir cuentas ante la Femospp y la opinión pública A continuación reproducimos el reportaje elaborado por Antonio Jácquez: “Pero entonces, en los setenta, cuando era subdirector de la DFS (Nazar Haro) sólo le daba cuentas a sus jefes Se le comparaba con James Bond, porque tenía permiso para matar y estaba entrenado Formó su propio grupo antiguerrillero, la Brigada Especial o Brigada Blanca, integrada por militares y agentes de varias corporaciones y especializada en detenciones, torturas, desapariciones y ejecuciones, a lo largo de esa década y principios de los ochenta Destaca la historia notable de Jesús Piedra Ibarra, detenido en Monterrey por agentes de la DFS y judiciales estatales el 18 de abril de 1975, y, según testimonio de uno de los policías que participó en el operativo, trasladado por Nazar a su centro de operaciones y sede de la Brigada Especial, el Campo Militar Número Uno, en donde se le perdió la pista y no volvieron a tenerse noticias ciertas sobre su paradero El caso del hijo de Rosario Ibarra de Piedra fue investigado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos Tras una serie de diligencias --entre ellas la consulta de archivos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)--, la CNDH le atribuyó a "servidores públicos" de la DFS la desaparición forzada de Piedra Ibarra, pero en su informe, de noviembre de 2001, no identificó a los responsables Ese hilo lo jaló la fiscalía especial, al profundizar la investigación sobre la desaparición forzada de Piedra Ibarra y otros guerrilleros Se adentró en los sótanos del viejo régimen y ahí se encontraron los elementos que permiten fincarle responsabilidades penales a Nazar, personaje intocado en la época del PRI en Los Pinos En el curso de sus investigaciones, la fiscalía especial se topó con vestigios documentales sobre la creación, organización y operación de la Brigada Blanca Los documentos indican que se le facilitaron todos los recursos humanos y materiales para su funcionamiento, entre ellos el Campo Militar Número Uno Ahí operaron Nazar y su gente durante diez años, de 1972 a 1982, con oficinas, equipo (armas incluidas), instalaciones para entrenarse y alojamiento Además, según múltiples testimonios, el campo se usó como cárcel clandestina y cámara de tortura de guerrilleros, con la complacencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) A ese lugar fue conducido Piedra Ibarra Los papeles de la DFS permiten asomarse a las entrañas de esta corporación y al estilo Nazar con sus propios ojos Permiten también reconstruir pasajes sobre la detención de Piedra Ibarra Los documentos fueron recuperados en el Cisen y el Archivo General de la Nación (AGN) por la CNDH y la fiscalía especial Los archivos de la DFS Tras unos meses de explorar documentos, peritos y agentes de la fiscalía especial realizaron una serie de diligencias judiciales en el AGN, el 5 de diciembre último Tomaron fotografías de todas las instalaciones --y hasta de los letreros de las calles vecinas al antiguo Palacio de Lecumberri--, recorrieron las galerías, ubicaron los legajos de la DFS y la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales --también adscrita a la Secretaría de Gobernación--, levantaron actas pormenorizadas de todo Los legajos de ambas dependencias se hallan en la Galería Uno El personal de la fiscalía especial se encontró ahí a un funcionario del Cisen, Vicente Cappello Rocha, "guardando y custodiando" los acervos, que supuestamente, estarían abiertos al público desde marzo Cappello les manifestó "su total disposición y ayuda para el logro" de la diligencia de inspección de la galería y sus archivos Los papeles sobre la llamada guerra sucia se encuentran archivados en cajas negras de plástico, que miden aproximadamente 25 centímetros de ancho por 60 de largo y 30 de altura, y los legajos se encuentran fijados con broches metálicos y casi todos tienen la carátula en fólder tamaño oficio de color manila Las cajas negras llegaron al AGN hacia la medianoche del 21 de febrero de 2002 y su traslado estuvo a cargo de Cappello (Proceso 1321) --¿De qué manera se encuentran identificados los legajos o expedientes que corresponden a la Liga Comunista 23 de Septiembre? --le preguntó la fiscalía especial a Cappello --Se encuentran identificados con el número de clasificación 11-235 --contestó el director del archivo del Cisen Es el caso, por ejemplo, de un reporte sobre las actividades de la Liga en Nuevo León Fechado en Monterrey, el 6 de mayo de 1975, y suscrito por el delegado de la DFS Ricardo Condelle, el informe asegura que la política subversiva fue alentada en esa ciudad, "en 85%", por los padres jesuitas Javier Obeso y Salvador Rábago, y que la Liga tuvo 78 iniciadores, aunque la cifra se redujo luego a 40 El informe refiere que en Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila, los grupos guerrilleros marxistas-castristas se organizaron como Fuerzas de Liberación Nacional --que serían la matriz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)--, en tanto que la línea guerrillera che-guevarista se organizaría como Liga de Comunistas Armados, "estos últimos entrenados en Corea del Norte" Condelle enlista a los miembros de la Liga en Monterrey investigados, detenidos o "extintos" Cita los nombres y alias de los "terroristas" recluidos en el penal de Topo Chico, entre ellos José Luis Sierra Villarreal, José Luis Rhi Sausi Galindo y Rosalbina Garavito Elías El reporte incluye a Piedra Ibarra, (a) "Rafael", entre los "detenidos para investigación", en su caso el 19 de abril de 1975, es decir, dos semanas antes que se elaborara el informe El plan de la Brigada Especial En los legajos sobre la Liga apareció el documento más revelador sobre la Brigada Especial Se llama "Plan de Operaciones No Uno Rastreo", abarca ocho cuartillas tamaño oficio, incluido un anexo con el organigrama de la Brigada En la misma serie está un documento llamado "Campaña de orientación al público en contra de la Liga Comunista 23 de Septiembre" La campaña contrainsurgente, explica el documento, incluye el reparto de volantes con fotografías, "utilizando helicópteros y avionetas", en algunas colonias del Distrito Federal, y el ofrecimiento de recompensa en efectivo, que se daría en estos términos: "Si se piensa en la cantidad de cien mil pesos por cada uno de los miembros de la llamada Liga (cantidad que es tentadora para cualquier ciudadano), nos encontramos con las siguientes preguntas que lógicamente se hará cualquiera que piense en denunciar", entre ellas: ¿Ante quién se denuncia? ¿Se garantiza el anonimato del denunciante? ¿Quién garantiza el pago de la recompensa ofrecida? ¿Quién es la persona o institución que ofrece la recompensa? ¿Se daría protección policiaca al denunciante en caso de ser necesario? En el documento "Mecánica del ofrecimiento y pago de la recompensa a los denunciantes", se dan respuestas a esas y otras preguntas Así, "el anonimato de una denuncia sujeta al pago de una recompensa no puede existir porque daría origen a complicaciones, por lo que se recomienda el uso de seudónimos, garantizando la discreción absoluta de las mismas" (sic) La recompensa sería ofrecida por el gobierno federal, "por medio de la constitución de un fideicomiso, creado para tal objeto, lo cual no sería criticado por la opinión pública" Según el plan de operaciones, la misión de la Brigada Especial consistía en detener a los comandos de la Liga que operaban en el Valle de México En los hechos, su radio de acción se extendió a otras regiones del país, principalmente Culiacán, Guadalajara y Monterrey, según reportes de la DFS sobre operativos; en algunos informes se menciona a la Brigada y en otros sólo se cita a la DFS El expediente sobre la desaparición de Piedra Ibarra integrado por la fiscalía especial incluye reportes de la DFS que muestran a Monterrey como un polvorín La mecha se encendía en la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, sobre todo Asaltos, secuestros, ejecución de policías y guerrilleros estaban a la orden del día en esos años El asesinato de Eugenio Garza Sada, en septiembre de 1973, recrudeció la guerra contra la Liga La detención de Piedra Ibarra En ese ambiente fue detenido Piedra Ibarra, que desde cuatro meses antes estaba sumido en la clandestinidad Al día siguiente de la detención, el 19 de abril de 1975, se giró un oficio al entonces director de la DFS, Luis de la Barreda Moreno, con estos datos: En el interrogatorio que "se le ha hecho hasta este momento", Piedra Ibarra dice que es miembro de la Liga Comunista 23 de Septiembre y que su comando lo forman Héctor Torres González, quien está al frente, Edmundo Medina Flores, Eufemia Belem Almanza Villarreal y "Joaquín", a quien "tiene poco de conocerlo, ya que él vino de un estado del centro de la República para reforzar el grupo al que pertenece" Además, Piedra Ibarra reveló datos sobre su casa de seguridad y sobre los negocios que su comando planeaba asaltar "en los próximos días": la carnicería Cantú de la calle Amado Nervo y la empacadora de carnes Fud Contó que, a principios de febrero, habían corrido del grupo a su compañera, Yamira Elizabeth Fernández Maldonado Dijo también que "participó en el asesinato del ingeniero industrial Eugenio Garza Sada y sus dos acompañantes" Un nuevo oficio, fechado el 20 de abril de ese año, incluye otros datos arrancados a Piedra Ibarra Que comenzó sus actividades políticas en 1971, "de concientización y discusiones" Que en la UANL, donde estudiaba medicina, conoció a Miguel Torres Enríquez, "con quien discutía de política terrorista sobre expropiaciones" Que el día que "mató al patrullero Guillermo Villarreal" andaba con Medina Flores en la camioneta del grupo Según la misma fuente, el guerrillero soltó también detalles sobre los asaltos en los que participó su comando, entre ellos a la escuela Torres Bodet, panificadora Bimbo, Casa La Daga, gasolinera 2000 y Autodescuento Tecnológico Dio los nombres de quienes planearon el secuestro de Garza Sada y aseguró que él sólo intervino "checando la ruta", y que "estaba de contención el día de los hechos, el 17 de septiembre de 1973, a cien metros de donde fue la acción" La fiscalía especial recuperó también testimonios valiosos que obtuvo la CNDH en 1991 de algunos agentes judiciales que estaban comisionados a la DFS en los setenta Uno de ellos contó que le tocó conocer directamente el caso de Piedra Ibarra, quien desde 1973 era buscado por la DFS En la captura, relató, participaron unos 18 agentes, entre ellos elementos de la Séptima Zona Militar Tenían que aprehender vivo al guerrillero "porque así lo querían en México los de la Dirección Federal de Seguridad" El policía judicial afirmó que estuvieron vigilando el cruce de las calles Arteaga y Félix U Gómez (en la zona centro) durante tres días Cuando al fin apareció, "se abalanzó sobre Piedra Ibarra abrazándolo a la altura del pecho sujetándole los dos brazos" Otro agente quiso quitarle la pistola y en respuesta Piedra le mordió "la primera falange del dedo índice de la mano derecha" Sometido por varios agentes, el joven fue trasladado a las oficinas de la DFS Una vez que llegaron a la oficina con el detenido, "recibieron la orden de trasladarlo a un rancho y naturalmente esta orden la dio don Ricardo Condelle () y que dicho rancho se ubica en las cercanías del municipio de Higueras, Nuevo León" El mismo día arribaron al rancho el delegado de la DFS, el director de la Policía Judicial del estado (Carlos Solana) y personal de la Séptima Zona Militar Piedra fue llevado a uno de los cuartos "En esos momentos --dijo el testigo-- ya tenía atadas las manos" Empezó el interrogatorio El agente judicial se puso nervioso, según le declaró a la CNDH, y Condelle lo mandó a descansar Más tarde, algunos compañeros le comentaron que "la persona aquella que habían detenido ya estaba en el Campo Militar Número Uno en la Ciudad de México" Otro agente judicial --el que mordió Piedra-- confirmó el relato de su compañero, y aseguró que cuando llegaron con el detenido a las oficinas de la DFS, "yo personalmente escuché y estuve presente cuando Carlos Álvarez informó a Ricardo Condelle que había salido afirmativo el trabajo, es decir, que se había logrado la captura de Jesús Piedra Ibarra" --¡Tenemos a PI! --dijo por teléfono Condelle, según el testigo En seguida, Condelle colgó el auricular y nos dijo: "Muchachos, los manda felicitar el señor Miguel Nazar Haro, y mañana mismo viene" El dueño del rancho (“La Peña”) en el que se interrogó a Piedra aportó otros datos Dijo que conocía a Condelle desde hacía 30 años y que, dada su amistad, "le ofreció su casita del rancho para cuando él quisiera hacer uso de ella con fines de descanso () por el mes de abril de 1975, el señor Sabás, que cuidaba su rancho, le dijo al deponente que por esos días habían ido muchas personas empistoladas al rancho, y que entre ellas estaba el señor Ricardo Condelle y el señor Carlos Álvarez, y que habían estado ahí durante la noche, porque cuando Sabás se fue a Higueras, a su casa, ellos todavía se quedaron y había mucho movimiento de gente armada y vehículos" Unos días después, declaró ese testigo, el doctor José Guadalupe González le platicó que había ido a la DFS a petición del delegado Condelle, "para que hiciera un reconocimiento médico de Jesús Piedra Ibarra y que le urgía que le extendiera el certificado médico correspondiente porque se lo iban a llevar a la Ciudad de México () el declarante concluyó que a quien habían tenido en su rancho el señor Condelle y su gente era a Jesús Piedra Ibarra, pero aclara el de la voz que él nunca lo vio" Tras los pasos de Nazar Para darle cauce judicial a esas versiones, la fiscalía especial emprendió una serie de diligencias en Nuevo León y el DF Por ejemplo, solicitó actas de nacimiento y defunción, en su caso, de las personas que participaron de algún modo en la captura de Piedra Ibarra Pidió al Registro Público de la Propiedad de Nuevo León un informe sobre las propiedades de cada una de esas personas Buscó a los testigos que declararon a la CNDH en 1991 Además, peritos de la fiscalía especial inspeccionaron el rancho “La Peña”, en octubre último, y fotografiaron el portón de entrada, el rótulo de identificación, la bodega de granos, el inmueble utilizado como vivienda, "siendo el mismo en el que se mantuvo al C Jesús Piedra Ibarra en abril de 1975", y el cuarto en el que fue interrogado el guerrillero, según secuencia anexada al expediente Entre los informes de algunas dependencias a solicitud de la fiscalía especial, se encuentra un oficio de la Secretaría General de Gobierno de Nuevo León, en el que notifica que "una vez revisado el Casillero Judicial que obra en los archivos de esta Dirección (de Prevención y Readaptación Social), no se encontró que el señor Jesús Piedra Ibarra cuente con antecedentes penales en esta entidad" El 2 de agosto pasado, la fiscalía especial dio otro paso clave en la integración de la averiguación previa sobre el caso Piedra (AP/017/2002): le giró un oficio al procurador general de Justicia Militar, general brigadier y licenciado Jaime Antonio López Portillo Robles Gil, "para que tenga a bien informar si en el año de 1975 o en fechas posteriores ingresó al Campo Militar Número Uno el C Jesús Piedra Ibarra, debiendo mencionar motivo, año, mes, día, hora y tiempo de reclusión; nombre y cargo de la persona que lo llevó a esa institución; nombre y cargo de la persona que lo recibió en esa institución; a disposición de qué autoridad quedó recluido; si fue puesto en libertad o trasladado a otra institución, debiendo mencionar el nombre de la persona que haya ordenado estos actos, y debiendo remitir copia certificada del documento donde conste la fecha de su liberación o traslado

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