Fobaproa y estrategia mediática

martes, 3 de febrero de 2004
México, D F, 2 de enero (apro)- Hace nueve meses, el entonces secretario ejecutivo del IPAB, Julio César Méndez, puso sobre el escritorio de Francisco Gil Díaz, su renuncia a dicho instituto El motivo: la pretensión del gobierno federal --ayudado por algunos legisladores priistas--, de cerrar el capítulo del Fobaproa donde los únicos beneficiados serían los bancos Los grandes perdedores: los mexicanos Tuvieron que pasar siete meses para que la renuncia de Julio César Méndez se hiciera realidad y, junto con él, abandonó el cargo como abogada del instituto, Margarita de la Cabada, quien también se opuso a la pretensión del gobierno foxista de hacer legal lo ilegal Vicente Fox esperaba concluir el año pasado con tan espinoso asunto, pero --como todo lo que ha emprendido en su gobierno--, no lo consiguió gracias a los obstáculos impuestos por los mismos funcionarios del IPAB, quienes, por cierto, lograron documentar un cúmulo de irregularidades en la panza el Fobaproa Fox corrigió su estrategia Empezó por arreglar la casa para que luego se abriera la puerta y le dejaran pasar todo lo que deseara Así, el primer paso fue imponer al nuevo secretario ejecutivo del IPAB, Mario Bouregard, un hombre muy cercano a Agustín Carstens, el exsubsecretario de Hacienda que en abril del año pasado provocó el malestar de Julio César Méndez y a quien trató de imponerse Una prueba de la cercanía entre ambos personajes fue lo que ocurrió en enero del 2001 Siendo Carstens todavía subsecretario de Hacienda, coordinó una serie de asesorías con el Fondo Monetario Internacional para darse aquí en México En ese momento, el representante de México ante el FMI era Beauregard, e incluso había llegado al cargo internacional un mes atrás luego de que el mismo Carstens se viniera a México Después, en junio del 2003, Carstens regresó al FMI al lado de Beauregad, el actual secretario ejecutivo del IPAB Ya con la casa limpia y ante la cercanía del vencimiento de los pagarés Fobaproa, el amigo de Carstens ha tratado de hacer todo lo posible para intercambiar los pagarés Fobaproa por pagarés IPAB Actitud contraria a la ejercida por su antecesor Hoy es tanto su ahínco por lograr dicho intercambio que Beauregard se ha dedicado a dar entrevistas a diversos medios advirtiendo de un presunto peligro si no se realiza dicha transacción La estrategia mediática, lo ha llevado a decir que van a “encapsular” todas las observaciones que el auditor superior de la Federación hizo a las irregularidades detectadas en la inclusión de Banamex, Bital, Banorte y Bancomer al Fobaproa Todo a cambio de lograr este año el intercambio de pagarés El absurdo en que ha caído el secretario ejecutivo del IPAB es tan grande que no faltará quien le cuestione en calidad de qué o con base en cuál ley puede el titular del IPAB excluir de los pagarés algunas operaciones El argumento de Beauregard es que si no se realiza dicha operación el gobierno federal tendrá que programas para el 2004 dichos pagos, pues firmó como aval Se le olvida al secretario ejecutivo del IPAB que los pagarés Fobaproa non tiene validez, ya que el gobierno adquirió una deuda sin estar autorizado, pues sólo el Congreso de la Unión lo puede hacer, y en el caso del Fobaproa toda la operación se realizó a espaldas de la cámara de diputados Si los pagarés Fobaproa son ilegales, qué importa que se venzan si los bancos no podrán exigir su pago ni podrán obligar al gobierno federal a que les cumpla Antes de que Beauregard logre el intercambio de pagarés, correrá mucha tinta en diversos medios de información como parte de una estrategia mediática para confundir aún más a la población Y si no lo logran este año, los nuevos funcionarios del IPAB saben que podrán correr la misma suerte que sus antecesores: dejar el cargo por no haber logrado legalizar los abusos cometidos por los banqueros y el gobierno federal

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