Terror en el sur de Yucatán

miércoles, 4 de febrero de 2004
* Un supuesto ser sobrenatural tiene atemorizada a la población Mérida, Yuc , 3 de febrero (apro)- Así, tan de repente, como suceden las cosas, se aparece por las noches en algunas comunidades del sur del estado; ha sembrado el terror entre la población Es, dicen los pobladores, un ente sobrenatural que mata sin piedad a los animales de patios y granjas De semanas atrás comenzó a correr el rumor de la existencia de un ser de pelaje negro, que camina en dos patas y que tiene forma de mujer con ojos que irradian fuego Le llaman la “mujer loba” Después del rumor, vino el pánico, aun cuando la tradición maya está llena de estos singulares personajes A los tradicionales brujos y sus manifestaciones mayas como el uay-toro (brujo-toro), uay-pek (brujo-perro), uay-chivo (brujo-chivo), aluxes (duendes), puu´utses (enanitos), uay-kan (brujo-culebra), y la x´tabay (mujer hermosa que seduce a los hombres hasta matarlos de locura), ahora se ha sumado la presencia de un personaje, x´uay-pek (mujer con forma de perro), al cual le han denominado la “mujer loba” Aunque en la zona urbana de la ciudad causa risas, y hasta burla, en poblaciones como Muna, Seyé, Tecoh, Maxcanú, Acanceh, Molas, y Texan Palomeque, sus habitantes empiezan a ser presa del pánico de este extraño sujeto que hace su aparición por las noches El extraño ser, también se ha detectado, según los relatos de campesinos y mujeres de edad avanzada, en las poblaciones de Opichén, Chocholá y, recientemente, en el puerto de Chicxiulub, donde decenas de pavos, gallinas, cerdos y hasta perros, han sido víctimas de la furia de este supuesto fenómeno sobrenatural En Texan Palomeque, una comunidad localizada al sur de Mérida, el temor ha llegado a grado tal, que más de 80 hombres armados, salieron un día desde las 19 horas hasta cerca de la media noche, en busca del presunto animal maligno Incluso, han pedido el apoyo de las fuerzas policiales del estado para hacer frente a la amenaza potencial de la “mujer loba” Las versiones recabadas y publicadas en algunos medios locales, se refieren a un ser de pelaje negro, que camina en dos patas y que tiene forma de mujer con ojos que irradian fuego En comunidades más alejadas como Seyé, sus habitantes también se alistan para emprender la cacería del extraño ser que empieza a asolar a los habitantes de esta zona, donde la pobreza y falta de empleo entre sus habitantes son el común denominador Aunque en Yucatán la aparición de brujos se presenta de manera cíclica, en muchas ocasiones coinciden con momentos coyunturales, como lo son los procesos electorales, o cuando se celebran las festividades de algunas comunidades Los personajes más comunes en la cultura maya son el uay-chivo y la x’tabay, de los cuales gran parte de los yucatecos tiene alguna referencia, ya sea por las anécdotas de amigos y vecinos o de las historias y vivencias de sus antepasados Al igual que hace algunos años, cuando surgió el legendario y famoso “chupacabras” desde Yucatán, se empieza a exportar la presencia enigmática de este extraño ser, al que aquí llaman la “mujer loba”, pero que, de acuerdo con los antiguos mayas, podría tratarse de una manifestación más de un uay (brujo) que adquiere forma de mujer, por lo que se denominaría (x´uay-pek) “Creo que lo que estamos viendo, es que con la llegada de mucha gente de otros lugares del país, que practican magia negra, los brujos de aquí están molestos, y por eso ha empezado una guerra entre ellos, por dominar las zonas que consideran pueden servirles para sus propósitos”, dice Marcelino Cocom, de aproximadamente 80 años de edad, quien por generaciones ha escuchado versiones sobre la presencia de estos seres extraños “Yo nunca he visto nada de eso, pero sí conozco a gente que ha sido atacada y hasta han quedado perjudicados por esos encuentros con el maligno”, agrega Sin embargo, asegura que como todo, en los próximos días esto se disipará, porque a la gente se le olvida, y cuando eso pase todo volverá a la normalidad Así, mientras la psicosis, afecta a gran número de yucatecos de las comunidades rurales, el procurador Miguel Díaz Herrera, tras ser cuestionado sobre estos hechos señaló irónicamente: “Yo no me meto con el ‘chupacabras’, porque no vaya a ser que a mi también me chupe”

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