Análisis político: El asistencialismo de Marta

jueves, 5 de febrero de 2004
México, D F, 4 de febreo (apro)- Cuando Marta Sahagún lanzó su apuesta de trabajar por los pobres del país, a través de la Fundación Vamos México, en septiembre del 2001, uno de los principales cuestionamientos que se hicieron fue la necesidad de diferenciar entre el asistencialismo y el verdadero combate a las causas de la miseria, que ataca a cerca de 30 millones de mexicanos En realidad el cuestionamiento no se dirigía únicamente a la primera dama, sino al concepto que desde el gobierno del presidente Vicente Fox se viene utilizando para luchar en contra de las condiciones de miseria que sufren millones de mexicanos Una de las características que comparten tanto la Fundación Vamos México como los programas Oportunidades, Arranque Parejo y otros que maneja la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), es que precisamente se confunde la asistencia filantrópica como principal herramienta para resolver las necesidades de más de la mitad de la población nacional Es decir, se trata de enfrentar las demandas de vivienda digna, servicios de salud y educación, así como un trabajo seguro, mediante paliativos que no van hacia el fondo de la situación La idea que la pareja presidencial tiene para resolver este conflicto económico es simplemente ofrecer una ayuda transitoria y momentánea para quienes necesitan resolver necesidades que se vienen arrastrando desde hace mucho tiempo Al arranque de Vamos México, la esposa del presidente Fox lanzó una serie de promesas que hasta ahora no ha cumplido y que, a través del reportaje publicado por el Financial Times el fin de semana pasado, se han revelado como una serie de graves deficiencias en la operación de los millonarios recursos que ha capturado esta fundación entre la ciudadanía y los personajes más adinerados del país Con un aire de benevolencia, Marta Sahagún dijo que se crearían “bancos de comida” en todo el país, a través de los cuales cada semana se proporcionaría alimentación a 10 millones de mexicanos pobres Dichos bancos se establecerían en los centros y bodegas de abasto que existen en las grandes ciudades Sin embargo, ello no ha ocurrido como lo prometió la primera dama En realidad, ninguna de las promesas que hizo la consorte presidencial se han concretado, y lo único evidente es que siempre confundió la ayuda asistencial de las “buenas conciencias samaritanas” --las que dan limosna-- con los proyectos productivos que otras organizaciones ciudadanas con experiencia han impulsado en las zonas más pobres del país Al igual que la fundación de Marta, al proyecto de gobierno del presidente Fox le ha ocurrido lo mismo en cuanto al incumplimiento de las promesas y la superficialidad de su proyecto social y económico, que eufemísticamente fue bautizado “de rostro humano” La economía nacional ha sido escasamente reactivada a pesar de los consejos de algunos empresarios, como Carlos Slim, de utilizar una parte de las reservas federales, estimadas en 54 mil millones de dólares –las más altas de la historia--, para invertir en la construcción de infraestructura social y en vivienda y, de esa manera, crear empleo entre las capas sociales más amplias Así, por ejemplo, la idea del presidente Fox, de crear nuevos impuestos sociales –IVA en alimentos y medicinas--, para tener más recursos y destinarlos a los programas sociales, es una vieja fórmula de la economía que no ha dado resultados en los países pobres En el fondo, se trata de quitarle una parte de los escasos recursos a la población trabajadora para regresárselos a través del presupuesto federal, pero ya con la idea de que es el beneficio de tener un buen gobierno La utilización del asistencialismo católico es, en resumen, el problema de concepción que comparte la pareja presidencial en su intento de acabar con la pobreza Pero en este intento de “buena voluntad”, lo único que están provocando es una profunda desilusión entre la sociedad, que ya se ha reflejado en la falta de participación electoral y en una inconformidad violenta que se ha manifestado en algunas regiones del país Comentarios jgolmos@procesocommx

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