Matamoros: Agonía laboral

lunes, 1 de marzo de 2004
* Ante el riesgo de cierre de maquiladoras, los trabajadores han aceptado reducción de sus salarios hasta en 50% Matamoros, Tamps , 1 de marzo (apro)- Los obreros de la industria maquiladora en esta ciudad han tenido que aceptar que les reduzcan sus salarios hasta un 50 por ciento y renunciar a conquistas laborales que habían alcanzado en tiempos de Agapito González, como la jornada laboral de 40 horas a la semana, todo para evitar que las empresas cierren o se vayan a otros países como China Recientemente, la empresa Teccor de México anunció la liquidación de mil obreros, para volver a recontratarlos pero en lugar de pagarles mil pesos a la semana, les pagarán ahora sólo 600, tendrán menores prestaciones y una jornada laboral de 48 horas a la semana, cuando antes trabajaban 40 y se les pagaban 56 En noviembre del año pasado hicieron lo mismo las plantas de Air Pax y Kemet con sus mil 700 trabajadores Igual lo han hecho otras empresas como Química Flúor, Ranco, ECC y Magnetet La investigadora del Colegio de la Frontera Norte, Cirila Quintero, señaló que no se tienen datos precisos de cuántas maquiladoras han recurrido a este tipo de acuerdos con los sindicatos como única posibilidad para no cerrar sus plantas o para evitar que se trasladen a otras regiones del país o a otros países, como China o Centroamérica El secretario general del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria Maquiladora (SJOIIM), Juan Villafuerte Morales reconoció que existe la posibilidad de que otras empresas del mismo sector sigan esta tendencia, sobre todo para firmar nuevos contratos colectivos de trabajo, pero con jornadas de 48 horas en lugar de 40, lo cual era una conquista laboral que se había alcanzado desde la década de los ochenta en esta ciudad Sin embargo, Villafuerte consideró que esta medida es “sana” si se toma en cuenta que otras maquiladoras simplemente han cerrado sin mantener la oportunidad de trabajo para los obreros, como lo hizo recientemente Sunben Oster, y como lo han hecho otras como Estrella de Plata, Ideal Equipement y LEPCO El sindicato se ha limitado a recomendar a sus trabajadores que cuiden las sumas de dinero que reciben por concepto de indemnizaciones y que acepten la nueva oportunidad de trabajo que les ofrecen las mismas empresas Matamoros es una de las plazas de mayor antigüedad de la industria maquiladora en México La primera empresa de este tipo se instaló aquí en 1964 Quintero comentó que a diferencia de otras ciudades, la existencia de un sindicato “fuerte” como lo fue el Sindicato de Jornaleros, que dirigió Agapito González Cavazos –ya fallecido-- permitió que las condiciones salariales y de prestaciones fueran mejores aquí que en otras zonas maquiladoras: “Para los sindicatos de la época, especialmente el Sindicato de Jornaleros, la maquila no era diferente a otras industrias, por lo que le demandó lo mismo –refirió-- uno de los principales efectos que trajo esta fortaleza sindical, excepcional en toda la frontera, fue el incremento de salarios y prestaciones, convirtiéndolos en los trabajadores de la maquila mejor pagados” Explicó que el “éxito” del SJOIIM residió en lograr incrementos salariales por encima de los porcentajes nacionales, así como la posibilidad de ajustes de emergencia, en casos de devaluación o crisis económicas Quintero expuso que sin duda la prestación más importante conseguida por el SJOIIM fue la jornada laboral de 40 horas con pago de 56 horas “El sindicato estipuló que a los cinco años de antigüedad, la empresa adoptaría una jornada de 40 horas Sin embargo, a partir de a crisis, esta demanda, igual que los salarios, se ha convertido en uno de los mayores cuestionamientos empresariales” Desde los años noventa, el SJOIIM ha sido obligado a moderar sus porcentajes de aumentos y plegarse a la política nacional, para lo cual han tenido presiones tanto del gobierno local, como estatal y federal Otros eventos, como el surgimiento de nuevos sindicatos en la maquila, han obligado a negociar con porcentajes más moderados En el 2002, ocurrió que la empresa Magnetet liquidó su contrato con el Sindicato de Jornaleros, para luego volver a abrir con un contrato colectivo con otro sindicato que le permitió condiciones salariales mucho más bajas para los obreros y, por lo mismo, abatir sus costos de producción A pesar de ello, la investigadora mencionó que Matamoros había mantenido mejores condiciones salariales, pero esto parece ser que tenderá a desaparecer en los próximos años ante la posibilidad legal que tienen las empresas de rescindir sus contratos y de marcharse en el momento que así lo decidan, como ha ocurrido ya con varias plantas desde la recesión económica de finales del 2000 La amenaza real de las empresas de que se irán si no se aceptan sus condiciones y la “competencia” de otros sindicatos, ha debilitado al antes combativo SJOIIM “Los sindicatos se han preocupado por mantener un alto número de agremiados, por lo que han seguido una política más defensiva que ofensiva en esta situación”, mencionó la investigadora Aunque es un fenómeno preocupante porque representa un retroceso en los logros sindicales, Quintero expone que es un recurso totalmente legal para las maquiladoras porque la Ley Federal del Trabajo así lo permite Sin embargo, se han dado casos de empresas que se han ido a China y que han regresado precisamente por la mano de obra calificada y por las ventajas que representa la ubicación fronteriza con Estados Unidos, pero la tendencia es a bajar los salarios y a reducir las prestaciones laborales “Cuando la industria maquiladora empezó a operar en México se tenía la idea que iba a funcionar como lo hizo las industrias siderúrgicas o las fábricas, pero se debió saber desde un principio que no iba a ser así, porque es un tipo especial de empresa que basa su operación en la reducción máxima de sus costos de producción”, comentó En plazas “viejas” de la industria maquiladora, como es Matamoros, esta fortaleza salarial que han alcanzado con los años y la calificación que ha logrado su mano de obra, se han convertido en la principal desventaja al momento de atraer o retener inversiones de la industria maquiladora y no les ha quedado otro recurso que retroceder en cuanto a los que eran considerados “logros” sindicales No son empresas de largo plazo, precisó, pero que si han generado una problemática social en cuanto a vivienda, infraestructura y seguridad en las ciudades en las que se instala que no se previó y no se ha previsto hasta ahora, cuando se promociona su instalación en otras zonas del país Quintero resaltó que todos estos fenómenos que se registran en ciudades como Matamoros y Juárez, deben ser motivo de análisis para replantear el modelo maquilador que ha seguido el gobierno y proponer algunos cambios que prevengan este tipo de situaciones

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