Ahumada, espía hasta en el futbol

domingo, 7 de marzo de 2004
Rafael Lebrija, expresidente de la rama de la Primera División y presidente del club Toluca, exige sin rodeos una amplia investigación en torno a la fortuna de Carlos Ahumada –dueño de los equipos de futbol León y Santos--, en apego a los estatutos de la propia Femexfut, como se hacía, por lo menos durante su gestión, dice Proceso en su edición de este domingo 7 de marzo Y es que el reciente caso del videoescándalo, en el que Ahumada aparece con el rostro intencionalmente sombreado con un círculo para ocultar su imagen, tiene sus antecedentes: Los Lagartos de Tabasco acusaron al equipo de Ahumada de haber instalado micrófonos y cámaras de video en el vestuario del equipo visitante en el estadio Nou Camp, sede de los esmeraldas Paradójicamente, el dueño del equipo tabasqueño, Miguel Cantón Zetina, le vendió al propio Ahumada las instalaciones del desaparecido periódico México Hoy, actual sede del diario El Independiente, otra de sus propiedades El juego correspondió a la liguilla de la Primera División A Por esos días, en otro partido de vital importancia para las aspiraciones de ascenso del conjunto leonés, se suscitó un nuevo alboroto El entrenador de Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Guillermo Wendy Mendizábal, denunció que sus jugadores recibieron serenata en el hotel de la concentración por aficionados del conjunto de Ahumada Detalló incluso que les arrojaron gases lacrimógenos y que ello propició la eliminación del equipo tamaulipeco Los escándalos no terminaron con la eliminación de Lagartos y Correcaminos Ahumada no cesó en su desenfrenada carrera por devolverle al León la gloria de jugar nuevamente en la principal categoría del futbol nacional Y como para dejar zanjado el asunto, no sólo pretendió comprar al rival en turno, el Irapuato, sino que en vísperas de la final contra el conjunto fresero un grupo armado --presuntamente bajo las órdenes de Ahumada Kurtz-- tomó por asalto el estadio “Sergio León Chávez” en un intento por hacer efectiva la supuesta opción de compraventa Todos los caminos y puertas de acceso al estadio fueron cerrados con cadenas y candados La tensión de los seguidores del equipo local se convirtió en choque y salieron a relucir pistolas, hasta que lograron recuperar el inmueble tres días después En plena batahola, un helicóptero sobrevoló el escenario Más tarde trascendió que era propiedad del empresario argentino naturalizado mexicano Por esos días, su periódico El Independiente publicó versiones de la directiva del Irapuato en la que desmintió cualquier negociación contractual con la empresa de Carlos Ahumada, quien en pleno ojo del huracán llegó a molestarse de la forma en que su propio periódico trató el tema: "Ni en mi casa me defienden" refiere el reportaje que publica Proceso en su edición que circula a partir de este domingo 7 de marzo

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