La guerra presidencial

martes, 18 de mayo de 2004
En su edición 1434 del pasado 25 de abril, el semanario Proceso publicó un reportaje acerca de la relación que ha construido el presidente Fox con los partidos de oposición y con quienes considera sus adversarios políticos Ante las medidas que ha tomado en contra del jefe de Gobierno de Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, Procesocom reproduce a continuación dicho reportaje El presidente Vicente Fox ha profundizado la crisis política que lo enfrenta con los partidos de oposición, principalmente el PRD y el PRI, a pesar de que sólo ha transcurrido la mitad del actual sexenio Ya no se limita a acusarlos de tratar de detener al "gobierno del cambio" -como lo hizo en el primer año de su gestión-, sino que los tilda de "pírricos", de mentirosos, y les llama "irresponsables" pues, asegura, intentan debilitar las "instituciones republicanas y democráticas" Al mismo tiempo, Fox también está involucrado en los enfrentamientos más fuertes de su administración con el jefe del gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, cuyo nombre ya ni siquiera quiere pronunciar A causa de las fuertes diferencias de las últimas semanas, el viernes 23 el presidente ya no aguantó y reventó contra el tabasqueño, a quien culpó de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos suspendiera la cooperación con el gobierno de México Según el titular del Poder Ejecutivo federal, la autoridad estadunidense tomó esa decisión después de que López Obrador dio a conocer públicamente, el jueves 15, los documentos confidenciales sobre las actividades sospechosas de Gustavo Ponce en Las Vegas Y también se fue contra el PRI y PRD, que en la Cámara de Diputados negaron por primera vez en la historia que un presidente de la República aceptara una presea otorgada por un organismo internacional, en este caso la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que habría reconocido la labor de Fox por el campo mexicano Pocas veces el presidente había mostrado tanto enojo hacia la oposición como en esta semana, en la cual el PRD y el PRI mostraron su preponderancia legislativa sobre el PAN, y por si fuera poco rompieron el diálogo con el secretario de Gobernación, Santiago Creel, señalando que es un interlocutor débil para negociar con los partidos la transición democrática Una historia ríspida Ya antes Fox se había enfrentado con la oposición en el Congreso La primera vez como presidente fue en 2001, cuando se rechazaron las reformas hacendaria, energética y laboral, lo que provocó que el presidente acusara a los partidos de oposición de tratar de detener al "gobierno del cambio" y los responsabilizara de la falta de crecimiento económico del país Otro enfrentamiento ocurrió el 10 de abril de 2002, cuando el presidente solicitó ante el Senado el permiso para realizar una gira de trabajo por Estados Unidos y Canadá; PRI y PRD votaron en contra y, por primera vez en la historia, se negó la autorización al jefe del Poder Ejecutivo El fuerte distanciamiento provocado parecía haberse diluido con el paso del tiempo, lo que se reflejaba en los discursos foxistas con aquella frase de "el gobierno propone y el Congreso dispone" Pero ahora que esos dos partidos, más el PVEM y el PT, votaron en la Cámara de Diputados para que no reciba el reconocimiento de la FAO, las diferencias son profundas otra vez El jueves 22 por la noche, en una entrevista con Radio Mil, la respuesta del presidente Fox fue colérica: "Me pareció una actitud pírrica y pequeña; la pequeñez de algunas gentes en el Congreso; salieron con que no había que darle ese reconocimiento al país, a los campesinos y a los ejidatarios" Sin embargo, fue el viernes 23 por la tarde, al terminar la reunión con los empresarios del transporte de carga, cuando reveló una irritación mayor Con un gesto de molestia que no pudo ocultar ante los más de 500 comensales reunidos en el Campo Marte, el presidente habló de corrupción y de confrontación "Hoy los conflictos de intereses entre los diversos actores políticos, los casos de corrupción y de impunidad, han derivado en un clima de confrontación que limita los márgenes de acción de nuestra democracia Es preciso separar y distinguir la tarea político-democrática del compromiso de este gobierno de erradicar la corrupción y terminar con la impunidad en el país, trátese de quien se trate, sin diferencias de partido, o si se trata de personas servidores públicos o de personas en la iniciativa privada Ése es el escenario por el cual luchamos y ése es el escenario con el que vamos a seguir comprometidos", dijo Fox De inmediato se lanzó contra los partidos de oposición, a los que acusó de pretender permanentemente el debilitamiento de las instituciones republicanas y democráticas; y ésa, aseveró, "es una verdadera irresponsabilidad" También impugnó las condiciones que han puesto el PRI y el PRD para regresar a la mesa de diálogo con el secretario de Gobernación, Santiago Creel: "Al condicionar el diálogo y la toma de decisiones a intereses particulares y poner a la política sobre el compromiso con el país, se debilita a las instituciones y se crean trabas al avance democrático de México -afirmó- La República nos reclama a todos los representantes de la ciudadanía que actuemos, ante todo, en función de los intereses de México y de la sociedad Nos demanda que hablemos con la verdad, que vivamos con la verdad y que actuemos con la verdad" Y sentenció en seguida: "Sí, la República necesita de una oposición; pero de una oposición responsable, que no engañe, que sea constructiva Obstaculizar a un gobierno democrático es obstaculizar a México" El presidente responsabilizó a la oposición de crear el clima de confrontación política que vive el país, el cual, sostuvo, "detiene el avance de la democracia, mas no detendrá el avance de la Nación" Y como lo manifestó desde 2001, insistió en que los partidos opositores a su gobierno frenan los cambios, pero lo que le preocupa "no son las diferencias naturales ni la desconfianza y la falta de transparencia que caracterizan al juego político actual, sino el hecho de que esta realidad impida los acuerdos imprescindibles, indispensables para impulsar el desarrollo nacional" El innombrable El viernes 23, el equipo del presidente Fox trabajaba a marchas forzadas En varias reuniones con el secretario particular y vocero, Alfonso Durazo, preparó la estrategia para contestar a la declaración que hizo López Obrador en Televisa, la noche anterior, en el sentido de que él no había violado la confidencialidad de los documentos del Departamento del Tesoro estadunidense sobre los movimientos sospechosos de Gustavo Ponce, sino que el responsable de la filtración fue el gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda y de la PGR, las cuales habrían difundido los videos de su exsecretario de Finanzas jugando en el casino del hotel Bellaggio Al mediodía se determinó seguir con la estrategia de sostener que el único culpable de que la autoridad estadunidense suspendiera indefinidamente la cooperación con México había sido López Obrador La respuesta se daría en la comida que los empresarios del transporte de carga le ofrecían en el Campo Marte Al terminar la reunión Fox atendió a la prensa, que a gritos le pedía una declaración sobre la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos Nadie le preguntó por López Obrador, pero el presidente no pudo contener su irritación y se fue contra él sin pronunciar su nombre "Efectivamente, ante el hecho de que se hace público ese documento y de que se externan los comentarios de ese documento (la investigación de las autoridades estadunidenses sobre Ponce) de parte de ya saben ustedes quién, viene esta reacción del gobierno norteamericano (sic) cancelando este acuerdo que existe de intercambio de información", dijo, y confió que ya se estaba trabajando para restituir la cooperación Pero, sin quererlo, Fox apuntaló la hipótesis de López Obrador de que la Secretaría de Hacienda y la Procuraduría General de la República utilizaron de manera "facciosa" la información confidencial sobre Ponce para afectar políticamente su gobierno Explicó el presidente: "Aquí que quede bien claro: ése es un documento que, efectivamente, tiene un manejo confidencial; que, mediante este acuerdo, la Secretaría de Hacienda es la que obtiene esta información de dependencias del gobierno de Estados Unidos cuando hay casos de investigación que nos es indispensable conocer, los sucesos que haya en ellos, en esos casos "Entonces, la Secretaría de Hacienda es la que recibe esta información En este caso, la turna a la Procuraduría General de la República porque se está en una investigación, y en el convenio está aprobado que pase al Ministerio Público, precisamente para sustentar averiguaciones de los casos que se presenten "A solicitud de la Procuraduría del Distrito Federal, se turna este documento y esta información para que integre sus averiguaciones Entonces, es una entrega, una transferencia bajo acuerdos institucionales, entregado al Ministerio Público bajo las normas que prevalecen en estos casos, que son de manejo estricto para propósitos de averiguación e investigación "Entonces, ciertamente, ni nuestras Leyes permiten que las averiguaciones se estén haciendo públicas y tampoco lo permite este convenio" Inmediatamente después de esa explicación volvió a confrontar a López Obrador, quien fue de nuevo el "innombrable" "Cuando el jefe de Gobierno de la Ciudad de México saca el convenio y lo hace público, viene el reclamo de la autoridad americana (sic) porque efectivamente eso es lo que impide o prohíbe el acuerdo que se haga: estar utilizando esa información de manera pública Así es de que eso deja muy claro qué fue lo que pasó" (Proceso 1434/25 de abril de 2004)

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