Análisis político: Madrazo en la encrucijada

martes, 25 de mayo de 2004
México, D F, 24 de mayo (apro)- Convertido en factor determinante para la vida política de Andrés Manuel López Obrador, el PRI, se encuentra hoy en la encrucijada de otorgar o no un voto que acabe o crezca aún más al enemigo histórico de Roberto Madrazo Pintado El gobierno federal se extralimitó En su necedad de aniquilar al jefe de gobierno capitalino, sea como sea, o como dijo Jorge Castañeda “con todo” lo que está al alcance, incurrió en errores legales, pero el peor, el error político de dejar en manos del PRI la decisión final Y es que el PRI cuenta con dos votos en la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, órgano encargado de dictaminar o no el desafuero contra “el peje”; el PRD cuenta con un voto, al igual que el PAN El cálculo político de Roberto Madrazo tendrá, sin duda, como ingrediente la posición de cada una de las corrientes en el tricolor que no puede ni debe dejar fuera, si no quiere que sus adversarios al interior de su propio partido le declaren la guerra una vez que se erija en el candidato presidencial El tabasqueño tricolor no la tiene fácil; si dirige los dos votos de su partido contra López Obrador se enfrentará a un seguro desafuero del senador del PRI, Ricardo Aldana Prieto y al del diputado Fernando Espino Arévalo Con el primero de los casos Madrazo desataría la furia de los labastidistas y con el segundo, la del sindicalismo tricolor No hay que olvidar que Aldana representa al sindicato más poderoso --después del SNTE--, en el país y al más rico, mientras que el segundo, al sindicato del metro, quienes pudieran iniciar un movimiento, no contra López Obrador, puesto que éste ya habría sido desaforado con el voto de Madrazo, pero sí contra el presidente nacional del PRI una vez nombrado candidato presidencial Pero todavía más, el sindicalismo corporativo, la CTM se iría contra Madrazo porque el efecto de desaforar a López Obrador sería desaforar a Aldana Prieto, distinguido miembro de la CTM Tampoco puede, así como así, darle sus dos votos al PAN; no sólo por la mala imagen que generará y el recuerdo de la vieja alianza PRI-PAN inaugurada durante el salinismo, sino porque al interior del propio PRI, otro de los sectores, el de los “nacionalistas revolucionarios”, se lo recriminarían Este sector no es pragmático, sus miembros no son de la idea de aliarse con el diablo para ganar, son, más bien, integrantes de la estirpe que pone los principios por delante, los mismos, por cierto, con los que coincide el perredismo En este rubro ubicaríamos a los senadores Dulce María Sauri, Manuel Barttlet o César Camacho Quiroz Y si no, sólo hay que recordar cómo en el último año ocurrió lo que parecía imposible, una alianza de Cuauhtémoc Cárdenas y Barttlet, para defender la nacionalización del sector eléctrico Así las cosas y ante la posibilidad de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación entre al análisis del predio El Encino y la solicitud de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador, emitiendo un dictamen en favor el tabasqueño, al PRI no le convendría tratar de aniquilar antes al “peje”, pues quedarían en ridículo Así las cosas, el voto del PRI se encuentra dividido pero también Madrazo y sus operadores políticos pueden aprovechar para hacer una jugada donde todos queden bien: bien podría ser fracturar su voto de manera intencional para que el tema quede empatado y por lo mismo pase al archivo Y mientras el PRI decide cómo votará, bien podría durante estos 60 días --tiempo en que se dará el dictamen--, desgastar políticamente a López Obrador pero sin victimizarlo Es claro que un sector del PRI utilizará el gran error político del gobierno federal de ir contra López Obrador para obtener ventaja y, de paso, atacar al mismo gobierno bajo el argumento de que, con todo el aparato del Estado, en las altas esferas se aniquila al enemigo, se le desplaza en la mesa y no en el juego Y si no, sólo basta recordar las pláticas que priistas destacados iniciaron la semana pasada para expresar el rechazo del manejo faccioso del gobierno sobre sus instituciones Como sea el PRI tiene la última palabra Todavía no se decide, pero bien valdría la pena recordarles las palabras del poeta y dramaturgo alemán Bertold Brecht cuando dijo: “Vinieron un día por lo judíos y no dijimos nada; vinieron un día por los gitanos y no dijimos nada; vinieron un día por los socialistas y no dijimos nada, cuando vinieron por nosotros ya no había nadie que dijera algo”

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