El Salvador: Barruntos de explosión social

lunes, 3 de mayo de 2004
San Salvador, (apro) - La Catedral Metropolitana de El Salvador, ubicada en el desordenado y hasta cierto punto tenebroso centro capitalino, fue escenario de una protesta popular como no ocurría desde el fin de la guerra civil (1980-1992) Un grupo de jóvenes que cubrieron sus rostros con pasamontañas, al estilo del subcomandante Marcos y tomaron el mayor templo católico durante dos días para reclamar al gobierno la reinstalación de varios sindicalistas despedidos del Instituto Salvadoreño del Seguro Social El templo estuvo en manos de los sindicalistas encapuchados los días 28 y 29 de abril Desde los campanarios pendían dos mantas de varios metros de largo, en una de las cuales, con un fondo y letras negras, se podía leer: “Trabajadores en píe de lucha” Desde el campanario los encapuchados lanzaban consignas antigubernamentales por medio de un megáfono que se escuchaba cuando menos por un perímetro de 100 metros Los protagonistas de la protesta, antes de subir al campanario, cerraron todos los accesos del templo y desalojaron a todos aquellos que desde tempranas horas llegan a la Catedral Los transeúntes, con suma curiosidad, se quedaban a escuchar los encendidos discursos de los ocupantes de la Iglesia “Ve! Ya va a comenzar el relajo, como en el pasado” En apoyo a los ocupantes acudieron varios sindicalistas del Seguro Social, entre ellos Ricardo Monge, el secretario general Cerraron la calle frente a la entrada del templo, lo que provocó un inmenso congestionamiento, superior en varias veces al habitual Monge fue abordado por la prensa nacional y extranjera “La toma de Catedral se produce para que cese la ola de despidos en el Seguro Social, así como para que el gobierno desista de querer privatizar la salud, la educación y el agua”, explicó el líder sindical En junio del año pasado sindicalistas del Seguro, junto al Colegio Médico y enfermeras del sector de la salud pública suspendieron una huelga que tenía más de ocho meses de duración Se estableció una mesa de diálogo que tenía como fin reformar, sin privatizar, el sistema de salud en El Salvador Entre otras medidas el gobierno se comprometió a reinstalar a los despedidos a causa de la huelga (unos 90 trabajadores) Lejos de ello, el proceso se estancó y a los 90 despedidos, se les han sumado unos 60 más “Es la desesperación y la incertidumbre de los despedidos la que ha obligado a esta toma”, justificaba Monge ante los periodistas, cuando llegaron los agentes antimotines Abrieron a la fuerza la calle de enfrente de la Catedral y lo apresaron, junto con otros dos dirigentes de la protesta Fue el primer encontronazo La policía utilizó gases lacrimógenos y de pimienta, mientras que los simpatizantes de la toma de la catedral respondieron con pedradas y botellas La resistencia “Es cada vez más difícil en El Salvador la aplicación de las políticas gubernamentales", explica el analista local Dagoberto Gutiérrez, quien considera que los temas de gobernabilidad para la gente son: salud, agua potable, vivienda, agricultura sana y salarios dignos, pero “todo ello choca con los intereses de los poderosos Si negocian tienen que conceder; si conceden, pierden ganancias La disyuntiva es conceder o reprimir, y me parece que se van por lo segundo” Agrega: “El capital financiero local necesita privatizar la salud pública y el agua", ello causa "tensiones y resistencia" en la sociedad "Así se explica la toma de la Catedral" El Salvador vivió una de las guerras más cuentas que han ocurrido en Latinoamérica El conflicto se prolongó entre 1980 y 1992; el costo social en muertes fue de 75 mil, pero la sociedad quedó desgajada: la economía retrocedió 20 años y la familia se desintegró con la espiral migratoria como nunca antes en la historia local y regional De una población de 64 millones de habitantes, se calcula que los inmigrantes en Estados Unidos llegan a 23 millones Anualmente se registran más de 70 mil expulsiones hacia el extranjero Las transformaciones socio-económicas de los últimos años han hecho de El Salvador un país manufacturero, de servicios y receptor de remesas familiares Hace apenas 20 años esta nación centroamericana era agroexportadora Hace 30 años de cada 100 dólares que ingresaban, 80 procedían de las exportaciones agrícolas En la actualidad son apenas 6 dólares Pese a los avances económicos reportados en los últimos años --que colocan a El Salvador como la punta de lanza del sistema financiero en la región--, el Informe de Desarrollo Humano 2003 indica que la pobreza sigue siendo muy alta, pero que, además, no está bien contabilizada De cada 100 salvadoreños se estima que 43 son pobres, pero la cifra se torna conservadora En el campo 60 persona de cada 100 son pobres La iniquidad ilustra mejor el panorama: el 20 por ciento de hogares más ricos perciben el 55 por ciento del ingreso nacional, mientras que el 20 por ciento más pobre, apenas el 32 por ciento “No tenemos atención de salud en el campo El 60 por ciento de la gente en el campo no tiene asistencia médica En las estadísticas se dicen que hay clínicas, pero lo que hacen es construir un establecimiento que no tiene medicinas ni médicos ni enfermeras Entonces, la gente se muere por falta de atención y eso no sale en las cifras oficiales”, explica Daniel Moreira, dirigente de una cooperativa agrícola que acompañaba una manifestación de campesinos en la capital salvadoreña, misma que se solidarizaba con los ocupantes de la Catedral y que exigía al gobierno llevar los servicios de salud al campo Presagio de disturbios Tras la captura de Monge, con lujo de violencia y frente a las cámaras de la prensa nacional y extranjera, la situación en el centro de San Salvador se tornó tensa Los antimotines custodiaban para que no se obstaculizara el tráfico vehicular, pero en horas de la tarde del miércoles 28 se inició la batalla campal: Policías antimotines contra una mezcla “explosiva” de sindicalistas, vendedores ambulantes y miembros de pandillas “maras” Los agentes tiraron balas de goma, gases lacrimógenos y gas pimienta Los otros sacaron piedras de los parques, destrozaron muros y aceras para armarse y así respondieron o agredieron Al final, el recuento fue de un muerto, más de 30 heridos y más de 50 capturados Los daños se calculan en medio millón de dólares, entre vehículos incendiados, destrozos en las casetas telefónicas y el saqueo en establecimientos comerciales El jueves los encapuchados abandonaron el templo católico como una “muestra de amor al pueblo” Pero se ha dejado tras de los sucesos un daño intangible: el enrarecimiento de la situación política, de por sí en niveles extremos de polarización tras las elecciones presidenciales de marzo pasado cuando ganó el oficialista Antonio Saca, quien encabezará un cuatro gobierno consecutivo de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), partido que ha acusado el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de promover los disturbios para desestabilizar al futuro gobierno El FMLN ha negado que esté detrás de la toma de la Catedral y de los disturbios generados, pero a nadie se le olvida que cuando el candidato izquierdista Schafik Handal perdió las elecciones prometió una resistencia en las calles contra el “neoliberalismo” El gobierno de Saca asumirá el 1 de junio próximo Hasta el momento el presidente electo se ha manifestado conciliador y ha prometido inversión social, así como una mesa de diálogo Lo mismo que prometieron sus antecesores de Arena, pero la realidad, y la experiencia pasada, muestra que en El Salvador el “diálogo será entre sordos”

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