Condenan a 40 años a 10 pistoleros de los Arellano

viernes, 7 de mayo de 2004
* Se les responsabiliza del asesinato de Posadas Ocampo y seis personas más Guadalajara, Jal , 6 de mayo (apro)- Fueron condenados hoy a 40 años de prisión, diez pistoleros de los hermanos Arellano Félix, por el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y seis personas más, ocurrido el 24 de mayo de 1993 en el estacionamiento del aeropuerto internacional “Miguel Hidalgo” de esta ciudad Los sentenciados por la juez cuarta de lo Penal, Felícitas Vázquez Serrano, son: Rodrigo Villegas Bon, José Antonio Malcom Faraoni, Ulises Murillo Mariscal, Santiago Nieblas Rivera, Edgar Eduardo Mariscal Rábago, Manuel Alberto Rodríguez Rivera, Juan Enrique Vascones Hernández, Jorge Isaías Mora Hernández y Javier Villegas Bon Fueron exonerados por la muerte del arzobispo, José Guadalupe Armenta Valdés y Juan Carlos Mendoza Castellanos Todos los mencionados fueron detenidos poco tiempo después de los acontecimientos En cambio, otros pistoleros como Humberto Rodríguez "La Rana", quien lleva apenas alrededor de tres años en prisión --poco más de dos y medio en el penal de máxima seguridad de Puente Grande--, y Jesús Alberto Bayardo Robles, "El Gori", quien también fue aprehendido poco tiempo después de aquellos hechos, no han sido sentenciados Aparte de la condena de 40 años de prisión por la muerte del pastor católico, también se les condenó por privación ilegal de la libertad, robo calificado, asociación delictuosa y usurpación de funciones públicas En tanto, el grupo de coadyuvancia encabezado por el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, arzobispo de Guadalajara y sucesor de Posadas Ocampo y el diputado federal Fernando Guzmán Pérez Peláez, han manifestado su inconformidad en contra de la Procuraduría General de la República por no tomarlos en cuenta; y aseguran que desde hace dos años ni siquiera les informa la PGR de cómo han avanzado las investigaciones La causa principal de la ejecución de Posadas Ocampo --argumentan sus defensores-- pudo deberse al conocimiento que tenía de una serie de negocios ilícitos manejados desde Los Pinos, presuntamente En una declaración ministerial fechada el 14 de diciembre de 2001 --cuya copia está en poder de Apro--, Ignacio Flores Ruiz, amigo de la infancia de Posadas Ocampo, señala que pocos días antes de la muerte del pastor católico, estuvo de visita en la residencia que el cardenal tenía en Tlaquepaque Ese mismo día, el arzobispo había comido con el gobernador interino Carlos Rivera Aceves; a su regresó llegó "muy estresado, pensativo, intranquilo y muy cansado" Poco después le comentó el cardenal que hacía unos días lo habían citado a Los Pinos, donde, dijo que le "hicieron proposiciones indecorosas”, en el sentido de que “no se metiera en el corredor Tijuana-Guadalajara” de prostitución y otras cosas: “A cambio me daban todo lo que yo quisiera para mi ministerio y como sentí una ofensa tremenda, me levanté intempestivamente y me retiré de esa reunión Iba yo a abrir la puerta para salirme de ese recinto cuando me alcanzó José Córdoba Montoya, casi me quería cachetear porque se sentía muy ofendido de mi actuación, cogió la puerta y me la aventó detrás de mí y gracias a Dios no me golpeó() Estoy muy preocupado"

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