Reagan: el negro legado para Centroamérica

lunes, 14 de junio de 2004
Washington -- En América Latina, especialmente en Centroamérica, el gobierno de ochos años del expresidente de Estados Unidos Ronald Reagan, dejó un cicatriz de muerte e intervencionismo Por lo menos 70 mil personas perdieron la vida en El Salvador, 50 mil en Nicaragua y otras 20 mil en Guatemala como resultado de las guerras civiles, en parte fueron financiadas por el gobierno de Reagan debido a su obsesión en acabar con el comunismo en el Hemisferio Occidental “Reagan miró a la región desde la óptica de la Guerra Fría Consideró a los sandinistas (de Nicaragua) y al comunismo como la gran amenaza, por eso apoyo a fuerzas o lo que fuera necesario para derrotarla”, dice a Apro Michael Shifter, especialista en el tema de la relación entre Estados Unidos y los países latinoamericanos del grupo Dialogo Interamericano Considerado por los estadunidenses como uno de los hombres más visionarios del Siglo XX, Reagan usó el poderío militar y económico de su país para, bajo la justificación de la lucha contra el comunismo, intervenir en la política interna de los países centroamericanos a costa de la muerte de miles de campesinos e indígenas quienes ni siquiera lograban entender el concepto de comunismo Con una "mente de teflón" --como los mismos estadunidenses veían a Reagan--, y con ignorancia de las cosas que ocurrían a su alrededor -- secretarios de Estado y funcionarios de menor rango hacían lo que querían a nombre del presidente, sin que este estuviera enterado Así ocurrió en 1996 cuando explotó el escándalo de conocido como “Irán-Contras” John Poindexter, jefe del Consejo Nacional de Seguridad, en complicidad con su asistente, Oliver North, vendieron armas a Irán como parte de un arreglo ilegal para liberar a los rehenes estadunidenses en el Líbano Lo hicieron a espaldas de Reagan, pero en su nombre Con las ganancias de la operación financiaron a la Contra nicaragüense que realizaban asesinatos de civiles –sobre todo indígenas—en aras de derrocar al gobierno del presidente Daniel Ortega La Contra de Nicaragua "es el equivalente moral de nuestros padres fundadores", fue la frase memorable de Reagan Y los financió a lo largo de su gobierno con más de mil millones de dólares En Estados Unidos, el exmandatario –quien el pasado 5 de junio falleció a la edad de 93 años-- es recordado como un hombre noble, agradable y honesto, en claro contraste con lo que piensan de él millones de personas fuera de las fronteras de la Unión Americana En América Latina en los años 80 Reagan era apodado “el carnicero” Shifter sostiene que si los latinoamericanos, antes del gobierno de Reagan, estaban conscientes del intervencionismo de Washington en sus asuntos nacionales, ésto se acentuó en la década de los años 80 “No es justo decir que Reagan fue el único intervencionista en la historia de América Latina, pero si se puede decir que él estaba obsesionado con el caso de Centroamérica, especialmente con el régimen sandinista, que a final de cuentas demostró que era ninguna amenaza para desestabilizar al continente", subraya Shifter La guerra civil en El Salvador --tal vez la más costosa y sangrienta de la región centroamericana--, fue para el gobierno de Reagan una punta de lanza y el ejemplo de lo que estaba dispuesto a hacer con tal de evitar que en ese país emergiera un gobierno como el de los sandinistas en Nicaragua Hasta la fecha es un misterio saber si el directamente autorizó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a financiar y entrenar a los "escuadrones de la muerte" de El Salvador, los cuales contaron con el respaldo del ejercito, asesinaron en forma indiscriminada a todos aquellos que consideraba sospechosos de simpatizar con el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) Durante el gobierno de Reagan, Estados Unidos invirtió más de 4 mil millones de dólares en la guerra civil salvadoreña Agradecido, Napoleón Duarte, presidente de El Salvador durante el periodo presidencial de Reagan, besó la bandera de Estados Unidos en una ceremonia en la Casa Blanca La imagen se consideró como la consumación del entreguismo del gobierno salvadoreño a Washington Una política similar implantó el gobierno de Reagan en Guatemala Respaldó al régimen militar del general Efraín Ríos Montt, quien tomó el poder mediante un sangriento golpe de Estado Washington los mantuvo en una presidencia de facto gracias al dinero y las armas que le enviaba a través de la CIA Sin embargo, Reagan no pudo disfrutar como presidente del fruto del intervencionismo estadunidense en la región Dejó La Casa Blanca en 1989 Un año después Ortega perdió en elecciones democráticas el gobierno en Nicaragua ante Violeta Chamorro Washington había legado a ese país división y muerte En Guatemala y El Salvador, las respectivas guerras civiles terminaron gracias a la mediación de Naciones Unidas en un contexto en el que ya no existía ni la Unión Soviética ni el Muro de Berlín Mientras en América Latina se mantiene en la memoria el negro legado de Reagan, para los estadunidenses ello no parece contar en la biografía del expresidente: exaltan sus carácter, su carisma, sus méritos “No aprecian la sensibilidad latinoamericana No comprenden los efectos que tuvo la política de Reagan Los estadunidenses quieren ver solamente lo positivo, no quieren concentrarse en lo que es tal vez uno de los capítulos más negros de la política de Washington", enfatiza el especialista de Dialogo Interamericano Como suele ocurrir con muchos jefes de Estado y de gobierno al momento de su muerte, su legado en algunas ocasiones se lo dejan al juicio de la historia "Si hizo mal las cosas en Centroamérica ello no quiere decir que Reagan era un mal político o un bruto Tenía la capacidad de entender qué era lo que quería su puebloReagan tuvo la opción de haber hecho cosas distintas en Centroamérica, pero su obsesión con el comunismo lo llevó a cometer errores en esa región que hasta la fecha sigue sufriendo las consecuencias de esa lamentable etapa de su historia", remata Shifter

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