Persiste la hostilidad contra la comunidad gay (Primera de dos partes)

martes, 22 de junio de 2004
* Presenta antropólogo su libro Travestidos al desnudo Colima, Col , 21 de junio (apro)- “A favor de que los varones sean viriles y heterosexuales se cometen varios atropellos: la persecución policiaca, un mercado de trabajo y un sistema educativo condicionantes, un marco jurídico excluyente amparado en la discrecionalidad y una religión católica homofóbica que lejos está de hacerse una autocrítica “Lo más ingrato es que bajo estas formas de poder hay seres humanos que quedan como ciudadanos de segunda categoría, que son juzgados por su imagen, por ser afeminados, por usar maquillaje, por lucir vestidos, por calzar tacones altos, por ser gays”, afirma el antropólogo César Octavio González Pérez, quien presentó en esta ciudad su libro Travestidos al desnudo: homosexualidad, identidad y luchas territoriales en Colima, publicado por el grupo editorial Miguel Angel Porrúa y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) El autor, maestro en Antropología Social por el CIESAS y candidato al doctorado en Sociología por la Universidad de Essex, en Inglaterra, señala en entrevista que persiste en Colima un ambiente de gran hostilidad contra la comunidad gay, la cual “es tolerada siempre y cuando no sea visible, porque cuando hay visibilidad es cuando genera preocupación en algunos sectores de la sociedad” Miembro de la Asociación Colimense de Apoyo a la Diversidad Sexual (ACADI), González Pérez cuenta que durante su investigación en Colima --que primero fue su tesis de maestría y después se convirtió en libro-- pudo determinar que los homosexuales travestidos siguen siendo vulnerables en un proceso donde hay dos corrientes: una es la transgresión del género, porque son afeminados o femeninos, y otra la transgresión de la orientación sexual, porque son gays, por lo que su identidad implica una serie de negociaciones y se encuentra en constante crisis --¿Cuál considera que fue su principal aportación con este libro? --Aprendí, por ejemplo, cómo la sodomía se construyó como expresión de afeminamiento Esta expresión, esta perspectiva se ha estado reproduciendo Lo que noté es que esto da lugar a que haya reglamentos, actitudes familiares homofóbicas, que no desacreditan específicamente la orientación homosexual, sino la transgresión del género “Y puede verse que gran parte de las palabras homofóbicas son maricón, lilo, incluso joto, que viene de una modificación del participio de jodido Estas formas de violencia afectan a estos seres prácticamente desde la infancia, específicamente cuando son afeminados, sus testimonios dan cuenta de cómo los padres, sus amigos de la escuela los censuraban, incluso había familias donde los torturaban, porque la idea era que necesitaban corregirlos para que se hicieran varones “Esta situación a varios de ellos los llevó a fugarse, a dejar la familia, los estudios, y algunos se tuvieron que dedicar a la prostitución o a dar show travesti, porque era el único espacio donde podían ser tolerados Son seres que han vivido en la marginalidad y es una marginalidad fomentada, precisamente por estas ideas de ser varonil y heterosexual” En el caso de Colima, expone González Pérez, aun en los propios reglamentos oficiales se deja traslucir una actitud homofóbica y discriminatoria “Existe la Norma Técnica para el Ejercicio de la Prostitución, que sanciona penalmente la prostitución travesti Esta norma para mí es completamente arbitraria, independientemente de que es homofóbica, porque sanciona exclusivamente la prostitución travesti, no sanciona el cómo vestirse, con mucha o poca ropa, sino el ser travesti Desde mi punto de vista considero que esto atenta contra las garantías individuales, porque se está negando el derecho de ejercer un oficio “Creo que estas nociones de ser varonil o femenino son construcciones culturales, no hay una predisposición genética que diga que las mujeres deben vestir falda y los hombres usar pantalones Todos son productos culturales Se me hace muy injusto que con estas ideas de moralidad o categorías fijas de que el hombre debe de usar pantalones, se sancione la prostitución travesti “Este es el principal punto que genera conflicto en varios de ellos, porque las leyes se interpretan a discreción Entonces muchos de ellos cuando salen a la luz pública en la mañana son vulnerables porque la policía los arresta, con la excusa de que se están prostituyendo, aunque no sea cierto Esto lo observé mucho en mi trabajo de campo Y mi mayor preocupación es esa, que se está atentando contra los derechos humanos de estas personas” --¿Qué ha pasado con los bares gay? --Existen desde a mediados de 1990 en Colima No fueron espacios constantes Muchos han sido cerrados por las autoridades Unos se abren y se cierran El punto es que tú ves cómo estos espacios han sido desplazados Actualmente los únicos espacios gays que existen en Colima están en las márgenes del municipio conurbado de Villa de Alvarez La discoteca “Danza” está en una zona no muy agradable, cerca de donde era el basurero municipal Hubo otro lugar que está en una zona bastante fea, en zonas de la ciudad que no son muy reputables, además de los bares que se encuentran en la zona de tolerancia de Colima --¿Esto habla de una actitud social? --Sí claro, es una segregación social, no se trata solamente de negar derechos, sino se trata de hacerlos lo más invisible posible Por qué no vemos una discoteca gay cerca del zócalo de Colima, cuando hay otro tipo de bares No, porque no se considera moralmente aceptable, los mandan a donde no se vean “Hubo casos de discotecas gay que cerraron por levantamiento de firmas de parte de los vecinos, y hubo otras que cerraron por interpretaciones de los reglamentos Cuando tú checas los reglamentos para los sitios que venden bebidas embriagantes, notas que, por ejemplo, dice: estar a por lo menos cien metros de distancia de un centro religioso, escuela o zona habitacional Pero cuando tú ves los otros lugares, no los respetan Sin embargo, cuando sucede con discotecas gay sí usan estos criterios La prueba está que tú ves en el centro de Colima bares y están a menos de cien metros de la catedral, y la gente y las autoridades no dicen nada, pero cuando se trata de lugares gay sí se fijan en esos señalamientos Es cuando se aplican” --¿Cómo has visto la actitud de las autoridades ante los crímenes y agresiones contra gays? --Lo que sé es que todavía no están resueltos, y esto es muy lamentable porque muchas veces los crímenes gays se han vinculado con motivos pasionales, a veces con un cierto recelo Muchas veces las mismas familias de donde provienen estas víctimas también tienen parte de culpa; creo que sí hace falta darle más visibilidad a este tipo de problemas, y enfatizar que efectivamente fueron crímenes por homofobia, y generar conciencia también en las autoridades de que se deben tomar estos crímenes con mucha seriedad, porque desafortunadamente siempre se genera una especie de estigma, de decir que ellos se lo andaban buscando, que si se hubieran portado bien, no hubieran sido víctimas de un crimen Creo que eso no resuelve el conflicto, el conflicto es que la gente que asesinó a esas personas es criminal, y debe estar en la cárcel y, sin embargo, andan libres César Octavio González indica que contra la comunidad gay se ejercen dos tipos de violencia, la simbólica y la física “Un caso de violencia simbólica puede ser cuando el niño o el adolescente afeminado está en la secundaria y quiere estudiar costura, o cocina, todo mundo exclama, ¡ah, no!, eso es para mujeres, eso no es para hombres, eso es un tipo de violencia simbólica Y otro es la violencia física, cuando se trata de corregir a estos individuos para que se hagan varones Los ponen a hacer ejercicio, los torturan, les pegan, o el extremo sería el crimen, cuando los asesinan”

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