ATUENDO: Águilas que caen

domingo, 27 de junio de 2004 · 01:00
* “No es el momento de hablar”: Leo Beenhakker México, D F, 27 de junio (apro)- En el América empieza a aplicarse la máxima: a grandes males, grandes remedios La mano firme de Emilio Azcárraga Jean se hizo sentir al encumbrar de nuevo a Guillermo Cañedo White como el poder tras el trono presidencial en el nido de las Águilas Javier Pérez Teuffer, presidente de membrete, ahora tendrá que ajustar sus cuentas con Cañedo White Hace 44 años, cuando Emilio Azcárraga Milmo compró el América y le pidió a su amigo Guillermo Cañedo de la Bárcena continuar su carrera exitosa en el futbol dirigiendo a los entonces cremas Cañedo de la Bárcena era el directivo más exitoso de aquella época, pues con un cuadro modesto había hecho campeón varias veces al Zacatepec La primera medida de Azcárraga Jean y de Cañedo White, los hijos de aquellos prominentes empresarios, fue correr a dos divos de la institución: Leo Beenhakker, por el rotundo fracaso de los dos últimos torneos, y a Cuauhtémoc Blanco, jugador que fue el símbolo del americanismo en los últimos años El mensaje está claro para todos los integrantes del plantel, incluido el presidente: nadie es indispensable en el América Azcárraga Jean ha mostrado especial interés en el negocio del futbol, ya que liderea a los dueños de equipos, manda sobre Alberto de la Torre en la Femexfut y ahora vuelve a meter su mano en el América El futbol ha sido, junto con las telenovelas, una de las principales vetas de riqueza para Televisa Por lo tanto, ni su equipo símbolo, el América, ni la Femexfut, pueden ser controladas por otras manos que no sean las de Emilito, según las decisiones que se le observan Con Cuauhtémoc se tenía que dar el primer mensaje a los jugadores No se permitirá el divismo en el América porque nadie es más importante que la institución Blanco se permitía todo tipo de excentricidades porque siempre contó con la protección de la cúpula directiva Eran comunes sus escapadas de concentraciones para acompañar a la conductora de televisión Galilea Montijo a sus fiestas nocturnas Con Leo Beenhakker surgió otro problema, con el cual les cuesta trabajo convivir: la soberbia El europeo goza de prestigio, hizo una gran campaña hace diez años con el América y cobra los réditos de aquel espectacular América Pero en esta segunda etapa fue un fracaso rotundo Ni jugaban bien, ni ganaban, ni lucían, ni llenaban el estadio El América era un equipo del montón con Beenhakker Ahora llega Daniel Passarella al nido, con la misma soberbia de mundialista, pero con un futbol que no agrada, aunque sí gana Al menos fue campeón con el Monterrey en su primera experiencia mexicana El activismo del dueño de Televisa confirma las sospechas: Emilio Azcárraga Jean tiene control del futbol mexicano y Alberto de la Torre se plegó a sus órdenes, aunque en el organigrama de la FMF aparezca con el insostenible título de "presidente"

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