"No se acaba el mundo"

domingo, 27 de junio de 2004
Soraya Jiménez dijo: No más Cuatro años después de la gloria dorada en Sidney 2000, la pesista sucumbió a los estragos de 10 operaciones, a las acusaciones de dopaje y de alteración de documentos oficiales "Nadie nos enseña qué hay después del triunfo y mucho menos se nos prepara para la derrota", dijo a Proceso en entrevista En los Juegos Olímpicos de Sidney, el 18 de septiembre de 2000, Soraya Jiménez consiguió la medalla de oro en halterofilia, categoría de 58 kilogramos Su marca de 2255 kilogramos superó el esfuerzo de la favorita coreana Ri Song Hui y de la tailandesa Khassaraporn Suta Nadie esperaba esa conquista De golpe, Soraya trepó al podio para escuchar el Himno Nacional y, al ver el izamiento de la bandera mexicana, lloró de emoción Desde entonces, un dolor sucedió al otro Le vinieron las lesiones, entre ellas dos operaciones en la rodilla izquierda, además de las tres que ya le habían practicado antes de la competencia en la que se consagró Hoy, ya en el retiro, anunciado el pasado miércoles, su cuerpo acumula 10 intervenciones quirúrgicas Además, se hizo presente otro tipo de dolencia: el 25 de octubre de 2002 la acusaron de haberse dopado en el Campeonato Panamericano de Venezuela De entrada, la Federación Mexicana de Halterofilia, a través de su presidenta Martha Icela Elizondo, condenó a la atleta sin escucharla y la suspendió seis meses de toda competencia Poco después le atribuyeron la falsificación de documentos de la Universidad Nacional Autónoma de México con la intención de competir en el Campeonato Mundial Universitario El 7 de septiembre del mismo año 2002, la Asamblea General Extraordinaria de la federación le otorgó el perdón para que siguiera compitiendo Según Martha Icela Elizondo, en esa ocasión la salvó su palmarés de campeona centroamericana, medallista en el Campeonato Mundial Juvenil de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en 1997 (primera medalla de bronce para un halterista de México, tanto en la rama femenil como en la varonil), y oro, el pesado oro, en Sidney 2000 Lo cierto es que, minutos antes, se le había informado a la citada asamblea que la Federación Internacional de Halterofilia exoneraba a Soraya del cargo de dopaje al comprobarse que el antidepresivo Wellbutrin -sustancia prohibida por el Comité Olímpico Internacional desde 2001 y que se le aplicó para evitar el dolor en la rodilla- le fue recetado por el cuerpo médico del Comité Olímpico Mexicano, de lo cual se avisó a los organizadores antes de la competencia Soraya enfrentó su reto internacional más reciente en Vancouver, Canadá, en noviembre del año pasado Debido a una lesión en la rodilla sólo pudo alzar 200 kilogramos y la relegaron al undécimo lugar Camino a la derrota Con estos antecedentes, Soraya se sometió a una intensa preparación para el Campeonato Panamericano de Halterofilia en Cali, Colombia, clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Atenas Sin embargo, apareció de nuevo su fantasma, en forma de un desgarre de aproximadamente un centímetro en la rodilla derecha, que se produjo al terminar su preparación en las instalaciones del Consejo Estatal del Deporte (Code) de Jalisco La entrevista se realizó a finales de abril, poco antes de la enésima lesión que finalmente la llevaría a anunciar su retiro a menos de dos meses de los Juegos Olímpicos de Atenas -¿Qué pasó después de que te colgaron la medalla de oro? ¿Cómo cambió tu vida, no sólo en lo deportivo, sino también en lo social y en lo familiar? -Fue un cambio de 360 grados De alguna forma pierdes tu privacidad Y no nada más tú, sino también la gente que te rodea: familia y amigos Pero también es muy bonito el reconocimiento de la gente -¿Después de la medalla te costó trabajo mantener un paso en lo deportivo? -Obviamente crecieron las exigencias, tanto de una como de la gente, y, dentro de lo que cabe, es normal También he tenido un poco o un mucho de problemas con las lesiones, pero yo creo que ahorita ya estamos saliendo de todo eso -¿Si no vas a Atenas, dirás adiós al deporte? -Ya sería pues sí: decir adiós Yo siempre dije que los de Atenas serían mis últimos juegos y no tiene caso continuar con otros -¿Y qué va a hacer en su vida Soraya? -En mi futuro está terminar mi carrera de derecho en la universidad y posteriormente ejercer como abogada Hay que empezar en otra rama de la vida -¿Qué tiene de bueno y de malo la fama que ganaste después de los Juegos Olímpicos? -De bueno, yo creo que trae muchas cosas: Yo no cambiaría el cariño de la gente, la demostración que te da el reconocimiento Pero lo malo para mí, para mi forma de ser, es que pierdes tu privacidad -¿Cuáles son los peores momentos que has vivido después de la medalla de oro? -Lo de la falsificación de documentos claro que me lastimó, pero lo que más me dañó fue el caso de dopaje, del que mucha gente habló sin saber En su momento, me tuve que callar porque yo sabía lo que hice Siempre reconocí lo que estaba tomando, tanto que lo presenté ante el oficial de doping Pero en ese momento lo mejor es callar para no entrar en el "dime y te diré" Es duro porque se meten con tu familia, se meten con tus amigos, dudan de muchas cosas, ponen en juego muchas otras y como persona te llegan a lastimar -¿Cuál fue la verdad del caso? -Ingerí un medicamento que reporté en su momento, como marca el reglamento de la federación internacional Y bueno hubo muchos manejos allí o intereses de parte de mi exfederativa (Martha Icela Elizondo), y eso fue lo que provocó todo Yo siempre lo dije: jamás cometí una falta Aparte de que no era un medicamento que me ayudara o del que obtuviera un beneficio, pues yo lo presenté Tenía la copia de lo que presenté y por eso se dio la exoneración -¿Tenías algún problema personal con la expresidenta de la federación? -Había un problema personal y, la verdad, nunca lo entendí Se supone que deben apoyarte tus directivos Pero, bueno, no siempre se obtienen los apoyos como uno espera -¿Te ha dejado marcada el hecho de ser la primera mujer mexicana en ganar la medalla de oro? -Sí, y no nada más a mí, yo creo que a toda la gente que me rodea -¿Desde qué edad estas relacionada con el deporte? -Desde muy chica Ya tengo 12 años compitiendo y (sumando los años sin competir) en las pesas ya tengo 14 años El valor del oro La realidad del deportista amateur es muy distinta a la del profesional Por ganar esa medalla de oro en Sidney, Soraya recibió 50 mil dólares en 2000, que equivalen a la mitad del sueldo de José Saturnino Cardozo en el club de futbol Toluca o a la tercera parte de lo que gana el brasileño Alex Fernandes en el Monterrey -¿Quién te apoyaba en este momento? -Tengo mi patrocinador, el Grupo Uribe, junto con Mercedes Benz, además del apoyo de CIMA (el programa Compromiso Integral de México con sus Atletas); ahorita cuento con eso -¿Son los únicos ingresos que tienes? -Sí -¿Vives de esos apoyos económicos? -En cierta forma, aunque aquí no se vive de eso En México no es como en otros países, como en Europa o en Estados Unidos Aquí la mayoría tenemos que trabajar, estudiar y entrenar al mismo tiempo -Si fueras búlgara o de cualquier otro país de Europa, ¿hubieras obtenido mayores privilegios por ganar una medalla de oro? -Allá sí, la verdad, se obtienen muchos beneficios, no nada más de momento, algunos de por vida -¿Materialmente, qué ganaste después de la olimpiada? -Pues realmente fue poco, sólo el premio que te otorga el Comité Olímpico: 50 mil dólares Mi patrocinador, el Grupo Uribe, me regaló una camioneta Mercedes Benz Y lo que me dio el Estado de México, un coche En Europa hubiera sido diferente -O sea que las utilidades de tu medalla de oro, en total, equivaldrían al sueldo mensual de un futbolista en México, poco menos de 100 mil dólares -Y eso quitando las primas y demás extras que tienen los futbolistas profesionales El deportista amateur en México no tiene muchos beneficios La mayoría de los que practicamos algún deporte amateur es porque nos gusta, lo disfrutamos Y en las competencias internacionales luchamos por nuestra patria, que es a lo que salimos Dos minutos de gloria A la joven atleta se le alegra el rostro cuando oye la pregunta sobre esos dos minutos de gloria, cuando escuchó el Himno Nacional desde lo alto del podio, con la bandera de México y el nombre de Soraya Jiménez en el lugar de honor -Híjole, son los mejores dos minutos que pude haber vivido Bueno, de mi vida yo creo que no nada más esos, sino cada vez que te paras en el podio, estés donde estés, y ves tu bandera son 30 segundos o dos minutos que disfrutas y dices: de verdad vale la pena todo el trabajo -Y después de la gloria ¿las dificultades? -Creo que es parte del crecimiento, de lo que tienes que vivir y que de alguna forma hay que disfrutarlo, sea bueno o malo Tenemos, por así decirlo, la desgracia de que en México no hay alguien que te enseñe qué hay después del triunfo Te enseñan a entrenar, a trabajar, a llegar a ganar, pero no te enseñan qué hay después del triunfo -¿Sufriste la fama? -La sufro Me pongo más nerviosa con las cámaras y reflectores que cuando estoy compitiendo Hay gente que nace con el gusto para los reflectores, pero yo no Es muy respetable también, pero yo, si puedo evitarlos, lo hago -Y si no calificaras a Los Juegos Olímpicos ¿Sólo te quedaría la soledad? -No, yo creo que aprendes a saber quién está contigo realmente Si no llegara a conseguir el pase olímpico, me quedarían los verdaderos amigos Ya a estas alturas sabes quiénes te apoyan, tanto a nivel de autoridades, de amigos y de familia, como a nivel de competidores -Si acabas por no ir a Atenas, ¿cómo será tu primer día después? -No pasa nada Vamos a despertar y a seguir la vida Hay que ver lo que sigue -Dices que en México nadie los prepara para el éxito Pero para la derrota, menos ¿Estás preparada mentalmente para no ir a Atenas? -Para la derrota menos se nos prepara, porque a nadie le gusta perder No nos preparamos para perder Pero, vaya, tampoco se acaba el mundo Hay que continuar la vida y seguir adelante, teniendo una visión más amplia -¿Es tu último ciclo olímpico? -Sí, el último Tengo 26 años Es una edad buena todavía, porque hay halteristas que a los 32 o 33 años logran ser campeones olímpicos o del mundo Pero yo ya termino mi ciclo olímpico Yo creo que ya, por salud mental y por salud física, es tiempo oportuno para terminar Y así ocurrió El miércoles 23, en la víspera del selectivo olímpico, su última oportunidad para ganarse un lugar en Los Juegos Olímpicos de Atenas, Soraya Jiménez anunció su retiro y prefirió, como dijo, "irme en el mejor momento Llegué probando la gloria, estuve arriba, nunca he sido una perdedora y mejor me quedo así"

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