La derecha priista y el PAN

viernes, 16 de julio de 2004
México, D F, 15 de julio (apro)- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) nunca fue monolítico y eso explica, aunque sólo parcialmente, el éxito de su prolongado periodo en el poder en México A su interior prevalecían fuerzas liberales, de izquierda, centristas, de derecha y de extrema derecha, arbitradas por el presidente de la República en turno De manera que cuando se impone el fanatismo tecnocrático, con la llegada de Miguel de la Madrid a la Presidencia, en 1982, cruje la de por sí lastimada estructura del régimen, que hace crisis en 1988 con la salida de priistas identificados con una izquierda moderada Por eso, aún hasta ahora, hay panistas que atribuyen al Partido de la Revolución Democrática (PRD) una parentela con el priismo, como consecuencia del cauce que se le dio al movimiento agrupado en torno de Cuauhtémoc Cárdenas y en el que la izquierda histórica cedió inclusive su registro legal, sus prerrogativas oficiales y patrimonio inmobiliario Las transiciones de dictaduras o autoritarismos a la democracia suelen tener como una de sus características los desprendimientos de personajes del antiguo régimen, que se suman a la edificación de uno nuevo, inclusive para asumir cargos técnicos para los que los antiguos opositores no están capacitados Los desprendimientos del antiguo régimen se suman a los nuevos agrupamientos porque, por un lado, se identifican ideológicamente y, por el otro, por simple oportunismo Eso, tarde o temprano, queda en evidencia El PRD ha sido, efectivamente, el más favorecido con los desprendimientos que del PRI se han venido dando desde que aquel partido se fundó, en 1989, al punto que puede abonarse como primera victoria de la izquierda histórica la gubernatura de Zacatecas, con Amalia García, precedida por un expriista, Ricardo Monreal Los otros gobernadores, incluido Andrés Manuel López Obrador, provienen de un priismo identificado con la socialdemocracia Pero el PAN padece un fenómeno análogo, inclusive desde que conquistó su primera gubernatura, Baja California, en 1989, y más notoriamente en la campaña de Vicente Fox para ganar la Presidencia de la República En el abanico de seguidores hubo muchas legiones priistas, identificadas ideológicamente con la derecha, pero también muchos oportunistas que observaban que había que dar el “cambio” para seguir en la nómina La renuncia de Alfonso Durazo a los cargos que tenía al lado de Fox pareció darle la razón a los panistas que lo califican de “traidor”, pero que asumen con mansedumbre la presencia de muchos más, empezando por el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, y todo su equipo de tecnócratas, y el expriista secretario de la Reforma Agraria, Florencio Salazar Adame Los panistas guardan silencio ante el nuevo nombramiento del exdiputado federal tricolor Tomás Ruiz como director de la Lotería Nacional y ofrecen, inclusive, puestos a otros priistas, como en Veracruz, cuyo candidato a la gubernatura, Gerardo Buganza, se ha rodeado del “cascajo” del PRI, como ellos mismo lo llaman Apenas renunció al PRI, el diputado federal Miguel Angel Yunes se sumó al PAN, por el que su hijo del mismo nombre tiene garantizada una diputación local, y 20 por ciento de miembros del magisterio serán candidatos a alcaldías, según anunció el propio presidente estatal panista, Alejandro Vázquez No es casual este pacto: tanto Ruiz como Yunes y los maestros candidatos forman parte de la estructura del sindicato magisterial que encabeza Elba Esther Gordillo --amiga de Fox y de Marta Sahagún-- y a cuyo grupo pertenece otro miembro del gabinete, Benjamín González Roaro, director del ISSSTE Vaya, ahora el PAN puede ser presidido a nivel nacional por otro expriista, el senador Juan José Rodríguez Prats, quien se ha tomado en serio la contienda para relevar a Luis Felipe Bravo Mena, éste sí prominente militante de la extrema derecha que alguna vez repudió el sistema de partidos A los panistas, a los de verdad, y no a los infiltrados de la Organización Nacional del Yunque, no les vendría mal reflexionar hasta qué punto han sido copados también por priistas para verificar si se trata de una suma legítima, identificada con los propósitos ideológicos de ese partido, o de plano por oportunismo… Por cierto, Ramón Muñoz Gutiérrez, el influyente consejero de Fox, debe estar feliz con la salida de Durazo de la Presidencia y con la decisión obligada de Sahagún de no contender para suceder a su marido Ella seguirá siendo muy influyente, pero Muñoz, “Julio Vértiz” en la organización, es el poder

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