Análisis político: Caso Echeverría, la ofensiva priista

sábado, 24 de julio de 2004
México, D F, 23 de julio (apro)- Desde hace ya algunas semanas, y en forma ascendente, empezó a movilizarse una bien estructurada ofensiva alrededor del viejo expresidente Luis Echeverría Álvarez, cuyo propósito es hacer públicas expresiones de diversos actores y sectores, tendiente a ejercer presión a las autoridades que buscan llevarlo a juicio por los homicidios y desaparición de estudiantes el jueves de Corpus de 1971 Así, los emisarios del expresidente han buscado poner en marcha esa andanada de voces en su favor, algunos por amistad y otros como un cobro obligado de facturas Hace dos días, el vetusto líder de la CTM, Leonardo Rodríguez Alcaíne, fue uno de los que públicamente defendió a Echeverría, al decir que tuvo que tomar medidas contra la guerrilla Ante los reporteros, el también líder de los electricistas dijo que “es una defensa justa, porque es una cosa de Estado… en su tiempo tuvo que tomarse medidas drásticas ante una guerrilla, que hoy se ponen como palomas” La consignación del expediente a un juez el jueves pasado, llevó el asunto al terreno de lo inédito, ya que es la primera ocasión que un presidente de México es llevado a un juicio, y más aún por el delito de genocidio Por cierto, antes y después de la consignación que hizo el fiscal especial de la PGR, Ignacio Carrillo Prieto, éste ha obtenido sólo el silencio de los gobernantes, principalmente el presidente Vicente Fox y el secretario de Gobernación, Santiago Creel, quienes se atrincheraron en Los Pinos El pliego de consignación, según trascendió, no solo incluye al expresidente Echeverría, sino también a su secretario de Gobernación, Mario Moya Palencia, y a su procurador Julio Sánchez Vargas Ahora bien, si el hecho es histórico, por sí mismo, el siguiente paso es esperar el resolutivo del juez José César Flores sobre el expediente, es decir, si otorga la orden de aprehensión o la niega, por falta de elementos contra una decena de exfuncionarios Aparte de los mencionados, presuntamente, se incluye a Pedro Ojeda Paullada, quien sucedió en la PGR a Sánchez Vargas; Luis de la Barreda Moreno, director de la DFS; el general Jorge Carrillo Olea, quien era el responsable de la Sección II de Inteligencia del Estado Mayor Presidencial Además de Jesús Miyazahwa, entonces director de la Judicial del Distrito Federal; Hermenegildo Cuenta Díaz, secretario de la Defensa; Rogelio Flores Curiel, jefe de la policía capitalina; Manuel Díaz Escobar, subdirector de Servicios Generales y a quien se le considera el creador de “Los Halcones”, entre otros Pero regresando a la operación política de Echeverría, evidentemente, Rodríguez Alcaíne no fue el único en salir en su defensa El PRI mismo, como institución, determinó asumir la defensa política de Echeverría, de Moya Palencia y de Sánchez Vargas El cobro de factura por parte del PRI se activó Roberto Maderazo, dirigente nacional, designó una comisión de juristas que revisará el pliego de consignación para evitar que “el Estado aniquile a sus adversarios políticos” Este lenguaje falaz busca colocar como víctimas a los victimarios del jueves de Corpus Pablo Gómez, el diputado perredista, advirtió en esta semana al PRI que no puede pretender pedirle al país que “la impunidad continúe de manera indefinida” No sobra recordar que, con esta defensa, el presidente Echeverría orilla al PRI completo, como institución, al precipicio del desprestigio y la descalificación Aunque en esta andanada de hechos, el aparato de operación de Echeverría se topó con pared también No todos los viejos líderes de sectores estuvieron dispuestos a salir públicamente a defenderlo Un caso fue el de Joaquín Hernández “La Quina”, a quien un emisario de Echeverría le hizo llegar una petición en el sentido de que hiciera una declaración pública en su favor El autor de este artículo tuvo conocimiento que la respuesta oficial se orientó en el sentido de que el viejo líder petrolero estaba indispuesto por cuestiones de chequeos médicos, no obstante, el ánimo de “La Quina” es de mantenerse al margen ante Echeverría, un personaje que no se tomó la molestia de visitar al de Ciudad Madero en la cárcel, como sí lo hizo el extinto expresidente José López Portillo y muchos políticos más

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