Tamaulipas: "Special K", la sensación fronteriza

lunes, 5 de julio de 2004
* No es un cereal ni un complejo vitamínico * Es la nueva droga que los estadunidenses descubrieron en Matamoros Matamoros, Tamps , 5 de julio (apro)- La “Special K” no es un cereal, tampoco un complemento vitamínico, es el nombre con el que se conoce a un medicamento veterinario cuya venta ha tomado auge en esta frontera, sobre todo entre jóvenes estadunidenses que lo utilizan como droga alucinógena, similar al crack La Ketamina es un analgésico que usan los veterinarios en animales, pero los adictos la llaman “Special K” Su venta en Estados Unidos quedó restringida desde 1996, sin embargo, en México basta ir a cualquier farmacia veterinaria para adquirirla Es cada vez más común que jóvenes estadunidenses crucen la frontera para conseguirla sin restricción alguna en cualquier negocio de las ciudades fronterizas mexicanas Su precio puede oscilar entre los 40 y 50 dólares de este lado de la frontera, pero puede llegar a los 100 o 150 dólares la dosis, si se expende en las fiestas rave de la Isla del Padre El nombre comercial y la presentación pueden variar de acuerdo con el laboratorio Algunos nombres con los que se expende son Ketavet 1000 o Ketaset, en presentaciones de 100 o 50 miligramos Algunos medios locales han advertido sobre su uso a las autoridades, pero hasta ahora sigue consiguiéndose sin problema en las veterinarias, las cuales, incluso, ofrecen el medicamento por mayoreo Existen versiones extraoficiales de la que la Procuraduría General de la República ha iniciado una investigación entre los veterinarios que están traficando con este medicamento, pero hasta ahora no se ha dado ningún resultado La Ketamina puede ser inhalada o inyectada, mezclada con mariguana o cocaína y, según especialistas, puede provocar alucinaciones “fuera de cuerpo” de dos a tres horas, pero de la misma forma puede ocasionar graves daños físicos que van desde daño cerebral irreversible, hasta la muerte por paro cardiaco o respiratorio El anestesiólogo Noé Sánchez explicó que un mal uso de este analgésico puede ocasionar una hemiplegia, es decir, una parálisis parcial del cuerpo, o una paraplegia, que dejaría totalmente inmóvil a la persona, además de que podría llevarla a un coma en forma indefinida, en el mejor de los casos, porque también puede provocar la muerte José Espronceda Galván, jefe del Departamento de Bienes y Servicios e Insumos de la Salud, dijo que desde hace tres años la Secretaría de Salud del estado inició gestiones ante la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios, para regular la venta de medicamentos veterinarios

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