México "no será prioridad"

domingo, 1 de agosto de 2004
Durante la Convención del Partido Demócrata ?celebrada la semana pasada en la ciudad de Boston--, tres de los más importantes asesores del candidato presidencial John Kerry esbozaron a Proceso algunas de las políticas hacia México que aplicaría un eventual gobierno demócrata de Estados Unidos, aunque de entrada advirtieron que "ni México ni América Latina serían prioridad" Boston- Jonh Kerry, candidato del Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos, sigue al pie de la letra una recomendación de sus asesores: "evitar decir que la relación con México o con América Latina será las más importante, o la prioridad en su política de relaciones exteriores" La causa, según los especialistas, es que la realidad mundial y estadunidense apunta hacia otras partes "Quiero ser honesto y realista: La prioridad de la presidencia de Estados Unidos --ya sea con Kerry o con el actual presidente George W Bush-- seguirá siendo, al menos por algunos años más, la lucha contra el terrorismo, así como reparar las consecuencias de la fracasada política militar de esta Casa Blanca en Irak", advierte Rand Beers, principal asesor en seguridad nacional de Kerry ¿Cuál será entonces la diferencia? Sus asesores afirman: Como presidente, Kerry cumpliría las promesas que Bush hizo a México y que no cumplió, no sólo en materia migratoria, sino también en temas como el comercio, la lucha contra el narcotráfico, la cooperación ambiental y el apoyo para fortalecer el sistema judicial mexicano, "que --acota Beers-- sigue siendo un punto débil de la nueva democracia mexicana" El perímetro de seguridad En entrevista con Proceso, Beers expresa que el gobierno de Bush comete "un error": imprimir un gran énfasis a la posibilidad de que la frontera con México sea utilizada por terroristas para ingresar a Estados Unidos Kerry ?afirma su asesor-- está dispuesto a corregir "ese error" si gana las elecciones "Hemos tenido ?comenta-- largas conversaciones con representantes del gobierno de Vicente Fox sobre lo que estamos planteando en materia de seguridad fronteriza, sobre todo en lo que se refiere a la inmigración, pero no de los inmigrantes mexicanos, sino de los de otros países que llegan a México y se dirigen a Estados Unidos" Se trata, dice, de "personas que arriban de naciones del Medio Oriente donde la práctica terrorista puede palparse como un factor esencial para debilitarnos" Como parte de su campana electoral, Kerry habla de crear en América del Norte un necesario "perímetro de seguridad" en colaboración con los gobiernos de México y Canadá Sería una herramienta más para hacer menos vulnerable a Estados Unidos de los ataques terroristas, problema que achaca a los errores que ha cometido el gobierno de Bush en la invasión militar de Irak y en su fracaso para atrapar a Osama Bin Laden y a otros dirigentes de Al Qaeda Beers --a quien se menciona como posible jefe del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca con Kerry-- dice que este "perímetro de seguridad" es una idea que apenas está en pañales y que no sería un proyecto específico para aplicarlo en las fronteras de los tres países Explica el concepto general: observar el perímetro de seguridad como una asociación regional en la que --a través de la cooperación y del intercambio de información de inteligencia--, cada uno de los tres países pueda adoptar medias de seguridad dentro su respectivo territorio, aunque siempre en colaboración con sus socios "La especificidad de este concepto es contar con una asociación dinámica donde lo más importante sea internacionalizar su aplicación El perímetro de seguridad que plantea Kerry está muy lejos de ser un cierre de fronteras Esa es la diferencia que hay entre la idea del candidato demócrata y el plan de seguridad fronteriza de Bush", dice por su parte Arturo Valenzuela, asesor en temas latinoamericanos de la campaña de Kerry que, durante los ocho años del gobierno de Clinton, fue funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y del Departamento de Estado A partir de sus conversaciones con funcionarios mexicanos, los asesores de Kerry están seguros de que el gobierno de Fox tendría buena disposición para cooperar con un nuevo presidente de Estados Unidos Sin embargo, se muestran preocupados con el gobierno foxista debido a la celeridad con que éste responde a las exigencias de Bush en materia de seguridad fronteriza En los hechos, perciben que Fox apuesta por la reelección del actual mandatario estadunidense "Estamos muy conscientes de que el presidente Fox tiene una gran amistad con Bush, pero en materia de seguridad nacional no se trata de complacer a los amigos, sino de tomar medidas adecuadas para defender la integridad de cada país y dar a la ciudadanía esa seguridad que, quieran o no, también han perdido los mexicanos después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001", sostiene en entrevista con Proceso James Rubin, asesor de Kerry en política exterior y en temas del Medio Oriente, luego de haber sido consejero y portavoz de Madeleine Albright, secretaria de Estado en el segundo período de la presidencia de Clinton La hipocresía El proyecto central de Kerry plantea que las medidas de seguridad anti-terrorista no se centren sólo en zonas vulnerables, que en el caso de México se localizan en la frontera norte "Por eso es importante que México y Canadá lo tomen como una propuesta de sociedad para garantizar su propia seguridad", subraya Beers, uno de los hombres de Kerry que más saben de los problemas fronterizos entre México y Estados Unidos Añade: Sin Bush en la Casa Blanca, hasta los mexicanos pueden confiar en que el nuevo gobierno estadunidense retomará otros asuntos vitales para garantizar la seguridad, los cuales Bush descuidó totalmente por sobredimensionar la política antiterrorista: la lucha contra el narcotráfico, por ejemplo En la administración de Clinton, Beers fue durante más de cuatro años subsecretario de Estado para Asuntos de la Aplicación de la Ley y Combate al Narcotráfico, y en los dos primeros años del gobierno de Bush se encargó de depurar la información de inteligencia en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca A éste último cargo renunció en protesta por las ideas del actual mandatario Dice: "En las acciones que este gobierno ha tomado para sellar la frontera con México se puede palpar con mucha facilidad la hipocresía de Bush" Ejemplifica: Asa Hutchinson era administrador general de la DEA antes de convertirse en el actual subsecretario para la Seguridad Fronteriza del Departamento de Seguridad Interna En aquel entonces decía al Congreso de Estados Unidos y al gobierno de México que el problema del narcotráfico estaba disminuyendo en la frontera entre los dos países Pero "cuando él iba a mi oficina (en la Casa Blanca) me decía que era necesario y vital que paráramos al narco mexicano y al colombiano porque se habían adueñado de la zona fronteriza por el lado mexicano" "¿Notas su hipocresía? ?pregunta Beers-- Por eso renuncié a este gobierno Ocultan las realidades y los verdaderos problemas para su beneficio político" El asesor demócrata considera que Bush ve el narcotráfico como el pasajero de atrás en el auto de los enemigos de la seguridad de Estados Unidos, cuyos conductores serían los terroristas "Es cierto que existe el peligro de que se dé una alianza entre terroristas y narcotraficantes mexicanos o colombianos Al Qaeda la tiene con los capos del narcotráfico en Afganistán, Marruecos y Turquía, por ejemplo Pero en el caso de México se puede evitar Para ello es clave que primero se resuelva el problema de la violencia en su frontera norte Es el caso de Ciudad Juárez (Vicente) Carrillo Fuentes es el rey de la zona Con Kerry como presidente, el gobierno mexicano tendría que hacer más para combatir el problema, y para eso serviría el perímetro de seguridad", aclara Beers Varios funcionarios de la DEA se quejan en privado de que la Casa Blanca, en su obsesión por combatir el terrorismo, ha descuidado el problema de las drogas que entran a Estados Unidos por México Ninguno de los tres asesores de Kerry quiso hablar sobre cuál ha sido la respuesta de los funcionarios del gobierno foxista con los que han conversado sobre la propuesta demócrata del perímetro de seguridad y sus implicaciones en otros asuntos de interés común --¿Cuál sería la diferencia en el trato y la relación con México durante una presidencia en manos de Kerry? Rubin señala: "A diferencia del presidente Bush --quien siempre está diciendo que tiene un sentimiento especial por México y, sin embargo, ha descuidado la relación--, Kerry sabe muy bien cómo tratar a los aliados y amigos, asunto tras asunto, ya sea inmigración o cooperación en la lucha contra las drogas Kerry será realmente un verdadero socio de México y no un socio falso, como el presidente Bush" Beers manifiesta que el gobierno de Fox puede ser un aliado confiable para Estados Unidos bajo la presidencia de Kerry No obstante, advierte que en las conversaciones con funcionarios mexicanos no han ofrecido "todos los detalles de las ideas que tenemos", porque existen temas de seguridad nacional que "no deben compartirse ni con los aliados más cercanos cuando se están definiendo los proyectos y las políticas de un gobierno que quiere cambiar el entorno internacional en el que Bush metió al país" Promesas migratorias Rubin y Beers coinciden: Kerry "es consciente y es sensible" a los sentimientos y quejas de los mexicanos, sobre todo de los inmigrantes que legalmente cruzan todos los días la frontera sur de Estados Unidos, ya sea por razones laborales, de negocios o de diversión "El escrutinio que aplica el gobierno de Bush para permitir la entrada de extranjeros a nuestro país, incluyendo a los mexicanos, es intolerable Kerry sabe que esas acciones de fichaje de extranjeros son una violación de los derechos civiles universales Por eso queremos una comunidad norteamericana más sensible a los problemas de seguridad, con un entendimiento humano de la problemática Aquí entra precisamente la propuesta de Kerry para reformar las leyes migratorias, la cual está contemplada también como parte del funcionamiento del perímetro de seguridad", remata Beers Kerry ha dicho repetidamente que, si gana los comicios, en los primeros cien días de su gobierno mandaría al Capitolio un proyecto de ley que tendría dos ejes fundamentales: residencia permanente a los inmigrantes indocumentados que puedan comprobar que llevan varios años viviendo en Estados Unidos y que han pagado impuestos; y crear empleos temporales para trabajadores extranjeros en los sectores agrícola y de servicios de la economía estadunidense Valenzuela sostiene que el gobierno de México tiene ante Estados Unidos el desafío de demostrar que puede mejorar el nivel de vida de los mexicanos para evitar que sigan emigrando "La idea de Kerry no es tener una frontera compartida con México de extrema vigilancia, llena de agentes migratorios, de miembros de la Guardia Nacional o de otras agencias del gobierno federal La asimetría en una sociedad de América del Norte entre tres países no sirve de nada si sólo se concentra en el tema de la seguridad por el temor al terrorismo; la idea es mejorar el nivel de vida de los ciudadanos de los países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)", apunta el asesor de asuntos latinoamericanos de Kerry Las propuestas de Bush para reformar las leyes de inmigración son, de acuerdo con los estrategas políticos de Kerry, "simplemente politiquería electoral" Según Valenzuela, actual jefe del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la prestigiosa Universidad de Georgetown, Bush cometió el error de iniciar una relación con México ofreciendo proponer una reforma migratoria enfocada a regularizar el estatus migratorio de los trabajadores indocumentados "Bush se retractó de su oferta inicial", afirma Valenzuela, y explica: Debido a los problemas políticos y electorales que afronta la Casa Blanca, es entendible que el presidente Bush "le hable bonito a Fox y a los hispanos en Estados Unidos", aunque en la realidad no haya mandado al Congreso federal ningún proyecto de reforma migratoria formal Y remata: Bush piensa que al manejar con ambigüedad sus ideas, puede atraer el voto de la comunidad hispana y, al mismo tiempo, asegurar "el voto duro de la parte conservadora de la sociedad estadunidense, la cual odia la palabra ?regularización? en relación con los trabajadores indocumentados"

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