La nueva patrulla fronteriza de Bush

lunes, 16 de agosto de 2004
Washington, 16 de agosto (apro) - En Estados Unidos entró en vigor una nueva ley que pone en evidencia al sinodal de acciones extremistas que asume y promueve sobre la comunidad hispana el gobierno de George W Bush Obligados por la nueva ley, el personal de las salas de urgencias de todos los hospitales públicos de los 50 estados de la Unión Americana, tienen que asumir una posición de inquisidores antes de proporcionar cualquier asistencia medica a los enfermos, hasta en los casos extremos y de mayor gravedad La misión es interrogar a todos los pacientes de “apariencia hispana, o extranjera (sic) para determinar su estatus migratorio”: si son residentes legales, si son trabajadores indocumentados, si están en el país con visa de turista, estudiante, o empresario, y si el visado sigue vigente o si ya expiró La información la tendrán que recopilar en un banco de datos especial que de inmediato será transmitido al centro antiterrorista del Departamento de Seguridad Interna El objetivo de esta ley, aprobada en marzo por el Congreso federal y promulgada por Bush hace un par de semanas, es garantizar que el pago de impuestos del erario estadunidense no se utilice para proporcionar asistencia médica gratuita a posibles terroristas Pese a que recibirán un financiamiento federal para asumir el costo del trabajo de patrulla fronteriza, los directores de varios hospitales públicos se quejan de que la ley es “una exageración de seguridad”, y que lo único que provocará es poner en riesgo la salud y la vida de los inmigrantes indocumentados que viven y trabajan en Estados Unidos, porque ante el temor de que puedan ser deportados, pese a que el gobierno de Bush asegura que esta no es la finalidad de la ley, se alejarán de los hospitales públicos, aun en caso de emergencia La ley no sólo acaba con la privacidad de los enfermos y el público en general, es también un ejemplo más del porqué la mayoría de la comunidad hispana de Estados Unidos, apoya a John Kerry, el candidato presidencial del partido demócrata Es increíble, que en pleno siglo XXI, Bush, que se autoproclama libertador de países oprimidos por tiranos –véase el caso de Irak-- aplique leyes sólo entendibles en regímenes totalitarios, a los que condena y critica el presidente estadunidense La violación y abolición de los derechos civiles de los hispanos y extranjeros en las salas de urgencias de hospitales públicos, sólo puede ser comparada con las innumerables acciones de este tipo que fueron típicas en todos los países del bloque soviético Con esta ley, será fácil comparar la violación de derechos humanos en Estados Unidos, con lo que pasa en Cuba, China, Corea del Norte, Irán, Siria y otros países Bush quiere tener un control absoluto de la población en su país, el Acta Patriótica no le fue suficiente ¿Podrá ahora el mandatario estadunidense criticar a Fidel Castro por violar los derechos de privacidad de los cubanos, o al gobierno de China, al que tilda de tener un servicio de espionaje de 24 horas sobre sus ciudadanos? El totalitarismo y extremismo que caracteriza al gobierno estadunidense es culpa directa del presidente Bush, pese a que las leyes son creadas y aprobadas en el Congreso El ala más conservadora y anti-inmigrante del Partido Republicano, dueña de la mayoría en la Cámara de Representantes y en la de Senadores, se está aprovechando del miedo al terrorismo que impera entre los estadunidenses como consecuencia de los ataques terroristas del martes 11 de septiembre de 2001, y sin mucha labor de convencimiento logra que Bush promulgue todo tipo de leyes, aun aquellas que podrían ser contraproducentes para Estados Unidos en el terreno internacional Para la Ley de Interrogatorios en las salas de urgencias a enfermos de origen hispano o extranjeros, el Congreso autorizó un presupuesto de mil millones de dólares, que a partir del 1 de octubre serán repartidos en pagos trimestrales a los hospitales públicos En California, Texas, Arizona, Nueva México e Illinois, los estados con más población de origen hispana, los directores de los hospitales aseguran que los fondos federales no serán suficientes para cubrir los gastos burocráticos del papel de agente migratorio que asumirá su personal médico en las salas de urgencias Lo que más lamentan los directores de hospitales, es que Bush en su afán de salvar vidas frente al terrorismo, está poniendo en riesgo a las de cientos de miles de hispanos que aun en su carácter de inmigrantes indocumentados, pagan impuestos y con su labor contribuyen al desarrollo económico, social y hasta político de Estados Unidos

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