Cervera: vivir en el poder

viernes, 20 de agosto de 2004
* Por más de 15 años, el exgobernador fue amo absoluto del PRI yucateco * Deja en la orfandad a un priismo acostumbrado a su voz de mando Mérida, Yuc , 19 de agosto (apro)- Enfermo de poder, dicen muchos, comía, vivía, dormía y soñaba con la política Para él, era su pasión, por la que vivió y la que lo mató Se autodefinía como un “animal político” y terminó por aceptar que era un “dinosaurio político”, aunque siempre dijo que también había “dinosaurios azules” Discípulo del exgobernador campechano Carlos Sansores Pérez, maestro de los exgobernadores Mario Villanueva Madrid y Jorge Salomón Azar Enemigo jurado de otros exmandatarios yucatecos como Carlos Loret de Mola, Víctor Manzanilla Shaffer y Francisco Luna Kan, entre otros, Cervera Pacheco tejió a lo largo de los años una basta red de poder basada en la complicidad y el sojuzgamiento Considerado uno de los pocos salinistas vivos políticamente, reconocido y vituperado por sus adversarios, en sus años mozos fue conocido con el mote de “El Balo” por el arrojo de gamberro que mostraba en su época de líder estudiantil De ascendencia humilde, vivió en la medianía, aunque gustó de ser el centro de la controversia política por más de 45 años Sus enemigos políticos aseguraban que era uno de los hombres más ricos de Yucatán Conocedor de los recovecos del poder para el que vivió y sirvió, Cervera Pacheco empezó su debacle a partir de la derrota de su amigo Francisco Labastida Ochoa como candidato presidencial Golpeado políticamente, a partir de esos acontecimientos que marcaron el desalojo del PRI de Los Pinos de manos de Vicente Fox en el 2000 Cervera intentó reponerse, pero fue en vano A esta catástrofe le siguió otra: En mayo del 2001, el candidato del PRI, Orlando Paredes Lara, incondicional suyo, perdió la gubernatura ante el panista Patricio Patrón Laviada Esto significó su segundo golpe político de importancia en menos de dos años En entrevista con este reportero hace algunas semanas, Cervera Pacheco, confesó que Paredes Lara, nunca fue su candidato y que nada se podía hacer ante el “fenómeno Fox” porque acababa de ganar la Presidencia, así que la elección de Yucatán estaba prácticamente perdida Sin embargo, la suerte política de quien detentó el poder absoluto de su partido y del estado, al menos en los últimos 15 años, estaba echada Embarcado en otra aventura, seguro de lograr la osadía de volver a recuperar Mérida, (lo hizo en 1971) se impuso como candidato a la alcaldía para las elecciones del pasado 16 de mayo, en las que, pese a que el PRI recuperó dos distritos y redujo la diferencia de su votación de 34 a 12 mil en el municipio, los votos no fueron suficientes para que ganara El eslogan de su campaña, “por lo vivido y lo que habremos de vivir”, quedó para el recuerdo Aunque anunció que emprendería una “férrea” defensa del voto, para limpiar la elección que consideró “de Estado”, su convocatoria nunca tuvo el eco esperado Acusó traición al interior del PRI, y aunque se anunció que los responsables de la derrota del partido, serían castigados, hasta ahora se desconocen las sanciones Confinado en sus oficinas particulares, pasaba las horas, estudiando y analizando sus próximos movimientos políticos Algunos dicen que pretendía formar otro partido, unos señalan que haría campaña en el interior del estado para buscar una senaduría Todo quedó en rumores Ayer, el cielo nublado que prefería, porque el azul le traía malos recuerdos por sus adversarios panistas, le auguraba su partida Por la tarde, bajo una intensa lluvia la noticia de su muerte corrió como pólvora en los confines del estado y basta parte del país Hoy la prensa, radio y televisión de Yucatán, amaneció saturada de esquelas, por el repentino deceso del exgobernador Víctor Cervera Pacheco, acaecido la víspera víctima de un infarto cardiaco “El camarada Cervera”, como lo llamó una vez el líder revolucionario cubano Fidel Castro, falleció de manera repentina dejando en la orfandad a toda una clase política yucateca que hoy se dice y asume desconcertada Cervera Pacheco, que dejó el cargo de gobernador el 31 de julio del 2001, cerca de la media noche al son de “El Rey”, aguardará hasta el sábado cuando llegue su ahora viuda, Amira Hernández, para que en compañía de sus cuatro hijos, determinen el destino final de sus restos

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