La presidencia obsoleta

domingo, 29 de agosto de 2004
Las manos llenas de aire, Vicente Fox llega a su Cuarto Informe con una actitud belicosa que sólo disfraza, dicen sus críticos, un repliegue disfrazado Nada se espera de él para el próximo miércoles 1 de septiembre Nada, o muy poco, para los últimos dos años de su sexenio Ni en lo económico ni en lo político ni en lo social ni en la cultura y ni siquiera, como se ha visto en estos días, en lo deportivo Desde la tribuna de su larga y controvertida trayectoria, desde su cuestionada experiencia en el equipo foxista, Porfirio Muñoz Ledo ofrece a Fox, sin embargo, lo que describe como una última oportunidad de frenar el que parece un inexorable camino a la ingobernabilidad en el 2006 Que tenga el valor, dice, de convocar a un gran acuerdo político nacional con un solo objetivo: que aquel que venga pueda gobernar El exembajador de México ante la Unión Europea, Porfirio Muñoz Ledo, volvió a México el 10 de julio Va y viene desde entonces Su agenda parece la de un candidato en la fiebre de campaña Ha dado decenas de conferencias públicas y entrevistas periodísticas Habla con políticos, intelectuales, empresarios y académicos Con cualquiera que, en la balanza política, deje sentir su peso Aparta la noche "porque en este país, si uno va a una cena, no sabe dónde acaba, y porque adquirí una forma de vida más ordenada en Europa" Se ha reunido -o lo hará en breve- con personajes coincidentes, contrastantes y hasta contradictorios La lista ocupa varios minutos en la cinta que registra su voz: Vicente Fox; el presidente de la Suprema Corte Mariano Azuela, el cardenal Norberto Rivera, Carlos Slim, Juan Ramón de la Fuente, Luis Felipe Bravo, Diego Fernández de Cevallos, Carlos Medina, Amalia García, Jesús Ortega, José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde, Adolfo Aguilar Zinser, César Cansino, José Paoli, Víctor Flores Olea, Ifigenia Martínez, Enrique Semo, Andrés Manuel López Obrador, Enrique Jackson, Roberto Madrazo, Diego Valadés, Manuel Camacho, Rafael Macedo de la Concha, Alejandro Gertz, Santiago Creel, entre muchos otros Con algunos de esos personajes -como el millonario Carlos Slim y el rector De la Fuente- Muñoz Ledo formó un grupo al que alguno denominó "La Conspiración" "Yo le llamaría conspiración sólo si le pusiéramos el apellido de Fuenteovejuna, que es conspiratoria pero generalizada" Según Muñoz Ledo, los "conspiradores" y varias corrientes de actores más milagrosamente coinciden en tres puntos: "-Un movimiento muy claro que es el que está a favor de un acuerdo nacional, fundado en la reconciliación, en la reducción al mínimo de los enfrentamientos y en la construcción de un pacto político para que las elecciones de 2006 ocurran en términos civilizados, y una de sus vertientes más importantes tiene que ver con el desafuero Esto no está dicho pero está implicado, y en sus orígenes tuvo también que ver con la guerra sucia "-Hay un segundo movimiento, que se empalma con el primero Consiste en el grupo que quisiera que, además, se adhirieran algunos temas económicos y sociales de interés nacional No las reformas estructurales como tales, porque todo se ha complicado Y finalmente hay otra corriente, que encabezan los integrantes de la Comisión de Estudios para la Reforma del Estado, que cree que lo más importante es tomar el paquete de la Reforma del Estado porque considera que los acuerdos por sí solos son hojas de papel que el viento se lleva Y nunca ha habido acuerdos que no se traduzcan en reformas" Muñoz Ledo se jacta, aunque afirma que no es su propósito, de ser reconocido, aun a nivel popular, como el más ferviente impulsor de la reforma del Estado Y sostiene: "La reforma del Estado no ha muerto Al contrario" -¿Es un hecho o es su deseo? -Es un hecho, por supuesto Hay en las cámaras un conjunto de esfuerzos truncos o superpuestos, hay muchos foros académicos, muchos debates, muchas organizaciones no gubernamentales, grupos de empresarios y personajes públicos que la están empujando Pero falta la convocatoria Prácticamente todos piensan que a quien corresponde convocar es al presidente de la República, por mandato y por responsabilidad, aunque no sea él quien dirija las negociaciones Ningún presidente dirigió las negociaciones en el pasado Ni siquiera el gobierno fue necesariamente parte integrante En algunas sí lo fue, pero en otras solamente fue testigo Insiste Muñoz Ledo en las coincidencias Las acomoda por paquetes: -Las reformas jurídico-políticas, las reformas económico-sociales, el acuerdo en tomar el tema del federalismo, en concretar la reforma electoral -para reducir el dispendio de dinero público, eliminar la inversión privada en la campañas y evitar así un "desliz hacia la plutocracia" y que el dinero secuestre la vida política-, y en otra categoría, el asunto de la seguridad -La redefinición de las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, y la modificación del sistema de partidos "Empieza a existir una conciencia clara, entre las élites, de que el sistema presidencial es obsoleto Abajo, la gente sigue cuestionándose quién va a ser el presidente de México, que ya no es lo relevante, porque cualquiera que sea presidente no va a disponer de la mayoría en el Congreso Es casi impensable Si no hay un partido o una coalición de mayoría, estaremos en un escenario peor que éste, porque va a consolidarse un tripartidismo duro Aunque hay alianzas coyunturales alrededor de ciertos temas, como la cuestión del IMSS o el IVA, no hay alicientes para una cooperación permanente Tenemos alianzas erráticas, pero no se establece una mayoría capaz de gobernar Por otro lado están los escenarios en los estados, que contrastan con el escenario nacional Eso resulta en un sistema de partidos caótico que le da muy poca credibilidad a la gente y que va colocando a los partidos a la zaga de los caudillismos, que los partidos sacan de la cuadra inagotable de los antiguos militantes del PRI" El exembajador defiende el fortalecimiento de las coaliciones -"dígase lo que se diga"- para alentar la formación de mayorías "Tiene que hacerse posible que, de la mayoría electoral, salga un gobierno Y para esto se requiere distinguir entre jefe de Estado y jefe de Gobierno El primero, símbolo de la nación, garante de la integridad del país, jefe nato de las fuerzas armadas y, eventualmente de la diplomacia El segundo, el responsable del ejercicio de gobierno Así funciona todo el mundo, salvo América Latina" A pesar del reconocimiento común de tales urgencias, dice, nadie termina poniéndose de acuerdo "porque no se ha creado un foro, un ámbito ajeno al golpeteo político, un espacio de neutralidad política como lo creamos en el pasado" -¿Entonces? -Nomás hay de una: que el presidente de la República, en su próximo informe, cosa que es posible a pesar de lo que se crea en la calle, asuma la necesidad de convocar a este proceso -Déjeme volver un paso atrás Es complicadísimo evitar las querellas políticas Usted mismo no lo resistió cuando hizo la broma sobre Castañeda -Pero él no es un actor político Bueno, no quiero cargarle la mano Fue una entrevista apresurada, y, de alguna manera, simplifiqué el papel que tuvo Castañeda como secretario de Relaciones Pero no es una acusación, es una ironía que tuvo un impacto Pero lo que importa es que él no estará sentado en ninguna mesa de negociaciones Vuelve Porfirio a la fórmula: "Se trata de dividir en los acuerdos del futuro y desahogar los conflictos políticos de otra manera Siempre se atraviesan los problemas Es parte del juego político Las coincidencias destrabarán las cosas porque hay un objetivo: que aquel que venga pueda gobernar Nadie resiste ese argumento Los actores están reflexionando; es cuestión de sentarlos Están de acuerdo en que nadie tendrá más de 35% de los votos, en que así no se puede tener una mayoría parlamentaria, en que el sistema de partidos actual no favorece condiciones estables, transparentes y representativas Bueno, pues discutamos las soluciones" -¿Entonces por qué no sale? -Porque no hay convocatoria El problema es que el presidente no convoca -¿Tan simple como eso? -La convocatoria implica muchas cosas No fue tan simple que el cura Hidalgo tocara la campana de Dolores, o que un grupo de ciudadanos exaltados haya tomado La Bastilla en 1789 -El presidente no tiene ganas -Creo que hay una masa crítica que inducirá al presidente Fox a tomar una decisión Porque la convicción es generalizada y porque hay mucha gente que está trabajando en eso -Hay mucha gente trabajando en eso desde hace mucho tiempo -Pero los procesos políticos trabajan por acumulación Ahora sí que ni antes ni después El momento plástico en donde hubo unanimidad fue después de las elecciones Pero se impuso una visión cortoplacista, prácticamente de todos Estorbó a la reforma un escaso conocimiento de qué es una transición democrática "Una de las características de todas las transiciones -es mi tesis- es que el pasado es más fuerte que el presente y que el futuro, desde luego Hay una gran presión social por una obsolescencia del régimen anterior, hay presión internacional El pasado es más fuerte porque estaba enraizado en el poder Por eso, toda transición es una negociación entre el pasado y el futuro Eso explica que el PRI, ante la culminación de una serie de reformas que ellos mismos aceptaron para aumentar el pluralismo, asumiera la posición política que llamaron 'perfeccionamiento de la democracia mexicana', porque les era inaceptable la transición vista como la ruptura que los colocara como supervivientes de un régimen político autoritario y, por lo tanto, como condenados por la historia" Sigue: "Por otro lado, el PAN tenía la preocupación, natural, de ocupar espacios de poder Ocuparon una casa donde nunca habían estado Deseaban ver dónde estaban los muebles y acabaron usando la ropa de su antecesor Y, gradualmente, se han dado cuenta de que ya no hay un gran poder presidencial apoyado por un partido hegemónico, las dos columnas del antiguo sistema Tampoco estaban interesados en una gran reforma Algunos se negaban a que terminara el presidencialismo si recién llegaban a la Presidencia Y el PRD, debo decir, siempre ha postulado estas reformas Ahí no estuvo el problema" Muñoz Ledo revisa en la memoria De momento, su esperanza fue que, al perder la mayoría en la elección intermedia -"después del fracaso del famoso lema de quitarle el freno al cambio"-, todos reconocerían que era necesario cambiar las instituciones: "Todavía hubo un año o año y medio en que empezaron las combinaciones políticas para ver si sacaban tres o cuatro reformas Se pensó en una especie de intercambio entre partidos, que en Europa se llama transfugismo político, pero el hecho es que se crearon las condiciones al final de sexenio, porque está enfrente 2006 y es obvio que nadie va a poder gobernar en las situaciones actuales Que el que lo haga, tomará un poder no deleznable, pero que ni de lejos tiene la posibilidad de hacer una obra de gobierno en serio" -El caso es que no sale Dígame que se siente un poco frustrado -No El político es un hombre de paciencia, de perseverancia, de un optimismo natural De lo contrario, tiraría la toalla La política no es otra cosa que la lucha contra la realidad No estoy frustrado Los años que pasé en Europa fueron muy importantes, aunque no hice todo lo que hubiera querido Y la reforma del Estado caminó Los debates siguieron Hay una convicción muy extendida de que asistimos a una yuxtaposición de estructuras del antiguo régimen al nuevo régimen Que la cultura autoritaria no ha terminado, que la corrupción se multiplica La corrupción acude a su metástasis, y mientras no haya actos simbólicos y jurídicos de abolición del sistema autoritario y de construcción de una nueva legalidad, corremos el peligro, en el mejor de los casos, de repetir lo mismo "Ahí están las mafias, los narcos, las pandillas, estableciendo una autoridad de facto, supliendo al gobierno ¿Quién no se da cuenta de que hay un avance del crimen organizado, de la violencia social? La violencia social se puede canalizar por la vía política o por la vía social Así que si no existen vías democráticas de expresión o la democracia no lleva a la satisfacción de las necesidades de la gente que no tiene empleo o que no tiene casa, se sumarán a los fenómenos de la delincuencia Ése es el problema de mi país" -La reforma del Estado no es prioritaria para Fox A usted, que se subió tarde al carro del foxismo, se la encargó -Yo no me subí a ningún carro No fue mi propósito Hubo una división de la izquierda, cuyas causas o razones no quiero revivir ahora, que fueron documentadas fundamentalmente por esta revista Hubo un compromiso para que el cambio democrático se diera por la vía, la única posible, de sumar a los partidos de oposición, independientemente de sus diferencias ideológicas Pero no quiero revivir pugnas ni echar culpas Yo decidí, y lo hice público, que me sumaría a la candidatura de oposición que tuviera más votos No pedí nada Jamás pedí un puesto público Mi compromiso fue impulsar la reforma democrática y sigo trabajando en lo mismo El proyecto no resultó como yo lo hubiera pensado No hubiera pensando que así desembocaría la transición, pero nunca es tarde -Dice usted que el informe es ideal para que el presidente propicie la convocatoria -Basta con un llamado a la reconciliación política para retomar el hilo de la reforma del Estado No creo nunca en fechas límites Éste es el gran momento, como lo fue el comienzo del sexenio Hay una frase popular que dice que las cosas mejoran cuando se ponen para peor Lo que pensamos es que hay que sentarnos antes de la crisis Lo digo claro: creo que habrá negociación, porque el Estado mexicano no está, a estas alturas, para soportar grandes conflictos desestabilizadores Creo que éste es un momento ideal, pero si no es ahora, será dentro de seis meses o dentro de 10 -¿Es el momento porque usted ve, para 2006, un escenario de "turbias alianzas y voluntad de confrontaciones"? ¿Cuándo no ha sido así? -De 1968 a 1970 ha habido conflictos Olvidar la confrontación de final de 76, el derrumbe de la figura presidencial a finales del 82, la crisis sistémica del 85 al 88, desde el terremoto hasta nuestra victoria electoral, u olvidar el levantamiento armado en Chiapas y los magnicidios, es no tener conciencia de la historia ¿Qué nos dice que las circunstancias son mejores? Yo creo que tratar de reconstruir el autoritarismo presidencial es un horror, tratar de descarrilar a los candidatos por otras vías, como el desafuero, puede ser un camino muy equivocado No queremos que se reproduzca esto, porque hoy el Estado mexicano tiene menos posibilidades de resistencia El debilitamiento del Estado mexicano es para adentro y para afuera, por el crimen organizado, por la influencia de los medios de comunicación y por la influencia de cualquier poder externo Si no reaccionamos frente a eso, no sé frente a qué vamos a reaccionar Exaltado, advierte Muñoz Ledo: "La Presidencia de la República es una institución débil en todo América Latina Es una institución obsoleta que no funciona, menos en un país tripartita Da lo mismo que el que venga haga un llamado al pueblo o a los intereses económicos No tendrá mayoría para gobernar Si no se entiende eso, no se entiende nada" -¿Culpa a Fox por no convocar? -Yo no entro al terreno de las culpas Diría como aquel clásico: no busquemos culpables, busquemos responsables -¿De quién es la responsabilidad? -Es responsabilidad del jefe del Estado, por mandato y por compromiso histórico, convocar a la reforma de las instituciones Pero no es una responsabilidad única La comparten los líderes de los partidos, los líderes parlamentarios y, de modo creciente, los precandidatos Porque si ellos no entienden que van a tomar un semipoder, o un pedazo de poder, en la misma situación o en una peor de aquella en la que llegó Fox, entonces no se está entendiendo el curso de la historia l

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