Admite De Icaza parálisis en el tema migratorio con EU

miércoles, 15 de septiembre de 2004
* El debate está contaminado, reconoce * Intentará incluir el tema en la agenda tras las elecciones del 2 de noviembre Washington, 14 de septiembre (apro) - En lo que podría parecer un pecado de ingenuidad, Carlos de Icaza, embajador de México ante el gobierno estadunidense, reconoció la nulidad de los avances a corto plazo en las negociaciones de una reforma migratoria en Estados Unidos por las elecciones presidenciales y legislativas del próximo 2 de noviembre “Nosotros entendemos que el debate migratorio está contaminado, de alguna manera, por el ambiente electoral en el país En el debate en Estados Unidos no está el tema migratorio, quizás está indirectamente cuando tiene que ver con las cuestiones de seguridad nacional, pero el debate es sobre Irak y sobre seguridad”, declaró De Icaza durante una reunión con los corresponsales mexicanos acreditados en Washington Desde el año pasado, cuando en el Partido Demócrata inició el proceso de la elección de su candidato a la presidencia de Estados Unidos, y ante el desdén del presidente George W Bush por llevar formalmente al Congreso a su famosa propuesta de reforma a las leyes migratorias para su discusión, negociación y eventual debate y votación, quedó perfectamente claro que estaba nulificado y estancado el asunto de una reforma migratoria hasta después de que concluyera el proceso electoral El gobierno de Vicente Fox, que le apostó a la palabra de Bush de que estaba comprometido a la instrumentación de reformas a las leyes de inmigración para favorecer a varios millones de mexicanos indocumentados, tarde se da cuenta de que, por lo pronto, en Washington nadie tiene interés en el tema o, por lo menos, no antes de saber si será Bush o John Kerry (el candidato presidencial demócrata), el próximo presidente de Estados Unidos “No es posible que se siga posponiendo en este país el debate de los temas migratorios”, enfatizó De Icaza, quien agregó que el gobierno foxista se prepara para empujar el debate de la reforma migratoria en el Capitolio, una vez que hayan pasado los vientos electorales en Estados Unidos En términos políticos, las elecciones del 2 de noviembre son muy importantes para el futuro de cualquier proyecto de reforma a las leyes de inmigración de Estados Unidos; en los comicios no sólo está en juego la presidencia del país, sino la conformación de las 435 curules de la Cámara de Representantes del Congreso federal y un tercio de las 100 del Senado En el Capitolio desde hace tiempo circulan varios proyectos de ley de reforma migratoria, pero ninguno tiene futuro, o por lo menos hasta antes de enero de 2005, cuando inicien formalmente las sesiones del 109 Congreso federal De Icaza, que entre los métodos para promover y luchar por la reforma migratoria mencionó a la contratación de firmas de cabilderos profesionales, una vez concluida la elección, rechazó hacer vaticinios sobre la materialización de una reforma migratoria, pese a que el canciller Luis Ernesto Derbez, en varias ocasiones ha dicho que por los tiempos políticos de Washington, es viable que sea hasta el 2006 cuando en el Congreso estadunidense se pueda concluir la discusión, debate y votación de la reforma migratoria “Nuestra tarea más importante como embajada en la campaña electoral, es no hacer ningún pronunciamiento o señal de ningún tipo sobre el desarrollo de la elección, porque todo se mete en la consideración de la campaña A México le conviene tener una relación institucional con quien quiera que gane”, acotó el diplomático mexicano Primero estancado por los ataques terroristas del martes 11 de septiembre de 2001, luego por la guerra de la venganza en Afganistán, posteriormente por la invasión contra Irak y por ultimo por las elecciones del 2 de noviembre, pareciera que se esfuma el sueño foxista de que Bush cumpliera su promesa en términos de la reforma migratoria, más que nada ante la posibilidad de que la discusión formal del asunto en el Congreso estadunidense se postergue hasta el 2006, con lo que una instrumentación de la ley, incluso podría darse hasta después de concluido el sexenio del presidente de México Las dos fracciones políticas (demócrata y republicana) del Capitolio están conscientes de la necesidad de una reforma migratoria, pero ninguno de los dos partidos quiere pagar el costo que implicaría empujar formalmente en este momento al tema Bush, en un ejemplo de esto, hace unas semanas cuando estaba todo listo para que en el Senado se aprobara un proyecto de ley que hubiese dado empleo temporal a 500 mil trabajadores mexicanos del sector agrícola, obstruyó el proceso de votación aprovechándose de que su partido es dueño del control representativo en esa Cámara, aun así el presidente estadunidense públicamente se ufana de ser promotor de la reforma migratoria “No perdemos el objetivo de alcanzar un acuerdo migratorio con este país, pero para que se den los avances tiene que haber circunstancias Damos la bienvenida a cualquier esfuerzo gradual”, remató el embajador de México en Estados Unidos

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