Populismo, la amenaza

miércoles, 15 de septiembre de 2004
México, D F, 14 de septiembre (apro)- Recientemente, desde algunos sectores del empresariado, se ha desatado una campaña que busca alertar a la ciudadanía en contra de un retorno a prácticas del pasado o de resurgimiento del populismo Este mismo martes, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Alberto Núñez Esteva, difundió que el jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, es “muy popular” y tiene todo el derecho a aspirar a la Presidencia, aunque no dejó de atizar: ''Que quede claro: nosotros no le ponemos nombre y apellido al populismo” Sin embargo, si nos atenemos a los hechos, el populismo, como estilo de gobierno, cumplió destacadamente su papel y, como todo periodo histórico, llegó a su fin Fue bajo el gobierno del general Lázaro Cárdenas en que este estilo de conducción, ligado a un liderazgo carismático, tuvo su auge y sus propias características: corporativización sindical, agrupación obligatoria del empresariado en cámaras del ramo, un nuevo reparto agrario (otro previo ya lo había hecho el presidente Juárez) y la promoción de una educación de masas, entre otras acciones la instauración del Politécnico Aún vivos los resabios, a finales de los treinta, de la Gran Depresión estadunidense, Cárdenas, al igual que Juan Domingo Perón, en Argentina, y otros gobiernos de la región, procedieron a la promoción de la industria nacional y a poner freno al saqueo de trasnacionales Concluida la Segunda Guerra Mundial, y tras la consolidación de la victoria de los Aliados, con Washington a la cabeza, tocó a su fin el llamado populismo en América Latina para dar paso al llamado desarrollo estabilizador Años después vinieron los extravíos de Luis Echeverría y las extravagancias de José López Portillo y, pese a todo, el empresariado fue el sector consentido de estos regímenes Así, por extensión y con una maligna carga peyorativa, se suele asociar populismo, no con el estilo del general Cárdenas, sino con Echeverría o López Portillo Hoy el término vuelve al debate para acusar a López Obrador de intentar forzar un retorno a semejante México, el que ya sólo subsiste en la memoria y libros de texto El tabasqueño ya lo anticipó en su propuesta de nación que condensó en veinte puntos, entre los que destaca uno en especial: buscar incorporar al país, de una manera eficiente, al proceso de la globalización de mercancías y personas Nada más alejado de tentaciones populistas o socializantes

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