Descartan sabotaje en desplome de avioneta del gobierno oaxaqueño
* Falla mecánica, principal línea de investigación
* Pedirán apoyo a la Dirección General de Aeronáutica Civil
Oaxaca, Oax , 6 de septiembre (apro)- Peritajes de la Dirección de Aeronáutica Civil del estado descartaron cualquier sabotaje en el accidente aéreo que ocurrió el pasado sábado en inmediaciones de Ejutla de Crespo, cuando murieron tres personas luego de que se desplomara una avioneta Cessna propiedad del gobierno estatal
La principal línea de investigación que las autoridades siguen apunta a una falla mecánica, afirmó el procurador general de Justicia del estado, Rogelio Chagoya Romero
De acuerdo con los peritajes realizados por esa institución con la colaboración de personal de la Dirección de Aeronáutica Civil del estado se fortalece la tesis de que el accidente pudo haber sido producto de una “sobrerrevolución” del motor de la avioneta para salir de una turbulencia
En un comunicado, Chagoya Romero destacó que el análisis del instrumental de vuelo y restos del aeroplano, reveló que alrededor de las 14:45 horas entre los parajes Los Pocitos, Piedra Mojada y La Oaxaqueña, pertenecientes a Ejutla de Crespo, la avioneta Cessna 175, matrícula XOSEV, del gobierno del estado, entró a una zona de alta turbulencia
Ante la violenta acometida de aire que hizo cimbrar al aparato y amenazaba con derribarlo, la tripulación probablemente aceleró al máximo hasta alcanzar los 210 nudos para salir de la perturbación
Sin embargo, al salir de manera intempestiva de la alteración atmosférica y con una máxima aceleración se produjo una descompensación que venció la estructura de la aeronave, lo que ocasionó el desprendimiento de varias de sus partes
El procurador de Justicia indicó que expertos de la Dirección General de Aeronáutica Civil con sede en el Distrito Federal, arribarán a Oaxaca para complementar las investigaciones realizadas y confirmar el origen del evento
En el trágico accidente falleció la tripulación, conformada por el capitán Armando Benjamín Tello García y los mecánicos Eliseo Acosta Navarro y Rogelio García Peralta, quienes regresaban de Santa María Huatulco, en donde repararon el avión Turbo Comander 1000, también propiedad del gobierno del estado