"Marigol": La embajadora de la pobreza

domingo, 30 de enero de 2005
En un entorno de carencias y sufrimiento, entre el polvo y el lodo, Maribel Domínguez aprendió a pegarle a la pelota En la miseria de Tláhuac y del Valle de Chalco comenzó a forjarse su personalidad La llamada “Marigol” se disfrazaba de hombre para jugar en equipos varoniles y cobrar siete u ocho pesos por gol y así aportar dinero a su casa, cuenta Proceso en su edición de este domingo 30 de enero Y es que su padre los abandonó cuando ella tenía 11 años y cursaba el quinto de primaria Ya no hubo juguetes en Navidad ni en día de Reyes Su madre, Juliana Castelar Ortiz, asumió la responsabilidad: comenzó a lavar y planchar ropa ajena para dar de comer a sus nueve hijos Un día, la señora Juliana reunió a toda la familia “Me voy a morir sin tener casa propia”, les dijo La frase cimbró a todos Pero en especial a Maribel, la más chica de los hermanos La familia decidió vender un auto que dejó el padre al morir para comprar un lote de 400 metros cuadrados que se quedó ahí, baldío, porque no había dinero para fincar En su mundo sin esperanza, Maribel decidió hacer una alianza con el futbol Llegó a la selección del Estado de México para participar en las Olimpiadas Juveniles, luego a la selección femenil para representar a México, enseguida a equipos semiprofesionales de Estados Unidos y ahora al Barcelona Todo ello en siete años, destaca Proceso en su edición de este domingo 30 de enero

Comentarios