Deseos y pedidos

martes, 4 de enero de 2005
México, D F, 03 de enero (apro)- Queridísimos adultos: voy a romper una tradición más que milenaria Por siglos, por estas fechas, cada vez más y más, generaciones tras generaciones de niños no se han cansado ni se cansan de pedirme regalos Considero que ese hecho autoriza a este servidor a desearles y pedirles algunas cosas para este nuevo año, el 2005, a los niños de ayer, hoy adultos Espero que no lo tomen a mal, es la primera vez que lo hago y me impulsa mi buena voluntad para todos ustedes Ahí les va: Conscientes como están de que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe hasta la médula, les deseo y les pido que tengan la sabiduría suficiente, la voluntad precisa y la decisión que se requiera para encontrar los contrapesos y frenos necesarios para contrarrestar la fuerza corruptora del mismo, sea éste político, económico, militar o mediático Entiendo y participo del desencanto creciente de tantos de ustedes por el mejor de los gobiernos posibles: la democracia, a la que lamentablemente van viendo y sintiendo, como ya la definió no recuerdo bien quién en este momento (cito de memoria): “Democracia es el sistema político en el que se tiene el derecho, cada ‘X’ años; de elegir libremente a los que te van a joder” Considerando que, al menos a la fecha, el único medio de practicarla es por delegación de poder, les deseo y les pido que, por el bien de la especie en general, se esfuercen y no desmayen para dar con la forma que impida que, por lo que gusten y manden, su poder delegado resulte relegado Teniendo en cuenta que la dinámica de esa su sociedad es el cómo producir lo que sea al menor costo y venderlo con el mejor beneficio posible; y que esa dinámica a la inmensa mayoría de ustedes los tiene en un tiovivo de productor –consumidor, mareante al punto de hacerles perder la cabeza, les deseo y les pido que tengan muy en cuenta la cantidad no siempre se convierte en calidad ¡Qué bueno que viven en una sociedad eminentemente permisiva! Qué bueno, repito, que en esa su sociedad ya no se persigue y menos se castiga a nadie por sus opiniones; que tengan y gocen de la oportunidad de hablar, escribir e imprimir libremente lo que se les antoje, de hacer prácticamente lo que quieran Ante tanta permisividad de esa su sociedad, les deseo y les pido que tengan el suficiente criterio para no consentir que la permisividad solape la perversidad Ante la alarma que despierta en los más conscientes de ustedes, y este servidor comparte, de que en el momento que viven, el privilegio de tantos de poder comprar lo que necesitan se esté convirtiendo en el denominado “consumismo”, en el vicio de comprar por comprar todo lo habido y por haber, por estar convencidos que con ello afirman y extienden su status, posición o rango, les deseo y les pido serenidad y reflexionen sobre lo que ya dijeron los filósofos en la antigüedad: que el tener no es ser Bien está que se sientan orgullosos de su ciencia, de sus avances, es decir, el que por su observación, experimentación y reflexión perspicaz cada vez más y mejor conozcan las cosas, sus principios, causas y efectos Pero ojo, que ese su saber, sobre todo por arrogancia, no les lleve al error del cientificismo, o sea, a dar excesivo valor a la misma, olvidándose incluso del hombre, su creador, situación que no es extraña en ese su mundo, por lo cual les deseo y les pido que recuerden y tengan presente que ciencia no significa conciencia y mucho menos decencia Cierto, tengo que admitirlo, su conocimiento científico ha sido y es el más eficaz y poderoso instrumento que les ha servido y sirve para irse independizando y ser dueños en vez de servidores de la naturaleza ¡Bien! ¡Mas cuidado!, pues cierto es también que no faltan en ese su universo tan universalista decisiones, ¿por ignorancia, desidia o intereses fríamente calculados? Que no la respetan y hasta la violan constantemente, por lo que están sufriendo variados y serios problemas ecológicos; por lo mismo les deseo y les pido que recuerden, no olviden y tengan siempre en mente el viejo y sabio refrán que a la letra dice: “Dios perdona siempre; los hombres, algunas veces; la naturaleza, nunca” Bueno, aquí le corto, pues si continúo con mis deseos y pedidos, seguro que no acabaría la presente Como se ha dicho infortunadamente cumplido en ocasiones, espero que estos buenos propósitos que anhelo y les solicito no les sirvan para empedrarles el camino al infierno Vade retro Jo, jo, jó Con su jocoso afecto les desea todos un: ¡FELIZ Y PROSPERO AÑO NUEVO! SANTA CLAUS

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