Había una vez una escuela , de Isabel Gracida y Carlos Lomas

lunes, 10 de octubre de 2005
México, D F, 10 de octubre (apro)- Una pedagoga mexicana y un profesor español, ambos ligados a la educación infantil y juvenil en la literatura, compilaron una serie de textos de escritores famosos en lengua castellana para entregar el libro Había una vez una escuela? En él, los narradores, poetas, cronistas, intelectuales, cuentan las experiencias de su paso por la escuela De ahí, el subtítulo Los años del colegio en la literatura Se trata de autores renombrados del pasado y presente de Latinoamérica y de la península ibérica, como Gabriel García Márquez, José Asunción Silva, Juan Goytisolo, José Emilio Pacheco, Antonio Machado, Octavio Paz, Antonio Alatorre, José Lezama Lima, Eduardo Mallea, José Joaquín Fernández de Lizardi, Enrique González Martínez, Manuel Scorza, Nicanor Parra, Rafael Alberti, Gonzalo Torrente Ballester, Mario Vargas Llosa, Eduardo Galeano, Augusto Monterroso, Virgilio Piñeira, Vicente Aleixandre? Hay otros no tan reconocidos internacionalmente, pero sí influyentes en sus países, no obstante su juventud, como Juan Domingo Argüelles y Emiliano Pérez Cruz, de México, cuyos textos son recopilados con acierto por Gracida (Cátedra Especial Rosario Castellanos por la UNAM) y Lomas (asesor en el Centro de Profesorado de Gijón por sus aportes a la educación lingüística) El libro provoca una sensación lúdica inigualable Editado por la Colección Croma de la Editorial Paidós, se ofrece en seguida un fragmento del prólogo Un paseo por las aulas, en la inestimable compañía de la escritura literaria, es un viaje por las diversas concepciones de la educación, por las historias que ilustran con detalle o desdibujadamente las formas de ejercer el oficio de educar, por las maneras de entender ese "contacto didáctico" que podía reprimir o liberar delineando entre estos dos polos múltiples matices, luces y sombras? En este libro no encontraremos el reembolso de "Mi mamá me mima" que se consigna en cuadernos de infancia, silabarios, cartillas o tratados de urbanidad, sino la creatividad, la inventiva, la ficcionalidad del espacio escolar, concebido en estas páginas como una poética Quienes ahora ofrecemos este trabajo tuvimos que enfrentarnos a una elección principal, la que dota a éste libro de gran parte de su identidad: hacer una selección de escritores y escritoras que hubieran escrito en algún momento de sus vidas acerca de la escuela y lo hubieran hecho en lengua española, lo cual no excluye alguna otra traducción de autores que escriben en otras lenguas de la península ibérica y han sido traducidos al español América Latina y España son los territorios de donde proceden (casi a partes iguales) los textos sobre la vida escolar que hemos escogido y que comparten una lengua común De América Latina excluimos los textos en portugués, francés, inglés, creole y en las distintas lenguas indígenas porque no nos era posible ampliar el universo de autores y autoras, aunque de ninguna manera ello signifique (antes al contrario) menosprecio o ignorancia de la importancia y de la riqueza de esas expresiones literarias Quisimos también que en este trabajo fuera evidente que la elección de los textos respondía a un eje temporal: la casi totalidad de las autoras y de los autores que habían en estas páginas escribieron y publicaron su obra en el siglo XX, aunque hay algunos del siglo XIX y quizá algún otro ya del siglo XXI Sin embargo, no quisimos dejar fuera de éste volumen a dos seres que iluminan cualquier espacio literario: Sor Juana Inés de la Cruz y Francisco de Quevedo, quienes dan lustre al Barroco y a la lengua española y comparten con nuestro tiempo enseñanzas y visiones deslumbrantes del mundo Las virtudes públicas y los vicios privados que se entrecruzan en la vida escolar adquieren concreción aquí en poemas, en cuentos, en las páginas de algunas novelas, en las memorias Son estos géneros los que elegimos como una forma de dar un hilo conductor a historias que organizan la memoria escolar, que la ven con ilusión o con rabia, como sueño posible o como pesadilla recurrente, como perpetuadora de estereotipos o como liberadora, todo ello para ser leído desde el presente implacable de los pizarrones de castigo que llena un día sí y otro también el bueno de Bart Simpson como reflejo cotidiano (y divertido) de esta infancia salvaje, de esa piel dura, a decir de Francois Truffaut No hay aquí, sin embargo, una guía de lectura canónica, un itinerario lector de obligado tránsito, una cartografía con instrucciones inamovibles, sino una selección de textos confeccionada con gustos personales compartidos por quienes hicimos el libro Hay autoras y autores que interesan a todo público como una forma de reconocerse en sus textos, en el tejido que los forman Hay textos ya clásicos y otros que apenas ahora empiezan a caminar en el mundo de las letras Conviven, así, hombres y mujeres ya inscritos en alguna forma de tradición literaria con otros y otras que empiezan a fincar con su palabra y su imaginación el horizonte de una memoria del futuro De cualquier forma, y al margen de nuestra invitación a un acercamiento libre a los textos desde cualquier flanco, el libro tiene una organización temática que agrupa los mil y un trazos de esta poética escolar que ahora ofrecemos Por ello, esta obra está dividida en 10 capítulos que incluyen, grosso modo, los asuntos más recurrentes relacionados con el ámbito escolar: Infancia y escuela, Adolescencia y escuela, Los escenarios escolares, Maestras y maestros, Memoria amarga del maestro, Crítica de la escuela, El amor en los tiempos del colegio, Los castigos escolares, El afán de conocimiento y Reflexiones pedagógicas Este último capítulo es un cajón de sastre donde encajamos toda una retahíla de textos que, si bien continúan refiriéndose a la escuela, lo hacen quizá de manera más arbitraria, y por tanto no tenían cabida en los asuntos, demasiado acotados, a los que hemos aludido previamente Este libro fue concebido en un entrañable encuentro en la ciudad de México en julio de 2002 Poco a poco, y con algunos materiales ya seleccionados, el proyecto fue fraguándose a finales de ese año en animadas conversaciones en España, a orillas del mar Cantábrico, y en un ir y venir sin tregua de envíos postales y correspondencias electrónicas a través del océano Al final, ahí van estos fragmentos de esa poética escolar que la literatura exhala en poemas, relatos y memorias Es obvio que el acierto o el desacierto de esta selección de textos literarios sobre los contextos escolares corresponden en exclusiva a quienes la realizamos No obstante, en esta tarea nos ayudaron de una manera inestimable algunas personas con su ánimo y con la sugerencia de algunos textos con los que no contábamos inicialmente Es el caso de José Porras Alcocer, Amparo Tusón Valls, Manuel Vera Hidalgo, Mayela Parra y Cristina Labra Quede constancia en estas líneas de nuestra deuda de gratitud y de nuestro afecto Ojalá estas páginas evoquen en cada lector y en cada lectora los sabores agridulces de su infancia y de su adolescencia escolares y les ayuden a conocer algo mejor las luces y las sombras de ese territorio tan ineludible del tiempo pasado que es el territorio escolar

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