El tercer candidato del PRI

jueves, 13 de octubre de 2005
México, D F, 12 de octubre (apro)- El PRI sigue en crisis y el enfrentamiento entre Arturo Montiel y Roberto Madrazo de los últimos días la ha ahondado a tal grado que las posibilidades de ganar las elecciones del 2006 se han ido perdiendo Si gana Madrazo la competencia interna ¿quién le va a dar un voto de confianza si lo único que genera es lo contrario, el recelo? Pero si gana Montiel, ¿quién votará por un político corrupto que usó el cargo público para enriquecerse impúdicamente él y su familia? Con el escándalo de las investigaciones hacendarias sobre los millonarios recursos de la familia Montiel, y las acusaciones mutuas del mexiquense con Madrazo, el único que pierde es el PRI, porque reafirma la imagen de ser un partido integrado por políticos corruptos, mentirosos y desconfiables Ya lo dijo Madrazo en varias ocasiones, el PRI con su voto duro estimado en 9 o 10 millones no gana la elección del 2006 y por ello necesita conquistar la mayor parte del voto indeciso estimado en 32 millones Pero para lograr esto el PRI requiere de una imagen confiable que no la obtiene ni con Madrazo ni con Montiel Es por eso que desde hace unas semanas se viene escuchando la versión de que el PRI necesita de un tercer candidato que ofrezca confianza a la ciudadanía Varios nombres se han manejado en la opinión pública y van desde Beatriz Paredes hasta Enrique Jackson Con distintas intenciones la versión de un tercer candidato la ha sostenido otros actores políticos dentro del propio PRI Por ejemplo, Roberto Madrazo dijo la semana pasada que el gobierno federal estaba golpeando al PRI sólo para minar la fuerza de Madrazo y de Montiel, y empujar la llegada de un tercer candidato que no ganaría las elecciones del 2006 Otro ejemplo fue la versión surgida del grupo cercano a Madrazo de que Elba Esther Gordillo intentaba ser la candidata del presidente Vicente Fox y para ello estaría utilizando la estructura nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y el registro del Partido Nueva Alianza Una versión más fue la que difundió el columnista Salvador García Soto, en el diario El Universal, de una supuesta reunión de Carlos Salinas con Roberto Madrazo a quien le dijo que ni él ni Montiel garantizaban la victoria al PRI en el 2006 y que por ello era necesaria una tercera opción Pero más allá de la posibilidad de un tercer candidato en el PRI, la sola difusión de esta versión refleja la crisis en la que está metido este partido, la cual se ha profundizado con el escándalo de los hijos de Montiel y de las acusaciones del exgobernador mexiquense de que Madrazo fue el responsable de estas filtraciones Los priistas no han superado la crisis en la que se sumergieron con la derrota presidencial del 2000, y sólo han postergado sus diferencias internas que ahora vuelven a surgir Los dirigentes del PRI saben que en la elección del 2006 no sólo se juegan la posibilidad de regresar a la Presidencia, sino su propia sobrevivencia Es decir, saben que una nueva derrota será la sepultura para un partido que vive más de las victorias regionales que de la fuerza institucional Y esto es quizá el escenario más probable si tomamos en cuenta que ni Montiel ni Madrazo, por sí solos, garantizan una victoria en el 2006, ya que ambos tienen una carrera política cargada de sospechas de corrupción La imagen que ofrecer estos dos políticos es la del PRI del pasado que ya no fue aceptada en el 2000, y que Madrazo y Montiel piensan que ya ha sido superada por la de un partido político que ya aprendió la lección del pasado La confianza, el valor más alto que tendrán que ofrecer todos los candidatos en el 2006, es de lo que carece el PRI y difícilmente podrán obtenerla con la compra de votos como seguramente intentarán hacerlo cualquiera de los dos precandidatos que gane en noviembre próximo, cuando sea la elección interna del otrora partido de Estado

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