Gran Bretaña e Irán: Acusaciones cruzadas

lunes, 24 de octubre de 2005
Londres, 24 octubre - El reciente asesinato de Malek Mohammad Parvizi y de otros cinco civiles iraníes, la muerte por ataques con morteros de nueve soldados británicos en Irak por parte de la "insurgencia" iraquí-iraní, sumado a la escalada de tensiones por la crisis nuclear en Irán, ha desatado una pelea diplomática sin precedentes entre Londres y Teherán, que podría desatar ahora un sangriento conflicto bélico "El responsable por la muerte de los seis iraníes fue Gran Bretaña", declaró enérgico el hermano de Parvizi, Eidi Mohammad, desde Teherán "Sabemos con creces el accionar de nuestro antiguo colonizador No hace falta más que mirar las páginas de nuestra historia, para ver la razón Creemos que Londres está preparando un plan para los próximos 20 ó 50 años en Irán", declaró a Apro Mohammad Este sangriento hecho ocurrió el pasado sábado 8 de octubre en la ciudad iraní de Ahvaz, capital de la provincia de Khuzestán Parvizi, de 42 años y padre de una niña de tres meses, regresaba de su trabajo como empleado de un banco, cuando fue golpeado por la fuerza implacable de una explosión causada por una bomba escondida en un contenedor El hombre trataba de ayudar además a otras víctimas de una explosión ocurrida momentos antes, cuando quedó en medio de la segunda detonación y murió de heridas graves en un hospital local Más de 100 personas resultaron heridas en ese ataque, que ocurrió en la popular calle de Naderi, cuando los pobladores locales se preparaban para terminar la fiesta religiosa de Ramadán Tambores de guerra A pesar de un enérgico rechazo por parte de Londres para aceptar alguna responsabilidad por dicho hecho, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, señaló como responsable único a Gran Bretaña "No tenemos razón para creer que Gran Bretaña no estuvo vinculada con este incidente Estamos al tanto de las intenciones de este país Los actos terroristas y de inseguridad son algunos de los métodos utilizados por los países ocupantes como ese", declaró enérgico el gobernante iraní Como el gobierno de Teherán, Mohammad también considera que Londres "busca controlar a otros países" "Esto es inaudito y no podemos permitirlo Ya lo estamos viendo en Irak", afirmó Estas declaraciones, junto a las que ha pronunciado el gobierno iraní en los últimos días, reflejan un creciente sentimiento antibritánico en Irán, cuando la comunidad internacional, a la cabeza de Estados Unidos, trata de presionar a esa nación para que deje de lado un supuesto programa nuclear Ante la gravedad de la situación, los sectores más radicales de la prensa iraní exigieron al gobierno que expulse al embajador británico de ese país, el diplomático Richard Dalton, como primer paso para declarar una guerra a Londres "Tolerar esta crisis está en contra de nuestra dignidad", escribió el periódico ultra-conservador Kayhan "Tendríamos que comenzar con reacciones como cerrar la embajada británica y eventualmente cortar todo vínculo con ese país Si los problemas continúan, no debemos dudar en lanzar una guerra", agregó Irán ya había culpado a Gran Bretaña por cuatro explosiones ocurridas en junio pasado, en la ciudad de Ahvaz, un centro urbano con más de un millón de pobladores que aún recuerdan las heridas provocadas por los bombardeos de la guerra con Irak, entre 1980 y 1988 "Los documentos y las pruebas obtenidas por los servicios concernidos (por la investigación) demuestran que Gran Bretaña es el principal acusado en los acontecimientos", declaró el jefe de la diplomacia iraní, Manuchehr Mottaki, citado por la televisión estatal "Las informaciones demuestran que Gran Bretaña busca crear inseguridad en nuestro país inmiscuyéndose en nuestros asuntos internos", agregó Mottaki, en referencia al doble atentado en la ciudad árabe de Ahvaz "Esto puede ser preocupante para los británicos", agregó dirigiendo una advertencia a Londres Consultado por Apro, Steve Bird, encargado de prensa del Foreign Office en Londres para asuntos de Irán declaró que las posibilidades de una guerra "son una fantasía", pero admitió que los problemas diplomáticos con ese país "están escalando a niveles sin precedentes" Esa misma fuente diplomática comentó que el gobierno de Gran Bretaña sigue considerando a las autoridades iraníes culpables de abastecer con armamentos y tecnología de avanzada a la insurgencia iraquí, para luchar en el sur de Irak contra las tropas británicas "Tratamos de solucionar esta disputa por las vías de la negociación", aclaró enérgico La semana pasada, un soldado británico murió en una carretera de Basora tras la explosión de una bomba casera Londres culpó a grupos "terroristas" apoyados desde Irán de haberla fabricado Ese militar inglés fue el número 97 en morir en Irak desde el comienzo de la guerra en ese país árabe, en marzo de 2003, y el noveno en perder la vida este año en ataques con morteros sofisticados Las autoridades iraníes han culpado además a Gran Bretaña de mantener a 8 mil 500 soldados en el sur de Irak, "para crear separaciones en la provincia iraní Khuzestán", con mayoría de población árabe, y apoyar a los grupos guerrilleros Khalq, opuestos al actual gobierno iraní Irán ha reiterado que "fuerzas extranjeras, bajo el mando de los británicos" estuvieron detrás de una protesta en Khuzestán, en abril pasado, en la que diez iraníes murieron y cientos resultaron heridos Para Teherán, la violencia se desató luego de circular una carta falsificada en la que se informaba de un plan secreto para incrementar la población no árabe de Khuzestán Además, informó que logró desbaratar un plan de "agentes británicos" para volar en pedazos con una bomba la mayor refinería de la ciudad de Abadan, en el sur del país Y las acusaciones cruzadas no cesan "Duro lenguaje" El sentimiento antibritánico tiene además en Irán una base histórica muy concreta Muchos recuerdan aún el control de Gran Bretaña sobre la industria iraní durante la década de 1940 y el papel que Londres jugó en el golpe de Estado de 1953 contra el primer ministro nacionalista Mohammad Mossadegh, con la consecuente llegada al poder del último shá iraní, Mohammad Reza Pahlavi "Cuando se analiza lo que Gran Bretaña está haciendo en nuestra vecina Irak, su participación en la historia de nuestro país y sus presiones junto a Estados Unidos por los temas nucleares, es muy fácil ver por qué el índice acusatorio recae sobre ellos", escribió en su editorial el periodista Mohammad Hazbayee, jefe de redacción del periódico iraní Hamsayeha La escalada de tensiones se aceleró esta semana por la imposición de un embargo por parte de Irán a los productos británicos, que está causando serias preocupaciones en el gobierno del primer ministro Tony Blair Para los funcionarios de Whitehall (gobierno británico), esa decisión unilateral de Irán fue un castigo a Londres por su "duro lenguaje" para que Irán se "desarme y deje de apoyar al terrorismo" El "pedido" tiene muchas resonancias en Londres y hace recordar las justificaciones y excusas que dio Blair para apoyar una invasión militar en Irak, utilizando como base de sustento ideológico las supuestas armas de destrucción masivas iraquíes, que más tarde nunca fueron halladas, además del apoyo que supuestamente daba Bagdad a "grupos terroristas" "Estamos en conocimiento de las acciones que se han tomado en Irán contra las empresas británicas, pero ha ocurrido antes de la escalada de tensión, y creemos que podremos superarlo", indicó la fuente del Foreign Office, en donde ya se han empleado a más diplomáticos, expertos y espías para dedicarse al conflicto con Teherán Gran Bretaña le vende a Irán unos mil millones de dólares en productos, principalmente para la industria del petróleo iraní, que ahora han quedado en suspenso Según la misma fuente del Foreign Office, las autoridades iraníes han demorado además la entrega de visas a británicos, acuerdos de crédito bilaterales, papelería y formularios de aduana y otros aspectos administrativos Por su parte, Irán también impuso un embargo contra otros tres países, Corea del Sur, la República Checa y Argentina, debido a que esas naciones votaron el mes pasado a favor de una resolución británica para referir a Irán a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, en sus siglas en inglés), en caso de que ese país árabe no suspendiera sus actividades nucleares Gholamhossein Elham, jefe de personal del presidente iraní y quien en el pasado se ha negado a hablar con funcionarios británicos, confirmó que las relaciones anglo-iraníes "se están deteriorando" cada vez más En Teherán, ya han sido al menos cinco los ataques con bombas molotov y caseras a la embajada británica El factor ruso En septiembre pasado Gran Bretaña, Alemania y Francia lideraron una campaña para reportar a Irán al Consejo de Seguridad de la ONU, temiendo que Teherán esté construyendo en secreto una bomba atómica Esa petición fue bloqueada, sin embargo, por oposición de Rusia y China, a pesar de que la AIEA declarara que Irán "no cumple" con sus obligaciones nucleares Recientemente y en una jugada que muchos consideran "logística", el gobierno británico reveló que ex militares rusos están ayudando en secreto a Irán a adquirir tecnología de misiles capaz de atacar cualquier ciudad europea Según los servicios secretos británicos, los rusos están actuando como mediadores en un contrato de armas entre Corea del Norte e Irán valuado en varios millones de dólares, que le permite a Teherán recibir cargamentos clandestinos de tecnología secreta, canalizada a través de Rusia Para los espías ingleses, esa tecnología permitirá a Irán completar su programa de misiles con alcance de ataque de 2 mil 200 millas y capacidad de 12 toneladas de explosivos, capaz de atacar cualquier capital de la Unión Europea, entre ellas Roma, Berlín, o Londres El misil de mayor alcance que posee en la actualidad Irán es el poderoso Shahab 3, con capacidad de blanco de 800 millas de radio, y que puede atacar Israel En tanto, los espías del MI6 (servicios secretos británicos para el exterior) han informado que Corea del Norte ha desarrollado un misil, el Taepo Dong 2, que puede alcanzar la costa oeste de Estados Unidos, lanzado desde el submarino Soviet SSN6 Para los agentes secretos británicos, esta tecnología, junto a cargamentos ilegales del propelente líquido, fue enviada en secreto a Teherán con la ayuda de Rusia Rusia ha proveído de facilidades de producción nuclear a Irán, como diagramas e instrucciones operativas sobre cómo construir un misil de alto alcance También habría enviado a especialistas rusos a ayudar a los iraníes a desarrollar su propio misil Shahab 5, que Teherán espera estará en uso para el fin de la década Coincidentemente, en los últimos días la secretaria estadunidense de Estado, Condoleezza Rice, realizó una inesperada visita a Rusia, y más tarde a Gran Bretaña, en la que el tema central fue Irán, amenazando a ese país para dejar sus supuestos programas nucleares y cumplir con el Tratado de No Proliferación Armamentística La retórica estadounidense, como la británica, continúa siendo muy dura en este sentido, de igual modo que ocurrió con Irak en la década de 1990 y comienzos del 2000 No es coincidencia que John Bolton, el embajador estadounidense para Naciones Unidas, indicara que Irán "está determinado a conseguir armas nucleares, posiblemente para suplir a grupos terroristas" Un titular del periódico británico The Guardian, "¿Vamos a la guerra con Irán?" resumió con creces el sentimiento de ansiedad y preocupación de cierto sector del progresismo intelectual británico, cansado de los eufemismos y grandilocuencias de la retórica del gobierno de Blair y el presidente George W Bush Aunque el canciller británico, Jack Straw, ha reiterado que una acción militar contra Irán "es inconcebible", detrás de las bambalinas, sus funcionarios están analizando, como último recurso, la posibilidad de tener que recurrir a las armas Desde el costado conservador británico, el Sunday Telegraph, que apoyó la última guerra de Irak, advirtió que la ONU está tratando por todos los medios de evitar una guerra anglo-estadounidense con Irán, aunque dijo que esas negociaciones "están llegando a su fin, sin solución alguna" Todo hace suponer que tanto Gran Bretaña como Estados Unidos están dispuestos a elevar la tensión con Teherán, para persuadir a la AIEA que obligue a sus inspectores a permitir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas enviar su propio equipo de científicos nucleares a Irán para inspeccionar a ese país Pero para varios think-tank con cede en Londres, como el Instituto Real de Estudios Estratégicos (RISS), la posibilidad de una guerra con Irán es aún poco viable, principalmente por la caída de la popularidad de Blair y Bush tras la guerra en Irak y por lo difícil que sería para ambos líderes conseguir apoyo del congreso para lanzar otra guerra Lo cierto es que tanto para Washington, Tel Aviv y Londres, Irán sigue siendo considerado "una amenaza crítica", cuyo régimen debe "cumplir" con los mandatos "de la comunidad internacional" John Pike, del grupo Globalsecurityorg, ha señalado que Estados Unidos podría salirse de improviso con un ataque militar contra Irán, y de esa forma cambiar el régimen iraní, como hizo en Irak Según ese grupo de análisis, que suele reportar sobre tácticas secretas del Pentágono y el Ministerio de Defensa británico, la lógica de Washington ha sido en los últimos años la de "remover" regímenes de gobierno, si considera que éstos no pueden garantizar la destrucción de supuestas armas nucleares Políticamente, para el criticado Bush, combatir a los mullahs de Teherán podría servirle de gran ayuda para desviar la atención por la constante ola de violencia en Irak y así reestablecer el control de su partido republicano, en una jugada previa a las elecciones del próximo año del congreso estadounidense Además, muchos ven al próximo sucesor de Bush en la presidencia de Estados Unidos, al vicepresidente Dick Cheney como probable candidato, un paso que se haría aún más fácil en una atmósfera de guerra Como explicó el analista Dan Plesch, autor del libro The beauty queen's guide to world peace (La guía de la reina de belleza para la paz mundial), en el caso de Gran Bretaña, la posición política de Blair mejoraría si éste lograra convencer a la población británica que Irán "planea atacar Londres" con misiles de largo alcance y de esa forma justificar políticas preventivas, como lo hizo en el pasado con su desastrosa incursión en Irak